Mes: febrero 2019

Como una obsesión culinaria, su gran popularidad en las mesas de América del Norte se debe a que son suculentas, dulces y superversátiles, dicen Clarissa Hyman y Mariana Vega. Recetas y Estilismo de alimentos: Linda Tubby / Fotografía y producción: Angela Dukes.  Maridaje: Miguel Ángel Cooley. 

En algunas playas aún es común hallar conchitas sobre la arena al caminar descalzo. Pero éstas son mucho más que un elemento decorativo: para algunos animales que forman parte de la división taxonómica Mollusca, sirven de protección contra depredadores, soporte anatómico y sujeción al suelo. Tal es el caso de las almejas, que cuentan con dos conchas o valvas unidas por un ligamento flexible que les permite abrir y cerrar, de ahí que sean moluscos bivalvos.

Su característica principal es que habitan las riberas de los ríos o mares  (generalmente enterradas), donde se alimentan de microorganismos. Según la especie, varían de tamaño y forma, y sus conchas pueden ser duras o delgadas y quebradizas (a éstas se las conoce también como almejas de concha blanda o vaporeras). Son ricas en proteínas y aportan vitamina A, calcio, hierro y yodo. En México, se capturan tanto en las costas del Pacífico como en las del Atlántico, y Baja California, Baja California Sur y Guerrero son los principales estados productores.

A menudo se comen crudas (al igual que con todos los mariscos, hay que verificar su procedencia), con un poquito de jugo de limón y salsa. También se cocinan al vapor, se fríen, se hierven o se hornean, y en algunos casos se preparan en escabeche. Estos moluscos tienen una celebración propia: la almejada, que es tradicional entre las comunidades pesqueras de Baja California, en especial la de Loreto. El ritual se lleva a cabo en la playa, donde se recolectan almejas chocolatas (Megapitaria aurantiaca) y se tateman con piedras y ramas.

 

La diversidad del sabor

 

Esta variedad, que mide de 10 a 15 centímetros, también es muy popular en Zihuatanejo, Guerrero. Ahí, al igual que la almeja gallito (Rangia cuneata) del Golfo de México y la almeja pismo (Tivela stultorum) del Mar de Cortés, se consume recién salida del agua. Para disfrutarlas frescas, uno de los sitios más tradicionales es La Guerrerense, en Ensenada. Allí las preparan en coctel, en sus conchas o en ceviche. Aunque, si quieres deleitarte con una receta más contemporánea, la almeja chocolata con jengibre, cilantro, aguacate y salsa macha que sirve Enrique Olvera en Manta del hotel The Cape (Los Cabos) es una gran opción.

La almeja de concha dura (Mercenaria mercenaria) es la más popular en Estados Unidos, aunque también se captura en México. En la Costa Este, las almejas pequeñas de esta especie son conocidas como littlenecks, en honor a Little Neck Bay, en Long Island, que una vez fue un importante centro de comercio de almejas. Se utilizan en diversos platillos, como la clam chowder: una sopa espesa típica de Nueva Inglaterra, cuya receta incluye cebolla, apio y papa.

De las numerosas especies que existen, quizá la más extraña sea la Panopea generosa, conocida como almeja rey o chiluda. En el Pacífico, son recolectadas por buceadores que usan chorros de agua para remover los restos de arena y revelar esta almeja de aspecto fálico. En Japón, su carne dulce, casi crujiente,
se come cruda, pochada o salteada, y se sirve con una salsa para remojar. En China, donde se le conoce como la almeja trompa de elefante, la carne del cuello se deshidrata y se utiliza para hacer caldos, mientras que en Estados Unidos es popular para preparar cremas y platones de mariscos.

Otra especie inusual es la Ensis directus o almeja navaja, que debe su nombre a que sus valvas asemejan a las cuchillas para rasurar que usaban los barberos en la antigüedad. Ubicadas a lo largo de la costa atlántica y algunas partes del Mediterráneo, se hunden en la arena entre la marea baja y alta. Sacarlas es difícil y los bordes de su concha son afilados. Para resaltar la dulzura de su carne blanca y musculosa, la mejor forma de cocinarlas es al vapor o a la parrilla.

