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Infusión… ¡al punto!

Después de explorar regiones productivas, protocolos de servicio y hebras particulares, es momento de volver a las bases para descubrir cómo se prepara la taza de té perfecta. Sí, querido lector, esta será una aventura práctica. Fotos: Escuela Mexicana de Té. 

Ya le hemos dicho que la infusión de hojas y brotes de camellia sinensis (la planta del té) sucede en torno a tres elementos clave: las propias hebras de té, su líquido de infusión y la relación tiempo vs. temperatura. La perfección sensorial está ligada al equilibrio entre dichos factores.

Infusión del té

Lo primero es decidir qué tipo de té queremos preparar. A diferencia de las tisanas, mezclas de productos como flores, frutas, especias o hierbas, que no incluyen camellia sinensis entre sus ingredientes, el té debe infundirse cuidadosamente de acuerdo con su tipología. No importa si se trata de hojas sueltas o sacos, cada variedad requiere condiciones precisas: los tés menos oxidados, como verdes y blancos, requieren temperaturas más bajas y tiempos más cortos de infusión; los tés con grados más altos de oxidación, como negros y pu-erh, necesitan más calor y más minutos para mostrar su carácter.

¿La cantidad importa?, ¡claro! La proporción ideal es de 1 gramo de té por cada 80 a 90 mililitros de líquido de infusión. Si no se tienen báscula o cucharas medidoras, la mejor opción será optar por el ensayo y error. Recuerde, es importante colocar primero el té en taza o tetera, y después verter el agua caliente, de lo contrario muchas de las hojas no lograrán hidratarse correctamente y perderán expresión aromática y gustativa.

 

Infusión del té

 

Ya que andamos en el tema del líquido… Si hablamos de agua, es importante optar variedades de manantial y es que, las sales minerales adquiridas durante su proceso natural de purificación benefician notablemente a la infusión de camellia sinensis, afinando sus sabores y suavizando su astringencia. Ojo, los jugos frutales también pueden utilizarse como medio de extracción, especialmente si se trata de tés con marcados perfiles herbales, florales y frutales, como verdes y negros.

Pasemos al tercer elemento: la relación tiempo vs. temperatura. Aunque no existen valores absolutos, es importante conocer rangos que benefician notablemente a cada tipo de té. De forma genérica, podemos decir que los blancos se comportan bien sobre los 80 °C, por hasta 3 minutos; los verdes sobre 75 °C, por entre dos y dos minutos y medio; los oolong de mediana oxidación sobre 85 °C, por hasta 3 minutos y medio, y los negros y pu-erh sobre agua a punto de ebullición, por hasta 4 minutos y medio. Sí, también podemos infundir en frío, basta con colocar las hebras en agua a temperatura ambiente y dejar reposar en refrigeración por 8 horas.

Infusión del té

Una vez alcanzado el tiempo, es necesario separar hebras de líquido. Si desea mayor intensidad aromática y gustativa NO sume tiempo y temperatura, que sólo extraerán matices amargos y provocarán la pérdida de compuestos benéficos, mejor añada mayor cantidad de hojas o brotes en su próxima infusión.

Por último, algo que nunca le hemos dicho y que toma gran relevancia en esta entrega: evite aplastar o exprimir las hojas o sacos de té en su taza… Esta acción sólo provoca la extracción de taninos, amargor y cafeína. escueladete.mx

 

Infusión del té