«Frida y Diego»: experiencias Mexico Best Kept Secrets de Mastercard

Hay secretos que están a simple vista pero a veces falta que alguien te los revele, así surgen las experiencias Mexico Best Kept Secrets de Mastercard. Con la titulada “Frida y Diego”, Juan Pablo Montes fue tras los pasos de una de las parejas más reconocidas de México. Fotos: Roger Rojas.

Museo Dolores Olmedo

Son las 11 de la mañana de un jueves y el día es perfecto para perseguir los tesoros que guarda la Ciudad de México en compañía de Mastercard sobre dos de los más reconocidos pintores del país, que además fueron esposos: Frida Kahlo y Diego Rivera.

El Museo Dolores Olmedo, que se ubica dentro de la Hacienda La Noria, es el punto ideal para comenzar a vivir “Frida y Diego”, una de las experiencias que ofrece Mastercard a sus tarjetahabientes World Elite y Platinum, como parte de Mexico Best Kept Secrets y su plataforma Priceless Cities.

Una vez que el portón de la entrada queda atrás, viajo al México de los años 40 y 50, con la obra de estos dos pintores como grandes protagonistas y una guía del museo dedicada solo a mí, que bosqueja con sus explicaciones aquella época.

 

Mastercard

 

En los jardines de la hacienda destacan los agaves pulqueros de gran tamaño con su quiote que anuncia su dulce muerte; un ciento de pavos reales —los aparentes dueños del lugar—caminan entre los prados disfrutando del Sol.

Y en un rincón amplio y agradable se encuentran los xoloitzcuintles, amados por los dos artistas y también por su mecenas.

Obras de Diego y Frida

Si no fuera por ella, María de los Dolores Olmedo y Patiño Suárez, quién sabe dónde estarían las obras de Diego y Frida. Lo mejor de la visita es que puedo apreciar la exposición de Frida Kahlo, que ahora recibe el nombre de Me pinto a mí misma.

La muestra de 26 obras estará abierta solo hasta el 22 de octubre, pues ya está lista para irse a varios museos del mundo. El regreso de la exhibición conmemora los 110 años del natalicio de la pintora que capturó su vida a través del lienzo.

Tal como aquel choque que provocaría que viviera una larga convalecencia y varias recaídas. Justo en la exposición se puede ver La columna rota, donde reflejó el dolor que sufría con las vertebras hechas añicos: Los clavos a lo largo de su cuerpo y las lágrimas indetenibles en sus mejillas.

145 Obras de Diego Rivera

A la par, se exponen de forma permanente 145 obras de Diego Rivera. Éstas abarcan desde sus primeros dibujos, pasando por su etapa cubista y, finalmente, sus últimas pinturas: la serie conocida como Los niños rusos.

En el mismo museo se presenta una colección de piezas prehispánicas, cuyo principal enfoque es el xoloitzcuintle, el inseparable acompañante de las culturas ancestrales mexicanas, incluso en el más allá.

Mastercard

Delicias mexicanas

Para concluir la experiencia, me espera una mesa montada con diversas delicias mexicanas: queso fundido con rajas, sopes de hongos y flautas crujientes acompañados de salsa.

Y todo se disfrutan más con un vaso de agua de Jamaica para calmar la sed y reflexionar sobre lo mucho que significan Diego y Frida como grandes exponentes de México.

Muralismo incompleto

Me dirijo al centro de la ciudad, en busca de algunos de los más famosos murales de Diego Riviera, los que se encuentran dentro del Palacio Nacional.

Cualquiera puede entrar a éste, uno de los edificios más emblemáticos del país, ubicado justo frente al Zócalo capitalino. Sin embargo, sólo Mastercard es capaz de ofrecer una experiencia memorable una vez adentro.

Rafael Ríos

Asesor educativo, me espera para darme una calurosa bienvenida en uno de los jardines diseñados por Maximiliano y Carlota; aunque las plantas han ido cambiando, se ha mantenido la intención de crear una colección de plantas del país.

Entre cactáceas y suculentas se levanta una nopalera, que es hogar de una gran comunidad de grana cochinilla, el insecto del que, al machacarlo, se consigue la pintura rojo carmín, tan codiciada en algún momento de la historia.