Las costas europeas tienen otras variedades nativas, como la Venus verrucosa, que en Italia se conoce como tartufo di mare, o trufa de mar, indicando lo muy apreciados que son este tipo de moluscos. Su textura suave y sabor ligero las hacen ideales para preparar platillos como risottos y pastas. En Francia, la colorida Glycymeris glycymeris, por su sabor a nuez, se conoce como amande o almendra y usualmente se sirve como parte de un platón de mariscos o cocinadas a la marinera. Mientras que las almejas telline o tellina (Donax trunculus) se cocinan con salsa de jitomate y se decoran con perejil y ajo.

Sin importar qué variedad sea tu favorita, son perfectas para llevar a la mesa en cualquier época del año; pues además de ser fáciles de preparar, su sabor sutil las convierte en un magnífico elemento para combinar. Asegúrate de conseguir las más frescas, recolectadas sustentablemente.

 

Notas sabias

  • La almeja gigante se encuentra en los mares tropicales del sudeste de Asia y puede crecer hasta 1.2 metro de ancho.
  • Para un clamato casero se emplea caldo de almeja, jugo de jitomate y especias.
  • El interior púrpura de las conchas de la almeja redonda se usaban como wampum: la moneda de los nativos americanos.
  • Los artistas utilizaban las conchas de la almeja Venus como lienzos para pintar.

 

 

 

 

Tal como lo hacen en Nápoles, reúne a toda la familia alrededor de la mesa para disfrutar de este rico y aromático platillo.

 

Porciones: 4.

 

Ingredientes

 

  • 800 g de almejas
  • 8 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 7 dientes de ajo, rallados
  • 1 ½ cdas. de hojuelas de chile o 1 chile seco entero, machacado
  • 150 g de jitomates, picados
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 200 g de jitomates ciruela, pelados y en mitades
  • 1 pizca de azúcar morena
  • 400 g de espagueti
  • 15 g de mantequilla sin sal
  • 15 g de perejil, picado

 

 

Procedimiento

 

Poner seis cucharadas de aceite, el ajo y los chiles en una sartén a fuego medio.

Tan pronto como el ajo chisporrotee, sin dorarse, revolver y agregar rápidamente los jitomates picados y el vino, y luego los jitomates ciruela. Aumentar el fuego y cocinar por unos tres o cuatro minutos. Añadir las almejas, revolver y cubrir con una tapa hermética. Cocinar por unos cuatro minutos, agitando ocasionalmente hasta que todas las almejas estén abiertas. Agregar el azúcar, sazonar y cocinar por otros dos minutos. Desechar las almejas que no se hayan abierto.

Cocer el espagueti en una cacerola grande con agua hirviendo y sal hasta que esté al dente; escurrir y verter en la sartén junto con la mantequilla. Añadir la mezcla de almejas
y la mayor parte del perejil.

Agitar la sartén y servir de inmediato con el resto del perejil y el aceite restante.

 

Maridaje Food and Travel

 

Sugerencia: Vino blanco, aromas a pera, piña, fruta madura; en boca de buen volumen, acidez y untuosidad. (Por ejemplo: Bramare Marchiori Vineyard Chardonnay, Viña Cobos). 

 

 

 

Tienen un toque moderno: somos fanáticos de estos delicados manjares de sabor. 

 

Porciones: 4.

 

Ingredientes

 

  • 800 g de almejas rasuradas
  • 10 g de perejil, picado
  • 4 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 5 dientes de ajo, rallados
  • 4 chiles jalapeños, picados
  • 2 manojos de cebollas de Cambray, picadas
  • 150 ml de vino blanco afrutado

Procedimiento

 

Precalentar el horno a 200 ºC.

Extender el perejil en una charola y hornear de tres a cinco minutos, asegurándose de que esté crujiente, pero que no pierda su brillo. Poner el aceite, el ajo, los jalapeños y la cebolla en una sartén a fuego medio y freír, revolviendo con frecuencia durante unos cuatro minutos. Retirar los ingredientes del aceite con ayuda de una cuchara perforada.

