El arte de ir despacio en Zacapa Slow Market

Vivir en una metrópoli como la Ciudad de México puede significar que en muchas ocasiones tendremos que tener experiencias muy a prisa, lo que podría ocasionarnos el perder ciertos placeres,  por ello es mejor disfrutarlos más despacio. Ante esta premisa, Ron Zacapa y el Mercado Roma se unieron durante cinco días para ser un escape hacia la calma, la creatividad y los deleites gastronómicos.

Zacapa Slow Market comenzó desde el jueves 10 y finalizará hoy lunes 14 de marzo. Durante este tiempo se han reunido chefs para realizar co-creaciones de platillos nuevos y especiales que remarcan la esencia y sabor característico de cada local, todos con un ingrediente en común: el Ron Zacapa. También se realizaron catas junto a Juan Pablo Molina, embajador de la marca y talleres de coctelería con mixólogos, todo esto en un ambiente musicalizado por un Dj.

Tacuadrado

Vivirlo es una experiencia única, y todavía hoy puedes participar en alguna de las Rutas Gastronómicas y seguir la que nosotros hicimos, o descubrir por tu cuenta los platillos y el maridaje de ellos con el ron directo o en coctel. La dinámica es sencilla: compras el producto especial y recibes un cupón canjeable por la bebida de tu elección en el pabellón de Ron Zacapa.

En nuestra visita conocimos cinco lugares, comenzamos en Tacuadrado, ubicado en la entrada del Mercado Roma, ahí donde degustamos un taco de pork belly con demi glacé de ron Zacapa y mango, y tomamos agua para comenzar. Después, más al fondo en OchentaOcho, consumimos una cemita poblana de bacalao con ron, el maridaje fue con un coctel de fresa e higo, y continuamos con dumplings vietnamitas de cerdo con compota de frutos rojos de Saigon, donde nos recomendaron ingerirlos junto al ron directo para levantar los sabores de ambos productos.

En seguida en el fondo a la derecha está Jochería Roma, donde nos ofrecieron un Brisket con reducción de ron Zacapa, un platillo parecido a un emparedado que es aún mejor al maridarse con el destilado a las rocas.  Finalmente fue momento del postre, dos broches de oro: primero una pizza blanca de queso azul con mozzarella y compota de piña, creación de Diego Isunza e Hiliel Bistre en la pizzería Ummo; y bavaresa de ron con compota de albaricoque, en base crujiente de praliné de avellana de La clochette, un digestivo como el carajillo sería la mejor opción para terminar.

Coctel Mojito

Mirar alrededor era una continua invitación a seguir degustando estos y otros platillos, como el nigiri de cerdo glaseado en ron Zacapa de Umami burrito o el waffle holandés, recién horneado y relleno de salsa de caramelo y ron de Dulce dam, sin embargo ya no había espacio en el estómago, así que te recomendamos ir con mucho apetito y mentalidad abierta para apreciar tranquilamente nuevos sabores. Aprovecha el último día de estos recorridos culinarios y consiente a tu paladar. mercadoroma.com/ slowliving.com.mx/