El planeta es enorme y pequeño a la vez, recorrerlo por completo es una invitación para los viajeros más aventureros, para aquellos que quieren sentir la adrenalina de sentirse en la cima del mundo. Estos cuatro pueblos (y una isla), tienen impresionantes acantilados. Conócelos y siente el vértigo viajero.

Rocamadour

Francia en su expresión más rural y medieval, así es el Valle de Dordoña, donde se encuentra asentado este pueblo. Rocamadour goza de maravillosos edificios que se levantan a lado de un acantilado, justo a la derecha del río Alzou. Sus paredes rocosas pueden medir hasta 120 metros de altura. La entrada a la ciudad es a través de una calle, después tendrás que poner a prueba tu condición física subiendo 233 escalones (la recompensa bien valdrá el esfuerzo).

Castellfullit de la Roca

Pequeño, alto e impresionante… pararte en el último piso de alguna construcción de este pueblo español, hará palpitar a tu corazón rápidamente. Castelfullit de la Roca está situado justo en un risco con más de 50 metros de altura. Además es el pueblo más pequeño de España y también de Cataluña, ya que la extensión del acantilado es de aproximadamente un kilómetro de largo.

Pitigliano

La fuerza natural de los ríos Lente y Meleta, han erosionado los altísimos precipicios de este pueblo italiano, creando riscos de entre 300 y 660 metros de altura. Este sitio es conocido como la pequeña Jerusalén porque históricamente ha tenido grandes comunidades judías que se han integrado a su contexto social. Al visitarla te sentirás un poco en el oriente del mundo, pero también pensarás que habrás viajado en el tiempo por sus diversas construcciones medievales.

Wadi Dawan

Como sacado de un cuento, este pueblo situado en el centro de Yemen, se levanta camuflado en el desierto de la región Hadhramaut. La meseta que custodia sus construcciones de barro y lodo, tiene una impresionante altura de 100 metros. Su Patrimonio Arquitectónico está muy bien conservado y resalta entre los edificios de cemento que se han creado en la región donde se ubica.

Santorini

Es una de las islas más emblemáticas de Grecia y su origen lo debe a una explosión volcánica. Tiene una espectacular belleza, otorgada por sus construcciones blancas de aspecto oriental y mediterráneo y porque muchas de ellas están sobre, o cerca, de acantilados con más de 300 metros de altura. Por si fuera poco, goza de una animada vida nocturna que atrae a muchas clases de viajeros.

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