Añadir el vino a la sartén y dejar hervir unos minutos. Agregar las almejas, aumentar el fuego y agitar. Cocinar por un minuto y medio. Desechar las almejas que queden cerradas. Escurrir sobre un recipiente para reservar los jugos de cocción. Retirar la carne de las conchas y colocar éstas en un plato para servir. Cortar las almejas en trozos de un centímetro y agregar las cebollas de Cambray y la mezcla de jalapeño. Verter cuidadosamente los jugos de nuevo en la sartén. Dejar hervir y cocinar a fuego bajo durante unos siete minutos para reducir el líquido a 120 ml, aproximadamente. Agregar la mezcla de almejas y cebollas junto con un tercio del perejil crujiente.

Para servir, apilar la mezcla sobre las conchas y espolvorear el resto del perejil crujiente.

 

Maridaje Food and Travel

 

Sugerencia:  Vino blanco, acentos a geranio y minerales; en boca es elegante con final dulce. (Por ejemplo: Taymente Torrontés, Huarpe Wines).

El sutil sabor de este molusco se mezcla con especias asiáticas en este platillo ganador, que se acompaña de conos de hojas de plátano rellenos con pudín de arroz.

 

Porciones: 4.

 

Ingredientes

 

  • 800 g de almejas
  • 3 cdas. de aceite de girasol
  • 2 cebollas, finamente picadas
  • 2 tallos de hierba limón, en trozos de 3 cm
  • 3 dientes de ajo, rallados
  • 3 cm de jengibre, en pequeños bastones
  • 80 g de berenjenas miniatura (disponibles en tiendas especializadas en productos asiáticos)
  • 250 ml de leche de coco
  • 4 cdas. de salsa de pescado (disponible en lacomer.com.mx)
  • 25 g de hojas de cilantro, picadas
  • 3 limones, en cuartos
  • Para la pasta de curry verde
  • 3 chiles verdes grandes, sin semillas y picados
  • 2 chiles ojo de pájaro o chile de árbol, sin semillas y picados
  • 2 tallos de hierba limón, picados
  • 4 echalotes pequeños, picados
  • 5 dientes de ajo, rallados
  • 2.5 cm de galanga, pelada y rallada (se puede sustituir por jengibre)
  • 2 cdtas. de pasta de camarón (disponible en el Mercado de San Juan)
  • 1 puñado de hojas de cilantro fresco
  • 1 cdta. de cilantro en polvo
  • ½ cdta. de comino en polvo
  • ½ cdta. de pimienta blanca molida
  • 1 cdta. de sal de mar

 

Para servir

  • 4 hojas de albahaca tailandesa o regular
  • Arroz
  • Hojas de plátano

 

 

Procedimiento

 

Cocinar el arroz de acuerdo con las instrucciones del paquete. Reservar.

Para preparar la pasta de curry verde, colocar todos los ingredientes en un mortero y moler hasta obtener una pasta suave.

Calentar el aceite y freír la cebolla durante unos cinco minutos hasta que se ablande. Añadir la hierba limón, el ajo y el jengibre, y saltear durante un minuto. Agregar las berenjenas miniatura y 60 g de pasta de curry verde y revolver durante unos minutos. Incorporar la leche de coco y la salsa de pescado, y dejar hervir a fuego bajo durante unos minutos. Añadir el cilantro y el jugo de la mitad de los limones.

En una cacerola grande, hervir las almejas con 400 ml de agua y un poco de sal de mar. Tapar y cocinar por tres minutos, agitando ocasionalmente, hasta que se abran. Escurrir sobre un recipiente para recoger los jugos de cocción y reservar. Desechar las almejas que no se hayan abierto. Verter el líquido en la cacerola junto con la mezcla de curry verde. Calentar a fuego bajo y añadir las almejas. Dividir en tazones y servir con el resto de los cuartos de limón y la albahaca, picada. Envolver las hojas de plátano en forma de cono, rellenar con el arroz aún tibio y servir a un lado de los tazones.

