Pocos territorios pueden presumir de un despliegue de paisajes que van desde valles, volcanes y viñedos, hasta el desierto más árido del planeta, todo bajo el hechizo de la cordillera andina. Cecilia Núñez recorrió el norte de Chile y volvió asegurando que es uno de los sitios más conmovedores del mundo. Fotos: Charly Ramos. 

La magia de lo remoto

Del vacío colmado de vida, el minimalismo del terreno estéril, paisajes que de tan bellos se antojan surrealistas, un halo místico y esa energía colmada de paz concurren en Atacama.

A unos mil 700 kilómetros de Santiago, en el llamado Norte Grande de Chile se encuentra este desierto de altiplano pedregoso. Piedra tornasol, sal y dunas interminables; montañas que se dejan envolver en nieve, volcanes humeantes que alcanzan los cinco mil metros de altura y, más allá. Lagunas saladas donde anidan flamencos, géiseres que convierten a la tierra en un caldero de fantasía y un encantador pueblo construido en adobe… La fascinación de ese paisaje que no se parece a ninguno.

Después de 90 minutos de vuelo desde la capital chilena, aterrizamos en el aeropuerto de Calama por la noche y nos dirigimos hacia esta región conocida como la más árida del planeta. Los faros del auto no alumbran nada más que a un camino de asfalto, que intuimos está flanqueado por dunas enormes, paredes de piedra y soberbias montañas. Aunque la oscuridad se apodera de todo lo que miramos, la presencia del desierto es indudable, altiva. La brújula interna sabe que estamos en tierras místicas.

Imposible sofocar los suspiros

Cuando volteamos la mirada hacia el cielo: una verbena de luces tan cercanas nos recibe haciéndonos sentir que podemos estirar la mano y atrapar una estrella. La Vía Láctea nunca fue tan exuberante a simple vista. La tentación de pedir un deseo a una estrella titilante no respeta edades ni escepticismos. La extrema limpieza del aire de Atacama, que se logra gracias a la altitud y la baja humedad, permite disfrutar de paisajes cristalinos en el día, atardeceres memorables y noches tan claras que parece que nos dota, a pesar de nuestros grados de miopía y astigmatismo, de una visión de halcón para descubrir las inumerables joyas celestes.

Más allá del acto poético que trae consigo alzar la mirada en Atacama, los científicos sustentan que este es uno de los mejores enclaves en el planeta para disfrutar del espectáculo que cada noche ofrece la bóveda celeste. Tanto, que en el 2011 se inauguró ALMA (Account Large Milimeter Array), el observatorio que ostenta la definición de ser el proyecto astronómico más importante del mundo.

Se trata del más potente telescopio para observar el universo, con longitudes de onda que alcanzan desde el gas molecular al Big Bang. Y que cuenta con más de 60 antenas de alta precisión ubicadas en el Llano de Chajnantor, a 5 mil metros de altitud. Por el momento, no necesitamos poner un pie en ALMA para dejarnos conmover con este cielo que nos recibe en Explora. Una especie de base de operaciones hacia la aventura del desierto, con las comodidades de un hotel de gran nivel rodeado de las bellezas naturales de Atacama.

Su arquitectura, tan respetuosa con el entorno, nos hace pensar que este sitio siempre ha estado aquí, formando parte del paisaje. La filosofía de Explora está consagrada a abrazar la cultura local y a descubrir a profundidad la zona, de la mano de guías expertos, a través de un menú de más de 50 exploraciones que van desde recorridos a pie, en bicicleta o a caballo hasta programas profesionales de fotografía, cabalgata, ascenso a montaña y experiencias astronómicas.

La gastronomía de Explora rinde culto a los ingredientes regionales y a las recetas locales y forma parte de una propuesta todo incluido para que toda la energía esté puesta en dejarse hechizar por la mística del desierto.

Los días se nos van pedaleando por las íntimas calles de San Pedro de Atacama, un oasis de adobe convertido en la principal población y atracción turística del norte del país. Dicen que la sensación de plenitud que se siente al estar unos días en este lugar proviene del hecho de que el pueblo se asienta sobre una zona de cuarzo y cobre que transmite energía positiva. En realidad, es uno de los enclaves más especiales del planeta, gracias a su privilegiada ubicación, rodeada por paisajes espectaculares, donde la naturaleza impera.

