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De Japón… ¡Sencha!

Decir Sencha es apuntar a una de las caras más conocidas de Japón. Es cierto, esta variedad de té verde ha logrado conquistar al mundo gracias a sus delicados aromas vegetales, notas salinas y múltiples propiedades antioxidantes. ¿Recuerda ese delicioso té verde que probó en aquel restaurante japonés? Seguramente… ¡era Sencha! Fotos: Escuela Mexicana de Té.

Catalogado como un té verde puro –hojas y brotes de camellia sinensis sin marchitar ni oxidar–, el Sencha se desarrolló en 1738, cuando un mercader llamado Soen Nagatani perfeccionó su particular proceso de manufactura. ¡Sí!, hablamos de una variedad de té verde bastante moderna en comparación con algunos ejemplares producidos en otras regiones de Asia, particularmente de China.

Tradicionalmente, las hojas y brotes destinados a la producción de Sencha provienen de jardines que cultivan las plantas de camellia sinensis en filas muy largas, dispuestas lado a lado, y siempre sujetas al contacto directo de la luz del Sol. Las plantas se cosechan cuatro veces al año, con la ayuda de maquinaria especializada, siempre iniciando en la primavera y siguiendo en intervalos de 45 días.

Una vez recolectadas, las hojas se limpian y se seleccionan, para después ser sometidas a un baño con vapor, denominado en el mundo del té como “steaming”. Después, se enrollan en forma de agujas y se secan con la ayuda de aire caliente. Las hojas más preciadas se reservan para recolecciones manuales y se procesan de forma artesanal con el objetivo de lograr tés de grado superior o de competencia.

¿Sensorialmente?, el Sencha desarrolla infusiones de color amarillo pálido a verde, repletas de frescos aromas marinos y un fondo de tostados muy sutiles. En boca suele ser dulce, con astringencia en balance y delicados acentos salinos que recuerdan el sabor de las algas, las salicornias y otros vegetales de mar. Recuerde que, dependiendo de su manufactura y gama cualitativa, pueden existir variedades más o menos expresivas.

Para infundir. La sutileza y complejidad aromática y gustativa de este té verde puro obligan a un método de infusión cuidadoso y controlado. Primero, es importante mantener una proporción de 1 gramo de té por cada 80-90 mililitros de agua. Es muy importante que la temperatura del agua no supere los 75 °C y que el tiempo de infusión sea menor a 2:30 minutos. Recuerde que infusiones más agresivas, con temperaturas más altas y tiempos más prolongados, pueden afectar seriamente al té, derivando en desagradables notas amargas, mayor astringencia y pérdida de aromas, sabores y, principalmente, compuestos benéficos.

Concluiremos apuntando a la razón principal de la popularización del Sencha en el mundo occidental: composición nutricional. Realmente, este té verde japonés destaca por su gran concentración de compuestos antioxidantes altamente asimilables, así como minerales, vitaminas y l-teanina, aminoácido que aumenta las ondas alfa del cerebro y provoca una sensación de relajación. Todo eso, sin olvidar sus deliciosos y placenteros aromas y sabores.