 

Maridaje Food and Travel

 

Sugerencia: Vino blanco con acentos a cítricos, lichi, rosas; en boca, especiado, con final largo. (Por ejemplo: Gewürztraminer Les Princes Abbés, Domaines Schlumberger).

 

 

Para limpiar las almejas, remojar durante dos horas en agua fría y salada; desechar las que tengan conchas agrietadas. Escurrir y enjuagar.

Un clásico de Nueva Inglaterra con un cambio de imagen al estilo europeo, gracias a la adición de lardones (cubos de tocino) ahumados, tomillo limonero y aceite de cebollín.

 

Porciones: 4

 

Ingredientes

 

  • 800 g de almejas
  • 800 g de apionabo (disponible en el Mercado de San Juan)
  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 2 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 300 ml de crema para batir
  • 250 ml de caldo de pescado
  • 100 g de tocino ahumado
  • 1 cebolla, finamente picada
  • 4 ramitas de tomillo limonero o regular
  • 2 hojas de laurel
  • Hojas de acedera roja, para servir (opcional)

Para el aceite de cebollín

  • 40 g de cebollín
  • 150 ml de aceite de girasol
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra

 

Procedimiento

 

Para hacer el aceite de cebollín, blanquear el cebollín en agua hirviendo, enjuagar con agua fría y escurrir. Colocar en un procesador de alimentos con una cucharada de aceite y moler hasta obtener un puré; luego, agregar el resto de los aceites y moler de nuevo. Colar en un recipiente y refrigerar toda la noche.

Mientras tanto, pelar el apionabo y partir a la mitad. Cortar una mitad en trozos de dos centímetros y la otra en cubos pequeños. Derretir la mitad de la mantequilla en una sartén con la mitad del aceite, agregar los trozos de dos centímetros. Cocinar, revolviendo, durante unos minutos; agregar 200 ml de agua hirviendo, cubrir y cocinar a fuego medio durante 10 minutos. Retirar la tapa, reducir el fuego y cocinar por 10 minutos, revolviendo continuamente, hasta que el apionabo esté muy suave y el líquido se haya evaporado. Transferir a un procesador de alimentos.

Agregar la crema a la sartén, junto con 150 ml de agua y los pequeños trozos de apionabo. Cocinar hasta que estén suaves. Escurrir con ayuda de un colador y reservar el líquido de cocción. Reservar el apionabo. Colocar el líquido en el procesador de alimentos y moler hasta obtener un puré.

Escurrir las almejas y enjuagar bien con agua fría. Colocar el caldo de pescado en una cacerola grande, agregar un poco de sal y dejar hervir. Agregar las almejas, cubrir y cocinar por tres minutos, agitando ocasionalmente, hasta que se abran. Escurrir con ayuda de un colador sobre un recipiente para reservar el líquido. Desechar las almejas que no se hayan abierto.

Calentar la mantequilla y el aceite restantes en la misma cacerola y freír el tocino durante tres o cuatro minutos hasta que empiece a dorarse. Transferir a un plato y reservar.

Añadir la cebolla y saltear por cuatro minutos. Agregar el tomillo y las hojas de laurel, y cocinar suavemente por otros cinco minutos hasta que la cebolla esté suave. Verter el caldo de cocción de las almejas, el puré y el apionabo reservado. Calentar durante unos minutos, agregar el tocino y las almejas, sazonar al gusto y calentar durante un minuto más.

Para servir, dividir en tazones, bañar con un poco de aceite de cebollín y esparcir encima algunas hojas de acedera roja, si se utiliza.

 

Maridaje Food and Travel

 

Sugerencia: Vino blanco con aromas a miel y flores; en boca regala recuerdos a acacias, de cuerpo cremoso. (Por ejemplo: Châteauneuf-du-Pape Blanc, Château de Beaucastel).