Descubrimos sitios cuyos topónimos resultan tan poéticos como Valle de la Luna, una porción de la Cordillera de la Sal, donde la erosión del agua ha tallado formas increíbles, o Quebrada del Diablo, un verdadero laberinto de piedras rojizas en uno de los cañones más profundos de la misma cordillera.

Sobrevolamos el desierto de Atacama en globo; subimos y bajamos por dunas gigantescas; contemplamos espejismos en la arena. Nos perdimos en formaciones rocosas casi extraterrestres; caminamos entre humeantes géiseres, en Taito, un campo que reúne a unas 80 fuentes termales subterráneas, y sentimos cómo nuestro espíritu se alimentó de una de las más sutiles experiencias de viaje: la de contemplar el desierto y adentrarnos en sus recovecos.

Tierra de vinos

Desde Santiago de Chile, hacemos una travesía para internarnos en la cultura enológica. Carmenere, cabernet sauvignon o chardonnay son protagonistas a la hora de hablar de vino chileno, pero los amantes de las cepas blancas también tienen muchos pretextos para decir: ¡Salud!

Desde 1985, los enólogos y empresarios del Valle de Casablanca, dedicados principalmente a la elaboración de vinos con cepas chardonnay y sauvignon blanc convencieron a las otras regiones vitivinícolas y al mundo entero sobre el potencial de esta zona. Hoy, muy poco tiempo después de los primeros esfuerzos, este terruño abraza a privilegiadas bodegas que cada vez adquieren mayor prestigio.

A medida que recorremos los poco menos de 80 kilómetros que separan a Santiago de Casablanca, somos testigos de cómo el paisaje urbano se transforma en verdes viñedos que nos inspiran a hacer una parada.   

El valle de Casablanca, dentro de la región vinícola de Aconcagua, es poseedor de una privilegiada orientación hacia el noroeste, lo que le permite una exposición permanente al Sol y una moderada recepción de la brisa del mar, lo que da como resultado caldos de gran personalidad.

Decidimos hacer una parada en Viña Indómita, una de las protagonistas dentro de la industria vitivinícola chilena. Todavía es muy temprano y la niebla matinal envolviendo al valle nos da la bienvenida impregnando la atmósfera de cierto misticismo. Ubicados a 18 kilómetros del océano Pacífico y rodeado por la cordillera de la Costa. Sus viñedos cuentan con suelos muy arcillosos y ricos en minerales, provenientes del derretimiento de la nieve de los Andes. Con el primer sorbo entendemos que las  condiciones de esta zona son especialmente favorables para las cepas blancas y pinot noir.

A las faldas de la bodega, se despliegan unas 100 hectáreas de viñedos que producen diversas variedades. Aquí se realizan recorridos bajo la guía de expertos en vinos, catas  y experiencias inolvidables como pícnis y cabalgatas.

Continuamos nuestro recorrido hacia las bodegas de Viñamar de Casablanca, donde se da vida a una línea de espumantes memorables. Su hogar es una casona blanca, casi deslumbrante, de grandes salones y ventanales con vistas al campo.

Información de viaje

La diversidad geográfica de Chile es tan increíble como llena de contrastes. En un mismo territorio coexisten glaciares, desiertos, bosques templados, playas y fiordos salpicados de islas. En esta ocasión viajamos al norte, desde la capital: Santiago de Chile, hasta la región de Coquimbo, donde se encuentra el desierto de Atacama, y Aconcagua, hogar de la región vinícola del Valle de Casablanca. (1 MXN = 35.9 CLP) y el huso horario es GMT-4.

Cómo llegar

LATAM (latam.com) vuela directo de la Ciudad de México a Santiago de Chile con frecuencias diarias.

Dónde quedarse

Explora Atacama Encantador hotel de ubicación privilegiada, en la que se ofrece un menú de exploraciones en la región. explora.com

Ladera hotel Cómodo hospedaje en Santiago de Chile. ladera.cl

Más información

Turismo Chile (chile.travel) Una página que brinda inspiración para aventurarse por las diferentes experiencias que ofrece este país.

