Gastón Acurio ha sido relacionado con el caso “Panamá Papers”, una investigación periodística dada a conocer al pasado domingo 3 de abril, basada en la filtración de documentos confidenciales que informan el nombre de personas que participan en sociedades offshore.

Acurio, considerado uno de los 20 chefs más influyentes del mundo, respondió el pasado 4 de abril en sus redes sociales con un texto muy personal y revelador, donde destaca que “las compañías off shore no son ilegales si actúan de acuerdo a ley”. Les presentamos su respuesta:

Mi respuesta.

Ante el artículo aparecido hace unos minutos, por la página de investigación Ojo Público, debo responder a continuación.

Lo primero que debo decir es que lo escrito en el artículo por Óscar Castilla es cierto, recalcando que lo mencionado por el gerente de la compañía al final del artículo, acerca de las compañías subsidiarias de Cinco Millas, es también cierto, es decir que han sido declaradas y se encuentran dentro del marco de la ley.

Las compañías off shore no son ilegales si actúan de acuerdo a ley.

Son ilegales cuando esconden fondos que no se declaran y así evitar el pago de impuestos.

No es el caso de las compañías mencionadas en relación a Cinco Millas, que son subsidiarias de Cinco Millas y por ende están debidamente declaradas en el país.

Éstas fueron creadas y seguirán creándose y declarándose, porque cumplen la función de facilitar la expansión y operación internacional de Cinco Millas en los distintos restaurantes que opera en el mundo.

Las compañías off shore son delictivas cuando esconden cuentas, activos y bienes obtenidos a partir de dinero mal habido.

No es el caso de los dos catamaranes mencionados, que fueron adquiridos con recursos fruto de ahorros familiares luego de largos años de trabajo legal y declarado. Al residir ambos catamaranes fuera del Perú y al no generar ambos renta alguna ni ingresos algunos, éstos no están obligados de ser declarados en la declaración jurada de renta.

Dicho esto debo confirmar el diálogo mencionado en el artículo.

En efecto, en la primera conversación al mencionarme acerca de compañías relacionadas a Cinco Millas afirmé desconocer de ellas, lo cual es cierto, porque desde hace muchos años mi labor en la compañía se ocupa en el cien por ciento de la labor culinaria. Toda la dirección empresarial está a cargo de la plana directiva empresarial, liderada por Irzio Pinasco.

En la segunda conversación, cuando se mencionaron fechas y documentos en donde solo figuraba mi nombre, recién pude entender que no se trataba de Cinco Millas, sino de temas personales relacionados a la adquisición de dos catamaranes, que fueron y son de mi propiedad. Para aclarar el tema y a su solicitud, le hice llegar por correo información adicional.

En todo caso, debo recalcar que el periodista estaba cumpliendo su labor y lo hizo en todo momento con caballerosidad y respeto.

A la luz de lo acontecido, en donde se han revelado casos de corrupción relacionados a clientes de dicha firma panameña, entiendo ahora el porqué de sus justas interrogantes, las cuales me obligan, como es obvio, a deslindar y aclarar cualquier duda que pueda haber en relación a mis actos personales o los de la compañía que fundara con mi esposa hace muchos años atrás.

Por ello, para aclara cualquier duda, procederé a declarar la totalidad de mi patrimonio, aun sabiendo que esto expondrá a mi familia a un peligro evidente, sin embargo creo que es lo que debo hacer para poder dejar en claro la buena fe de nuestras acciones a lo largo de 25 años de trabajo sin cuestionamientos de ningún tipo.

Mis ingresos en todos estos años han provenido de dos fuentes ambas lícitas fruto de nuestro trabajo diario y declarado debidamente.

-La primera fuente proviene de sueldos, dietas y recibos de honorarios, de Cinco Millas y del programa aventura culinaria. Esto asciende a la suma de alrededor de 38,000 soles mensuales. En cuanto a las utilidades de Cinco Millas para los accionistas, la compañía las invierte en nuevas aperturas que contribuyen a su crecimiento y expansión.

-La segunda fuente proviene de mis contratos de imagen, promoción y libros publicados a lo largo de los últimos doce años por un total aproximado en contratos de imagen ya concluidos por tres millones de dólares, contratos y regalías por productos y libros por un millón de dólares, más otros contratos aun por vencer en el 2016, habiendo sido siendo ésta una de mis principales fuentes de ingresos.

