Salvador de Bahía

Con sesiones de samba, frutos del mar y caipiriñas, David Constable comprobó que en Salvador de Bahía el porqué esta ciudad costera es conocida como la Capital de la Felicidad de Brasil.

¿Por qué ir?

El dinamismo cultural de Salvador de Bahía lo dota de una atmósfera que la distingue de otras ciudades importantes de Brasil. La mayoría de sus ciudadanos son afrobrasileños, así que las tradiciones africanas ejercen una fuerte influencia en todo.

En febrero se celebra la fiesta más grande, el Carnaval de Salvador, en la que el tiempo se detiene y las calles se llenan de fervor, colores y ritmos.

Casi cuatro millones de personas salen a las calles durante seis días de parranda en el que, para muchos, es el mejor carnaval de Brasil. No por nada este sitio presume el título de la Capital de la Felicidad de Brasil.

¿Qué hacer?

Visitar el barrio de Pelourinho, con sus calles adoquinadas y su arquitectura barroca, con iglesias y casonas en tonos pastel.

Alguna vez fue el centro de tráfico de esclavos de Salvador, y en la actualidad es un polo cultural importante que forma parte del Patrimonio Cultural de la UNESCO.

Aquí, se ven mujeres portando los tradicionales vestidos blancos baiana y se encuentran muchos de los atractivos emblemáticos de la ciudad. Visita la Igreja de São Francisco, cuyo interior está revestido de un complejo trabajo en madera dorada. Después, camina hacia el poniente en dirección al Mercado Modelo, pasando por boutiques y espectáculos de música en vivo.

En este mercado venden de todo: chucherías, instrumentos, ropa… Bebe una cerveza Brahma mientras ves el futbol con los locales. Hacia el sur, a lo largo de la costa y lejos de la multitud de turistas, se encuentra Solar do Uhão (bahia.com.br).

Este molino de azúcar del siglo XVIII, localizado en Bahía de Todos los Santos, cuenta con un pequeño museo, el Museu de Arte Moderna (mam.org.br) diseñado por la arquitecta modernista italiana Lina Bo Bardi.

¿Dónde quedarse?

Edificado en un convento construido en 1586, Pestana Convento do Carmo (pestana.com) está ubicado en Pelourinho, en pleno centro de la ciudad. Dos claustros fueron rediseñados en un jardín tranquilo, con alberca y un bar exterior, donde sirven una de las mejores caipiriñas de la ciudad.

Si prefieres algo más moderno, hospédate en el Hotel Boutique Zank (zankbrasil.com.br) de elegante diseño, acompañado con vistas espectaculares. Para un espacio más amplio, reserva una habitación en el Hotel Vila Galé Salvador (vilagale.co.uk) de cinco estrellas, asentado en la costa, y en cuyo Restaurante Versátil sirven auténtica cocina local.

¿Dónde comer y beber?

Las calles están repletas de verdaderos restaurantes de cocina portuguesa y brasileña, y verás por todos lados camelôs (vendedores ambulantes) ofreciendo cervezas, caipiriñas y comida local, como frituras o smoothies de asaí cubiertos con granola.

Estando en la playa también verás a los camelôs pasar con parrillas portátiles, vendiendo queso asado o té helado. Mientras en la cocina brasileña destaca una influencia portuguesa, Salvador se
inclina hacia el repertorio de ingredientes y técnicas típicamente africanos.

Los mariscos también son parte integral de la cocina tradicional, y provienen del océano Atlántico. Escondido en una calle lateral, en Dona Mariquita (donamariquita.com.br) sirven comida de Bahía, tal como el platillo de autor de la región, moqueca (un estofado de pescado, cebolla, ajo y tomates), y vatapá (leche de coco, camarón seco, cacahuates y aceite de palma). Para una comida memorable, visita el Restaurante Casa de Tereza (terezapaim.com.br), donde descubrirás las recetas tradicionales de la chef Tereza Paim con influencias españolas, italianas y portuguesas.

¿Se te acaba el tiempo?

Si después de leer todo sobre Salvador de Bahía no te has encantado, te recomendamos admirar la vista desde el Elevador Lacerda. Mientras asciendes los 82 metros que separan la Cidade Baixa (Ciudad Baja) de la Cidade Alta (Ciudad Alta).