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Té… ¡a la coctelera!

La calidez que entrega el Sol veraniego obliga a buscar nuevas formas, presentaciones y, sobre todo, temperaturas para beber té. Sí, querido lector, la infusión de hojas y brotes de camellia sinensis puede mezclarse en coctelera con todo tipo de destilados y licores para refrescar el verano que ya está muy cerca. Fotos: Escuela Mexicana de Té.

Ya le hemos dicho que pocas bebidas en el mundo ofrecen tanta versatilidad como el té. Literalmente, la infusión de camellia sinensis (la planta del té) es capaz de abrazar todo tipo de productos y complementos, desde jugos frutales hasta sodas, lácteos, jarabes naturales y bebidas espirituosas. Gracias a esta particular virtud, el té se ha convertido en uno de los ingredientes más frecuentes entre bartenders y mixólogos de todo el planeta, quienes lo emplean para imprimir aromas y sabores particulares a destilados, o como base de distintos cocteles.

¿Qué se puede combinar? Sin importar origen y estilo, los diferentes tipos de té pueden mezclarse con destilados siguiendo sencillas recomendaciones. Hebras con aroma y sabor herbal, por ejemplo, combinan bien con espirituosos neutros, especialmente ginebra y vodkas de grano; los tés blancos y amarillo, ricos en notas florales y frutales, hacen lo propio con pisco, grappa, rakia y todo tipo de destilados blancos de uva.

Los tés oxidados, por el contrario, combinan bien con espirituosos con paso por barrica. Blends clásicos como Earl Grey e English Breakfast, así como algunos oolongs de mediana y alta oxidación, son perfectos para mezclar con whisky, bourbon whiskey o rones añejos. El pu-erh, con sus típicas notas de tierra, cuero y madera, es perfecto para acentuar el sabor del tequila, el mezcal y otros destilados jóvenes de agave.

 

¿Cómo combinar? Aquí, las opciones son múltiples y variadas. Una de las formas más simples es infundir el té en frío con el destilado o licor deseado; basta con colocar las hebras de té en el espirituoso y dejar reposar a temperatura ambiente por al menos 8 horas. Otra opción es infundir a manera de té helado, infusión caliente + hielo, y simplemente mezclar en coctelera… ¡Recuerde!, es importantísimo utilizar una mayor proporción de hebras de té, entre 2 y 3 gramos por cada 100 mililitros, para conseguir una infusión lo suficientemente concentrada para “shakear” con el resto de los ingredientes.

Pero no es todo, también se puede jugar con temperaturas, tiempos y, sobre todo, medios líquidos de infusión. Los jarabes naturales, por ejemplo, pueden enriquecerse con hebras de té, especias y hierbas aromáticas, entre otros ingredientes, para preparar una base ultra concentrada de aromas y sabores. Los jugos frutales también son recomendables como medio de infusión, especialmente para tés con perfiles herbales, florales y frutales, particularmente verdes y negros.

 

“¡Coctel, coctel, coctel…!”. Ahí le va. Infunda 10 gramos de té verde en ½ taza de agua a 75 °C. Licúe la infusión con abundante hielo, 1 cucharada de jarabe natural, 1½ caballitos de mezcal blanco y unas gotitas de limón. Sirva en una copa martinera escarchada con matcha… ¡Bienvenido verano!