Avanzamos entre diferentes piezas de arte y le pregunto a Rafael si fueron donadas o compradas por el gobierno; me responde:

“Todas las piezas que verás son del programa de pago en especie a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Entre los artistas que han aportado se encuentran Rufino Tamayo, Francisco Toledo, Flor Minor y, obviamente, Diego Rivera”.

Asumo que de dicha transacción gana más el Estado que los artistas, pues al final las obras seguirán incrementando su valor con el paso de las décadas.

 

Mastercard

 

Murales de Rivera

Finalmente llegamos ante los murales de Rivera, por lo que Rafael me explica:

“Esta obra monumental comenzó en el año de 1929 y quedó inconclusa en 1951, ya que seis años después, el pintor moriría de cáncer”.

El mural principal recibe el nombre de Epopeya del pueblo mexicano, y queda claro por qué: en él se retrata la época prehispánica, la Conquista, la Independencia, la Revolución y lo que en ese entonces era la modernidad.

Para finalizar, Rafael me enseña cómo Rivera fue incluyendo algunos objetos y símbolos como una constante en su obra.

Por ejemplo, en varios murales aparecen Nahual y Citlalli, sus xoloitzcuintles, cuyos descendientes custodian el Museo Dolores Olmedo, y reciben el mismo nombre para preservar esta tradición. También ocultos entre los rostros se encuentran Diego y Frida, custodiando su propia obra de manera permanente.

 

Mastercard

 

Un clásico atemporal

Concluyo el recorrido en uno de los lugares favoritos de Diego Rivera: el Café de Tacuba. Este restaurante lleva ya más de un siglo sirviendo cocina tradicional mexicana y dando un servicio de calidad. La fama es bien merecida, afuera se puede apreciar la fila de personas que esperan una mesa.

Dentro la vibra es obvia, las familias y amigos buscan disfrutar cada momento de su estadía, sin importar lo breve que sea.

Con elegancia y buen estilo llega a mi mesa José Núñez, el gerente, quien lleva 25 años laborando ahí. “Cuando llegué al restaurante no pensé en quedarme más que un par de años; hoy ya no me imagino trabajando en ningún otro lado”.

Café de Tacuba

Lugar lleno de historias y leyendas, como el asesinato de Manlio Fabio Altamirano, senador de Veracruz por el Partido Nacional Revolucionario, en 1936, una de las pocas veces que el restaurante cerró sus puertas.

También hay relatos de fantasmas que incluso José afirma haber visto: se trata de una mujer vestida totalmente de blanco que camina ya de madrugada por el primer piso.

Mastercard

 

Diego era amante de la cocina del Café de Tacuba

Siendo así que el banquete de su boda con Guadalupe Marín, lo llevó a cabo aquí. Su platillo favorito eran las enchiladas especiales Tacuba, que llevan una salsa de crema, chile poblano y espinacas. Entre estas historias empieza el desfile de delicias.

Para abrir el apetito, el coctel de la casa, con mezcal y concentrado de Jamaica, hace la labor a la perfección. También me deleitan con quesadillas fritas, la de flor de calabaza es tierna y suculenta, un verdadero manjar mexicano que deleita a cada mordida.

Para terminar, no puede faltar un buñuelo con su miel. El dulce me recuerda que a veces hasta las vidas más tormentosas tienen su lado positivo.

¿Qué acaso Frida no fue afortunada de conocer a Diego?, aunque es obvio que él también lo fue al enamorarse de ella. Porque seguro pasará mucho tiempo antes de que una pareja así vuelva a existir, una dupla que mueva a México a un nivel emocional que estremezca hasta a los agaves.

 

Mastercard

Para lo que no se puede comprar… | Mastercard

¿Quieres gozar esta experiencia Mastercard u otras similares?

Si eres tarjetahabiente World Elite y Platinum de Mastercard entra a Priceless Cities (priceless.com) y adquiere el recorrido que más desees disfrutar.

Accede con cualquier dispositivo en cualquier parte del mundo y elige entre más de tres mil experiencias de gastronomía, viajes, moda, entretenimiento y compras.

Mastercard, en alianza con el Consejo de Promoción Turística de México y Pata de Perro, ha diseñado estas vivencias únicas e inspiradoras para ti. (mexicobestkeptsecrets.com)