No te lo pierdas

Visitar Santiago de Chile es una fiesta sensorial, recorre sus barrios llenos de vida, tradiciones y delicias gastronómicas.

A vista de pájaro Para maravillarse con las impresionantes postales de Santiago a 360 grados y 300 metros de altura, llega hasta el Mirador Costanera Center. costaneracenter.cl/sky

Barrios vibrantes El barrio Lastarria fue construido sobre los restos de un volcán, y cuenta con una torre de vigilancia que parece una fortaleza, fácil de identificar por sus columnas amarillas y su famosa fuente. Barrio Italia es conocido por sus tiendas de antigüedades, boutiques, talleres de artesanías y especialidades culinarias.

El corazón histórico Recorre la Plaza de Armas, y admira los portales de cedro tallados a mano en su catedral del siglo XVIII, en la cual encontrarás un órgano victoriano traído desde Londres.

Raíces gastrónomicas Consolidado en la lista de los Latin America’s 50 Best Restaurants como el mejor restaurante de Chile y de los mejores del continente, Boragó es ideal para degustar ingredientes endémicos. El chef y propietario del lugar, Rodolfo Guzmán, utiliza técnicas de cocina indígena mapuche, tales como el ahumado y cocción sobre rocas volcánicas, para su memorable y muy auténtico menú degustación. borago.cl

Las 274 hectáreas de viñedos han sido plantadas con finas cepas francesas, entre las cuales se encuentran:

  • Sauvignon blanc.
  • Chardonnay.
  • Oinot noir.
  • Merlot.
  • Cabernet franc.
  • Y Carmenere.

Ahí conocimos al chef Carlos Mardones, a cargo del restaurante Macerado, la multipremiada propuesta gastronómica de esta bodega.

Inspirado por la interminable vista a los viñedos, por los ingredientes locales y los maridajes que puede crear con los vinos que nacen en aquel terruño, el chef Carlos sirve preparaciones  impecables, auténticas, tomando al producto de la región como protagonista. La pasión por la cocina, por sus raíces y por la influencia que recibe cocinando comida chilena en diversas partes del mundo se siente tanto en sus platillos como en su conversación.

Con tan solo un recorrido por el norte, en una de las zonas naturales más impresionantes del mundo: Atacama, vamos entendiendo la exuberancia de los paisajes chilenos. Del desierto a los viñedos en menos de una semana nos dejan con ganas de recorrer el país de punta a punta y dejarnos fascinar por cada uno de sus contrastes.

Dónde comer

Macerado Ubicado en las Bodegas Viñamar Casablanca. El chef Carlos Mardones logra una interpretación culinaria de la región. vinamar.cl

Quitral En Lastarria, uno de los barrios de moda, se encuentra este restaurante de diseño vanguardista que honra a la comida local. quitral.cl

Aquí está coco Es el consolidado para probar la delicia chilena: “los locos” (especie de abulón) o para devorar una langosta. aquiestacoco.cl

Experiencia LATAM

La comida que se sirven a bordo de los aviones de LATAM refleja el compromiso de la aerolínea por fomentar la cultura gastronómica. El nuevo menú está inspirado en la filosofía de promover el reencuentro con el territorio de la región y consiste en incorporar ingredientes locales de cada país donde opera. Los platos que se diseñan para cada ruta utilizan materias primas locales, para lograr que el pasajero disfrute a bordo el producto lo más fresco posible. Además, ofrecen seis cartas de vinos al año que se renuevan constantemente. Héctor Vergara, master sommelier en Latinoamérica, es el encargado de hacer la selección para el menú de vinos de la clase Premium Business Latam. latam.com

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Octubre - Noviembre 2023
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Cecilia Núñez

Cecilia Núñez

Es periodista de viajes y gastronomía. Directora Editorial y socia de Food and Travel México, y locutora en Imagen Radio. A lo largo de 19 años de carrera, ha publicado sus crónicas de viaje y gastronomía acerca de más de 50 países en medios nacionales e internacionales. Ha creado, desarrollado y editado el concepto de secciones especializadas en viajes en diversos periódicos mexicanos y programas de radio. Síguela en Instagram como: @cecinunez

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