Food and Travel México fue parte de la primera de las cuatro cenas con reconocidos chefs que organizó Save the Children en beneficio de la niñez migrante. En esta ocasión, el chef Eduardo García, del restaurante Máximo Bistrot mostró su empatía y apoyo a esta emergencia humanitaria. ¡Te contamos! Fotos: Elsa Navarrete y Cortesía. 

 

¿Qué es Save the Children?

 

Es una organización sin fines de lucro que, con casi 50 años en México y 100 años de historia que empezó en Reino Unido, invierte en la infancia, todos los días, en tiempos de crisis y para el futuro. Una de sus líneas de trabajo es la niñez migrante. Por ello, ha instalado 32 albergues en México, realizando más de 9,614 actividades educativas, de salud y de apoyo psicoemocional.

 

Save the Children

 

 

La migración está en aumento

 

México es un país de tránsito para miles de migrantes que buscan llegar a EUA. En 2011, 53 mil 507 niñas, niños y adolescentes fueron presentados ante la autoridad migratoria, pero en 2021 incrementó un 41% con 75 mil 592.

Dos de cada 10 niños son no acompañados y sus derechos son constantemente vulnerados. Son víctimas de abusos, violencia extrema, pobreza, del trabajo forzoso, caminan miles de kilómetros y pasan meses en los albergues esperando una resolución a su situación migratoria, sin acceso a la educación formal.

 

Cena con causa

 

Chef Eduardo García

 

Frente a este contexto y como un esfuerzo más a su programa de Atención a la niñez en movilidad que inició en 2009, Save the Children organizó esta cena a cargo del chef Eduardo García, del restaurante Máximo Bistrot en Food to Gather, un espacio de eventos de la chef Estrella Jafif.

¿El objetivo? Recaudar fondos para mantener cinco Rincones Tecnológicos de Aprendizaje (RTA), instalados en albergues migrantes en Ciudad Juárez, Chihuahua. Estos son espacios educativos con equipos como tabletas para que niñas, niños y adolescentes, puedan tener acceso a tecnología y continúen aprendiendo.

 

Exitosa cadena de favores

 

Esta cena estuvo comandada por Nicole Beteta, miembro del Consejo de Save the Children. Esta empresaria, junto a su esposo Benny Alfaro, reunió a más de 40 asistentes que contribuyeron a la causa, la cual logró integrar el 50% del financiamiento requerido para el proyecto.

“Esto es para aportar un poquito a niñas, niños y adolescentes que están en una situación de crisis en la frontera norte de México. Es una cadena de favores en la que todos hemos ayudado para lograr esto”, comentó Nicole Beteta al agradecer el éxito de este evento y a todo el equipo de Máximo Bistrot.

 

Conexión inminente

 

Chef Eduardo García

 

Todo fue donado para esta cena de Save the Children a favor de la niñez migrante: los ingredientes, los vinos, el servicio, la locación y la mano de obra. Así, Eduardo García preparó seis platillos llenos de sabor que fueron una vez más prueba fiel de su comida honesta, original y fresca.

El chef guanajuatense migró con su familia a EUA, donde pasó su infancia piscando fruta y verdura. Ahí, en el campo, adquirió el conocimiento de lo fresco, de la importancia de la temporada y los ciclos naturales. Luego, el oficio de cocinero lo desarrolló por casualidad o necesidad, y ahora lo ha llevado también a apoyar esta emergencia humanitaria con la que está tan vinculado.

“Tengo esta teoría de que las cosas que uno necesita, siempre te van a encontrar. Y cuando me contactaron para hacer este tipo de experiencias fue muy fácil decir que sí. Para mí esto no es un trabajo, es un honor”, reveló el chef.

 

Tiempos para reflexionar

 

Save the Children

 

Compartiendo lo que sabe hacer con gran maestría, Eduardo sirvió una tartaleta de tartar de kampachi con caviar, seguido de un pâté en croûte de pollo orgánico con trufa negra, servido con mostaza y pan. Estos platos que abrieron el apetito se maridaron con Casa Madero Chardonnay.

La identidad culinaria del chef García se ha construido a través de lo local, de la frescura que trae consigo cada cambio de estación y del comercio justo. Un ejemplo de esto fue la lobina rayada, de carne muy suave y blanca, con mole verde y hierbas de las chinampas. Mientras que el rib eye de res Wagyu con puré de camote y gravy fue un deleite y aún más cuando se maridaba con el vino de Casa Madero Cabernet Sauvignon de uvas orgánicas.

Para rematar la comilona, la mesa se engalanó con un helado de pixtle, con mamey y chocolate. A la vista fue deleitante, pero en boca, el dulzor de esta fruta se volvió memorable, igual que esta cena de Save the Children.

 

Save the Children

 

No fue tan difícil cruzar la frontera, ni pasó nada grave. Lo llegué a hacer tres o cuatro veces, por eso me conozco bien las fronteras del norte. Que triste que tengamos que estar recaudando fondos para estos niños que no deberían vivir lo que pasan”, afirmó Eduardo, quien está agradecido de ser parte de estos programas que garantizan transformar la vida de la niñez en México.

Súmate como defensor de la niñez migrante y dona mensualmente aquí o conoce más sobre Save the Children en su página web.

También te puede interesar Lecciones de vida con el chef Eduardo García. 

Elsa Navarrete

Elsa Navarrete

Mamá, gastrónoma, viajera, periodista, productora culinaria y coeditora de Food and Travel México. Con 10 años de experiencia, sus pasiones son documentar los viajes de la cocina y la cocina de los viajes, y hacer las maletas cada vez que puede con sus hijos, para disfrutar con ellos del planeta más hermoso del universo. Síguela en Instagram como: @letrasdesabores

Te podría interesar

Más sobre Noticias

Tren Maya promete proteger medio ambiente

Tren Maya promete proteger medio ambiente

Fonatur asegura que es un proyecto de ordenamiento territorial cuyas principales premisas son la inclusión social, el desarrollo sustentable y el respeto al patrimonio cultural e histórico.