Si eres de los que aman viajar a lugares lejanos por su extrema belleza, gran cultura y deliciosa gastronomía, entonces tienes que conocer Puerto Elizabeth, que es una encantadora ciudad ubicada en la bahía de Algoa, en la provincia del Cabo Oriental de Sudáfrica. Y para que tengas un viaje de ensueño, aquí te decimos cuáles son los mejores lugares ara hospedarte. ¡Todos te encantaran! Fotos: Mark Parren Taylor. 

 

The Beach Hotel

 

Antiguo y muy popular, se llena de turistas sudafricanos. Elige las habitaciones más nuevas de la planta baja, que son más grandes y cómodas. Ofrece justo lo que dice: un malecón y una playa justo enfrente del muelle Shark Rock Pier. Habitaciones dobles desde $140 USD. Marine Drive, Summerstrand. thebeachhotel.co.za

 

Puerto Elizabeth

 

Founder’s Lodge

 

Es un escondite de lujo en una ubicación campirana espectacular a solo 75 kilómetros de Puerto Elizabeth. Está rodeado por algunas de las mejores reservas de safaris de la provincia. La tarifa, que incluye acceso a la reserva de Shamwari, refleja lo que se ofrece. Habitaciones dobles desde $1,300 USD. Sidbury. founderslodgebymantis.com

 

Hacklewood Hill Country House

 

Se localiza en el suburbio de Walmer, muy cerca del aeropuerto, pero bien podrías transferir esta casa victoriana al distrito más lujoso y apenas notarías la diferencia. Habitaciones dobles desde $203 USD. Prospect Road 152, Walmer. hacklewood.co.za

 

http://www.thebeachhotel.co.za/contact

 

No5

 

Art déco por dentro y por fuera, se ajusta perfectamente a la variedad de propiedades que posee el grupo Mantis alrededor del mundo: 10 suites y el tipo de privacidad que exigen los más adinerados. Habitaciones dobles desde $175 USD. Summerstrand. no5boutiquearthotel.com

 

The Windermere

 

Otra propiedad de Mantis. Es más que un bed & breakfast, pero no es exactamente un hotel boutique. Espera todas las amenidades extras: batas de baño, piscina y servicio a la habitación. Habitaciones dobles desde $145 USD. Humewood Road 35, Humewood. thewindermere.co.za

 

Puerto Elizabeth

El chef mexicano Jorge Dumit nos presumió su propio restaurante en el centro de Avándaro, Estado de México, con una propuesta gastronómica pop food con toques mediterráneos. Te damos razones para que pronto planees un viaje a este destino boscoso y disfrutes de esta nueva opción culinaria.

 

Respirar aire campestre

 

Avándaro es un poblado del Estado de México y al igual que Valle de Bravo, rodea una presa (conocido como lago) en un entorno boscoso de pino-oyamel. El verde inunda los ojos y el ambiente se vuelve fresco conforme te vas introduciendo. Duerme en un hotel con habitaciones tipo cabaña con chimenea, vuela en parapente y conoce la cascada Velo de Novia.

 

restaurante Daro

 

Degustar Pop Food

 

El regreso a lo natural y a lo básico, para rescatar y preservar los ingredientes locales, está de moda. Por eso, si vacacionas en Avándaro, debes ir al nuevo restaurante Dáro, de cocina Pop Food, comandado por el chef Jorge Domit. Se trata de cocina mediterránea preparada con insumos locales como frutos rojos, hongos, hortalizas y trucha salmonada.

 

Disfrutar de platillos originales

 

El chef prepara un delicioso pork belly en una cocción a baja temperatura por 24 horas sin utilizar gas, sino electricidad. Termina en la plancha y se le vierte una salsa de frutos rojos. ¡Queda jugoso y exquisito! No dejes de probar también su robalo al pastor con piña asada y guacamole, y la trucha salmonada al ajillo con puré de papa.

 

restaurante Daro

 

 

Probar mixología de carajillo

 

Al chef le gusta innovar y por eso ha diseñado una carta con distintos cocteles de carajillo, como el cold brew y cardamomo o el de ron de horchata y licor 43; pronto introducirán uno mezclado con licor de chile ancho. Ofrece además bebidas como aperol spritz, mimosas y cerveza artesanal.