En ambos casos, tanto los primeros ingresos como los segundos ingresos, todos han sido debidamente declarados a la Sunat con el correspondiente pago de sus impuestos.

En cuanto al destino de estos ingresos.

Éstos han estado divididos en tres rubros.

-El primero a gastos familiares, vacaciones anuales, mantenimiento de la casa, educación.

-El segundo a ahorro familiar, el cual está depositado en tres bancos.

-Tres cuentas en el BBVA Lima Perú con un saldo a la fecha de 800,000 dólares.

-Una cuenta en el Scotiabank Lima Perú. Con un saldo a la fecha de 61,000 dólares.

-Una cuenta en Citibank USA con un saldo a la fecha de 45,867 dólares.

Reitero que no tengo más cuentas bancarias ni en el Perú ni en el extranjero ni mucho menos en Panamá ni en Islas Vírgenes, lo cual podrá ser verificado por los organismos oficiales que lo consideren abriendo mi secreto bancario para tal fin en Panamá, el Caribe y todo el resto del mundo.

No tengo tampoco ningún tipo de inversión bursátil, ni fondos mutuos ni ningún medio de valor monetario que no sea el ya mencionado ni dentro ni fuera del Perú.

Tampoco tengo obras de arte de valor, ni en el Perú ni en el extranjero. Las que tuve, fueron donadas en una subasta que fue pública, para recaudar fondos para el instituto Pachacutec, dirigido a jóvenes de escasos recursos en Ventanilla.

Asimismo, no tengo deudas personales con ninguna persona natural ni jurídica. Solo las de saldo de tarjeta de crédito. Pongo a disposición de la Sunat las transacciones hechas con dichas tarjetas.

Por el contrario, la compañía Cinco Millas tiene una deuda a mi favor de poco más de 400,000 dólares, por préstamos hechos de mi patrimonio a la compañía para coyunturas e inversiones imprevistas. Dicha deuda se me es cancelada mensualmente o cuando la caja lo permite y depositada en alguna de mis cuentas.

-El tercer destino de nuestros ingresos es el destinado a los aportes y donativos conocidos por todos los que siguen esta página, que hacemos con mi esposa a lo largo de estos años a los distintos proyectos sociales que hemos dado vida y apoyamos. El instituto Pachacutec, huertos escolares, comedores populares, asociaciones animalistas, causas ambientales, emprendimiento juvenil y social, proyectos culturales y otros. Debo recalcar que todos estos aportes son donaciones aportadas con nuestros ingresos obtenidos por los importantes contratos de imagen y publicidad debidamente declarados.

En cuanto a propiedades.

Cuento con una casa cuyo terreno fue adquirido bajo una hipoteca de veinte años por la que venimos pagando regularmente una cuota mensual de 4,364 dólares, habiendo pagado a la fecha 79 cuotas de un total de 240. El pago de la inicial de la hipoteca, de la construcción de la casa y de la cuota mensual, provienen de los ahorros familiares por nuestros contratos de imagen.

Su última tasación fue de un millón doscientos mil dólares.

No poseo ningún otro bien inmueble adquirido con los ingresos fruto de mi trabajo. Ni departamentos ni casas de playa ni de campo, ni terrenos agrícolas, ni bienes inmuebles, ni dentro ni fuera del país, ni bajo mi nombre, ni bajo el nombre de terceros, ni bajo la propiedad de compañías anónimas de ningún tipo. (El 25 por ciento de un departamento en la avenida Pezet, con un valor de 95,000 soles no es de ingreso por nuestro trabajo, sino por un adelanto de herencia hecho por nuestro padre en favor de sus hijos y declarado por el ante la Sunat).

Para la verificación de esta información, también pongo a disposición de la autoridad competente el levantamiento de cualquier restricción que pueda verificar la existencia de alguna propiedad a mi nombre no declarada dentro y fuera del Perú.

Tenemos además dos automóviles más el auto que me proporciona la compañía para mi trabajo diario.

En cuanto a las embarcaciones mencionadas.

No poseo casas de playa ni de campo ni veraneamos en ningún balneario dentro ni fuera del Perú. Nuestra única afición familiar es la pesca, la exploración marina y la navegación a vela. Por ello hace unos años adquirimos en Panamá un catamarán usado del año 2000, de 39 pies, de marca Fountaine Pajot, el cual adquirimos a doscientos mil dólares. No es que fundamos una compañía para adquirirlo, sino que tuvimos que adquirir la compañía cuyo único activo era el catamarán. Y fue adquirido con ahorros familiares.

