¡Que no «panda el cúnico» en tu siguiente visita al super! Si bien es una realidad que cerca del 80% de los productos de supermercado portarán al menos uno de los cinco sellos de advertencia: exceso de azúcares, calorías, sodio, grasas saturadas y grasas trans; también es una realidad que estos sellos y leyendas precautorias frontales son una gran herramienta para tomar mejores y consientes decisiones sobre los productos que incluyes en tu dieta habitual.  Platicamos con la experta en nutrición Fernanda Alvarado, quien nos explicó todo sobre el nuevo etiquetado de alimentos para entenderlo y dejar de verlo como el villano que puso en jaque al supermercado. Fotos: Cortesía, elpoderdelconsumidor.org, etiquetadosclaros.org

 

En Pro de la salud

 

En realidad, aunque apenas se está haciendo ruido sobre el nuevo etiquetado, hay varios años trabajando en ello. “En 2001 se comenzó a analizar toda la situación para prevención de obesidad y se propusieron distintas políticas públicas en las que se incluía un cambio del etiquetado.

En 2007 se empezó a analizar concretamente este cambio, pero fue hasta julio de 2019 cuando se aprobó por la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores, y finalmente en octubre del mismo año, se publicó en el Diario Oficial de la Federación”, explicó Fernanda.

 

Etiquetado de alimentos

 

Esta modificación estableció que el etiquetado en México ahora sería frontal y de advertencia para informar de manera veraz, clara y simple sobre el contenido de ciertos nutrimentos.

Si apenas te estás enterando de todo esto es porque por ley, se tiene un año para hacer todos estos cambios en la industria de alimentos y es a lo que ya llegamos en octubre de este año, cuando ya se tiene que implementar la ley.

 

¿Cómo hicieron este nuevo etiquetado?

 

Como ya explicamos, este etiquetado claramente no apareció de un día a otro, al contrario, está bien pensado y ejecutado para ayudarnos a hacer mejores elecciones.

Es un etiquetado formulado con evidencia científica, está avalado por la UNICEF y tiene criterios establecidos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, señaló la experta en nutrición.

 

Etiquetado de alimentos

El objetivo

 

Es importante saber que el etiquetado no está diseñado para reducir las tazas de obesidad, para eso se necesitarían muchos más datos.

Este etiquetado está diseñado para ayudar a las personas a que al llegar al supermercado puedan comparar productos. Seguramente se irán por el que tenga menos sellos y eso va a ser positivo para el consumidor, además de que la industria tendrá una gran oportunidad de reformular productos”, aclaró Fernanda.

 

¿Si trae sello es malo?

 

«No se trata de satanizar a los productos porque al final todos vamos a seguir consumiendo lo que nos gusta, sin embargo, podrá ayudarnos a tener más conciencia sobre los alimentos que vamos a incluir en nuestra dieta habitual, y eso logrará que llevemos una dieta de mejor calidad.

Que un producto tenga sellos no quiere decir que no lo puedas comer, simplemente te están advirtiendo de que ese producto en proporción al tamaño excede en ciertos nutrimentos”, aclaró la experta.

Además, todo tiene una razón de ser, si se eligieron estos nutrimentos en específico para armar los sellos, es porque se ha visto que su consumo elevado tiene relación directa con daños a la salud y enfermedades crónicas no trasmisibles como: obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, presión arterial elevada, insuficiencia cardiaca y enfermedades renales.

 

Etiquetado de alimentos

 

¿Cómo está lo de los 100 gramos?

 

Siguiendo con los lineamientos de esta norma, el contenido nutrimental de los productos ahora se reportará en porciones de 100 g o 100 ml. Esto se ha malinterpretado pensando que solamente si consumes 100 g de tal producto excedes los límites de los nutrimentos, pero no es así, el exceso va en proporción al producto.

“Se tomaron 100 gramos para que tú puedas hacer comparativos entre productos, pero no es una recomendación de ingestión”, confirmó Fernando Alvarado.

Por ejemplo, será fácil comparar dos cajas de galletas porque las dos tendrán los nutrimentos por 100 g, pero eso no significa que tengas que consumir 100 g para excederte en esos nutrimentos. Si te comes una galleta tendrás un exceso y si te comes 100 g de galletas tendrás un súper exceso.

Recuerda que este nuevo etiquetado está diseñado para poder hacer mejores elecciones de compra. Si tienes más dudas puedes consultar todas las recomendaciones de la experta en nutrición, Fernanda Alvarado en IG: @biencomer

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