Hospedarte en un lugar encantador como lo es el hotel Rosewood y que además te ofrece un abanico de actividades de aventura en San Miguel de Allende, es el combo perfecto para el viajero intrépido. Fotos: Cortesía / Montserrat Romero. 

 

¿Qué tal el hotel Rosewood San Miguel de Allende?

 

De entrada es muy colorido, de tonos rojizos y amarillo ocre, refleja la esencia y arquitectura de San Miguel de Allende. Caminos empedrados y varias villas coloniales dan la sensación de estar recorriendo las calles de esta ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

Rosewood

 

Sus 67 habitaciones son muy amplias, los techos poseen vigas de madera y los muebles son hechos por artesanos mexicanos. Si prefieres algo más íntimo, están las llamadas residencias (son siete), que son pequeñas casitas dispuestas a lo largo de un camino empedrado, con faroles y balcones de cantera con hierro forjado, simulando las bellas calles de San Miguel. Cada residencia tiene 3, 4 o 5 recámaras, estancia, patio con fuente, jardín, cocina, chimenea, terraza y hasta estacionamiento. ¡Tu casita en este hermoso destino!

 

Adrenalina by Rosewood

 

Tirolesas

 

Si te gustan las alturas y eres bastante intrépido, esta experiencia de tirolesas es para ti, ¡150 metros de caída sobre un cañón natural te esperan! El Parque de Aventura San Miguel tiene un circuito de siete tirolesas, así que desde que te avientas en la primera, ya no hay marcha atrás, tienes que seguir. La tirolesa más grande es de 300 metros y puedes alcanzar una velocidad de hasta 80 kilómetros por hora. El entorno es flora del desierto como variedad de cactus. Hay un puente colgante de 40 metros desde donde puedes disfrutar de los hermosos paisajes como la cascada del cañón, y por supuesto, tomar variedad de fotos para atesorar el momento.

 

Cuatrimotos

 

Rosewood

 

Afuera del hotel te estarán esperando las cuatrimotos listas para dar un tour con duración de aproximadamente tres horas, donde recorrerás diversos caminos de San Miguel de Allende entre ellos, la presa Allende, ideal para tomar fotos, o la capilla de San Miguel Viejo donde dicen se fundó la ciudad.

Después de manejar por diversos escenarios, cruzar riachuelos, subir montañas, enlodarte un poco, correr y sentir la adrenalina, pero sobre todo divertirte en la cuatrimoto, harás una parada en algún paraje donde el hotel Rosewood te sorprenderá con una comida campirana. Una mesa rodeada de árboles y perfectamente decorada con vajilla de talavera, diversas entradas como guacamole con pico de gallo, ensalada con queso de cabra, variedad de quesos y embutidos.

 

 

De un lado una hielera grande con variedad de cervezas, clamato y vinos, del otro lado el chef Vincent Wallez en un asador, cocinando vegetales y carne, como el pulpo, las costillitas y el chorizo; y como vista, la naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?, sí, una cerveza más con clamato para seguir disfrutando de aquella experiencia priceless.

 

 

Vuelo en globo

 

Rosewood

 

En San Miguel de Allende también se vuela en globo. Te desvelarás un poco pues la idea es ver el amanecer y disfrutar de estas vistas panorámicas de la ciudad, que son una gran recompensa. Además, lo recomendable es volar durante las tres primeras horas después del amanecer, cuando el viento es constante y está en calma. En el aire estás unos 45 minutos aproximadamente y los otros 15 minutos se invierten en el despegue y aterrizaje, que es lo más “rudo” de todo el recorrido. Como dato curioso un globo aerostático tiene como tiempo de vida 800 horas de vuelo y el costo de uno de ellos va desde los 385 mil pesos.

 

 

Tour a caballo

 

 

Esta experiencia no es como la imaginas, como el típico tour de 20 minutos donde alguien va dirigiendo tu caballo. Es un recorrido de aproximadamente dos horas o más en contacto directo con la naturaleza, en pronunciadas subidas o bajadas, cruzando ríos y explorando paisajes desérticos y naturales de San Miguel.

Se realiza en el rancho El Sotolar donde los jinetes de la familia Morín te reciben para darte instrucciones, un sombrero y el caballo. Tú conduces el caballo y la velocidad en que deseas ir; eso sí, siempre van a un lado, detrás y enfrente del grupo los experimentados jinetes Morín.

 

 

 

 

El trayecto se va entre historias, canciones, tips para aliviar los dolores de espalda que causa el cabalgar y una parada para disfrutar de una cerveza bien fría. Al finalizar, una comida mexicana te espera en el hogar de esta familia que opera el rancho por más de cuatro generaciones.

Después de un día repleto de adrenalina lo ideal es relajarse con un masaje de Sense, el spa de Rosewood, de arquitectura colonial y con el uso de productos ancestrales. ¿Apoco no vivir el lado aventurero de San Miguel de Allende y de la mano de un hermoso hotel como Rosewood, es una experiencia distinta a lo que conocías de la ciudad?

Date una vuelta y deja que Rosewood te organice una experiencia inolvidable. Costo de habitación: desde $500 dólares por noche. Costo de residencia: desde $2,120 dólares por noche. rosewoodhotels.com/es/san-miguel-de-allende

 

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