En el año 2009 a raíz del grave asalto que tuvimos en las aguas del Amazonas, decidimos apartarnos del mar por un tiempo y lo vendimos.

En octubre del año 2015 finalmente con mi esposa decidimos volver al mar, con la intención adicional de hacer un documental por las aguas del Pacífico mostrando su fragilidad. Para ello, adquirimos un catamarán Fountaine Pajot de 44 pies con un valor de 450,000 dólares más extras y gastos de trámite y envío, pagado también con los ahorros familiares.

Para ello contratamos los servicios de una tramitadora de cargo marítimo en el Perú, a quien delegamos los trámites entre los cuales aconsejo registrar el barco en el Caribe, dado que vendría en travesía desde Francia y residiría allí, recomendando hacerlo en Islas Vírgenes o Panamá bajo el título de una compañía, como menciona el artículo, con el único fin de salvaguardar nuestra privacidad y seguridad personal, lo cual, luego de nuestra aprobación, procedieron a realizar. Lamentablemente el dealer a quien pagamos la totalidad del barco, hasta el día de hoy no cumple con la entrega luego de dudosas manipulaciones de nuestro dinero, lo cual nos obligara en los próximos días a iniciar acciones penales para recuperar una embarcación que hemos pagado con el fruto de nuestro trabajo.

En cuanto a acciones de la compañía Acurio Restaurantes.

Luego del ingreso de accionistas y de varias reducciones de capital debido a la inyección de capital para inversiones de parte de los nuevos accionistas, hoy poseo con mi esposa aproximadamente el 32 por ciento de la compañía.

No poseo más acciones que generen ingresos o rentas en ninguna compañía ni dentro ni fuera del Perú en ninguna otra actividad.

Ese es en resumen mi patrimonio.

Un patrimonio que ha sido ganado limpiamente a lo largo de todos estos años con mucho esfuerzo, el cual ha sido destinado exclusivamente a los fines mencionados.

Reitero no poseer cuentas ocultas ni dinero, ni bienes ni inmuebles más que los mencionados dentro y fuera del Perú, y reitero que todos los ingresos han sido debidamente declarados en la Sunat a lo largo del tiempo sin haber tenido jamás algún cuestionamiento en ese sentido.

Asimismo, reitero mi confianza en quienes dirigen la compañía de la cual soy accionista, la cual paga todos sus impuestos generados en el Perú y el extranjero y que ha abierto cuentas y compañías en el extranjero no bajo un régimen oculto, sino como subsidiarias debidamente declaradas con el fin de facilitar las labores de una compañía internacional que debe dirigir, bajo diferentes modalidades lícitas, cerca de cincuenta restaurantes debidamente declarados alrededor del mundo.

Comprendo las dudas generadas por la relación que la compañía hoy cuestionada tiene con personajes de dudoso accionar y en todo caso pido mis más sinceras disculpas en nombre de los directivos de Cinco Millas por no haber tenido la precaución de averiguar acerca de los clientes que esta compañía manejaba. Comprendo y acepto por ello todas las dudas generadas en la investigación, como el deber de todo periodista de buscar la verdad. Mis respetos en ese sentido al artículo publicado y al periodista que lo elaboró cumpliendo su mandato.

Por todo lo dicho, en nombre del buen apellido heredado de mi padre, y de estos veinticinco años de trabajo ininterrumpido en el cual siempre hemos actuado con honor, es que me veo en el deber de revelar públicamente el íntegro de un patrimonio construido con mucho esfuerzo y dignamente a lo largo de los últimos 25 años con el único afán de dejar en claro la licitud y el honor de mis actos.

Dados que los hechos puestos en duda, son competencia de la administración tributaria, pongo adicionalmente a disposición de la Sunat la libertad de revisar aquello que sea necesario, sin límites ni condiciones, para dejar en claro la veracidad de lo afirmado y en caso encuentre alguna incongruencia patrimonial, proceda de acuerdo a ley.

Reiterando una vez más las disculpas por las dudas generadas y esperando que la información brindada ayude a aclarar las mismas.

Atentamente,

Gastón Acurio.

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