Carta Editorial Abril 2017

 

 

Carta Editorial Food and Travel | Abril 2017

 

Hace años, una argentina que estaba perdida, como yo, en el  metro de Pekín, me dijo que no viajar era el verdadero peligro. Quien no se mueve del sitio en el que nació corre el riesgo de no disolver la idea preconcebida que tiene del mundo. Quien no mira hacia otros horizontes con respeto y curiosidad está destinado a permanecer pequeño, a no alimentar su espíritu.

Unos viajan para aprender, para huir de la rutina o incluso para olvidar. Otros, los menos afortunados, lo hacen para confirmar sus prejuicios, para fortalecer las fronteras que nos separan.

Cuando me preguntan por qué decidí dedicarme a viajar para regresar a casa y contar una historia,  respondo que viajo para poner todo en duda. Viajo para contar las veces que me he equivocado, las veces que me he perdido y me he encontrado. Para deleitarme con la incertidumbre; para verme reflejada en ojos ajenos; para entablar una conversación con algún desconocido que, sin saberlo, me está convirtiendo en mejor persona.

Quienes llenamos las páginas de Food and Travel con memorias itinerantes viajamos para confirmar que vivimos en un mundo que merece ser recorrido. Tomamos nuestras maletas y nos lanzamos a la aventura, sabiendo que lo que nos gastaremos nos hará más ricos. Viajamos para sentirnos vivos; para amanecer con el rocío de la selva africana; para ver caer el Sol frente a un dramático acantilado en Córcega; para emocionarnos con las descargas de energía del Volcán de Fuego en Colima; para degustar la historia de vida de cada cocinero que, con sus ingredientes más preciados, mezcla la pasión con la autenticidad y el respeto al producto. Viajamos  para agradecerles que nos permitan inspirarlos en sus travesías y aventuras gastronómicas.

Cecilia Núñez  | Directora Editorial