 

Agradable entorno

 

Daro se encuentra en el interior de una nueva plaza con un diseño muy moderno y original: grandes contenedores industriales forman bloques que rodean un jardín. Dentro de estos hay varios locales de comida, cafeterías y tiendas de bicicletas y motocicletas –aquí arriban muchas caravanas de aficionados a éstas–. Daro se caracteriza por un letrero neón sobre un cuadro vintage con la leyenda “F#$k what they think”.

 

restaurante Daro

 

Cheque Promedio: $400 pesos. Horarios: De Jueves a domingo, de 9:00 a 22:00 horas. @Daro.Avandaro

Es fácil encontrar un lugar para comer pescados y mariscos, pero hay pocos que prevalecen en el gusto de los comensales. Bellopuerto es este tipo de restaurantes en donde puedes encontrar productos frescos del mar preparados de forma deliciosa y algunas otras sorpresas, por lo que te contamos de sus especialidades del momento. Fotos: Cortesía Bellopuerto.

 

El origen

 

Andrea y José son dos jóvenes restauranteros que abrieron Bellopuerto hace 10 años y con el tiempo han madurado el concepto sin perder su esencia. Actualmente es un espacio agradable, con sentido fresco de la comida y bebidas, además de estar recién remodelado, un cambio que también tuvo lugar en su carta con el aporte y emoción culinaria que pone el chef Gustavo Alonso.

 

restaurante Bellopuerto

 

Especialidades del mar

 

Este lugar tiene preparaciones sencillas como tiraditos y tostadas, pero que tienen un toque especial, por ejemplo el aguachile con aliño de leche de coco. Pero también encontramos cosas más complejas como el pulpo chamuscado, que es adobado con achiote o un suculento pescado al ajillo, ambos cocinados al horno de carbón.

 

restaurante Bellopuerto

 

Experiencia placentera

 

El diseño y comodidad también son importantes en este lugar, por lo que a través del servicio podrás sentirte en un lugar adecuado para pasar un buen rato y con buenas sugerencias de cervezas artesanales, vino mexicano y coctelería, para maridar idóneamente tu comida. Los postres finalizan la experiencia de manera grata: la cookie monster, de chocolate con helado de vainilla, es una gran opción para compartir.

Cada quien tiene su “bello puerto”, es por eso que el nombre evoca la comida del puerto de tus sueños. Visita este restaurante y saborea lo mejor del mar en la ciudad. Dónde: Julio Verne 89, Polanco. Horario: Todos los días de 13 p.m. a 11 p.m. Teléfono: 52810980. Redes sociales: @bellopuerto

 

restaurante Bellopuerto

 

También checa Marisquerías: bocados del mar en la Ciudad de México. 

En el marco de su aniversario número 100, Hilton Mexico City Reforma inauguró recientemente un proyecto de arte, llamado Lobby Gallery, que funcionará como galería con la curaduría de Forjadores de México, asociación que promueve la cultura del país con el apoyo al talento nacional. Fotos: Cortesía Hilton Reforma Ciudad de México. 

El lobby y primer piso del hotel será el hogar temporal de 66 obras de artistas principalmente nacionales (30 artistas mexicanos y 3 extranjeros), galería que está abierta a todo el público. El 10% de las ganancias estarán destinadas a un proyecto de beneficencia que posteriormente se dará a conocer.

 

Lobby Gallery Hilton

 

Al conocer Lobby Gallery, descubrimos que es una grandiosa forma de aprovechar el espacio del hotel con ayuda de coloridas obras de artes plásticas.

“El proyecto es parte de la política y los programas de responsabilidad social a nivel global de la marca y es también una forma de retribuir a la comunidad”, nos dijo Jérôme Luciani, director general de Hilton Reforma.

 

Lobby Gallery Hilton

 

Este primer conjunto de obras no tienen una temática en especial, pero reflejan el estilo libre de sus artistas y estarán exhibidas hasta marzo, mes en el que toca el turno a una selección creada por mujeres. Dónde: Juárez 70, Colonia Centro. hiltonhotels.com/es