Té en la mesa decembrina

¡Sí!, Navidad es sinónimo de té. Como ninguna otra época del año, la temporada decembrina obliga a calentar el espíritu y compartir en torno a la infusión de hojas y brotes de camellia sinensis (la planta del té). No se trata de una mera cuestión térmica, ¡no!, sino de todas las posibilidades que tés blancos, verdes, negros, oolong y pu-erh ofrecen a la mesa navideña. Fotos: Escuela Mexicana de Té.

Ya hemos dicho que, más allá de hebras puras, los blends de té son los grandes protagonistas de la temporada. Los aromas y sabores de estas mezclas, elaboradas a partir de hojas y brotes de camellia que se combinan con flores, frutas y especias, entre muchos otros ingredientes, son ideales para enriquecer el meloso carácter estacional.

¡Piénselo!, ¿cómo le vendría una taza tibia con aromas intensos de canela, cardamomo, clavo de olor, frutos cítricos, jengibre, regaliz dulce, caramelo…? Si se le quitó el frío, nos vamos entendiendo.

 

Entre los consentidos de la época podemos citar al tradicional masala chai, mezcla de hebras de té negro de Assam con canela, cardamomo, clavo de olor y jengibre, en su versión más original; al Earl Grey, clásico blend de té negro aromatizado con esencia de bergamota, o al muy popular English Breakfast, confeccionado a partir de tés negros puros de India, Sri Lanka y Kenia. Amplios, estructurados, dulces y moderadamente astringentes, estos ejemplares permiten hacer frente a la contundente y untuosa cocina decembrina.

Pero no todo es té negro. El Genmaicha, por ejemplo, mezcla de té verde japonés con granos de arroz tostado, se cuenta entre las opciones más indicadas de la época; los aromas torrefactos de este blend son capaces de armonizar con nueces, frutos secos y caramelos ligeros, elementos frecuentes durante las festividades navideñas. Ni qué decir del pu-erh que, mezclado con cítricos y jengibre, provoca una fascinante experiencia sensorial cuando se encuentra con cremas y panes dulces, almíbares y frutas cristalizadas.

“¿Cómo incorporar blends de té a los festejos decembrinos?”. Aunque no existen fórmulas absolutas, si es posible mencionar asociaciones particulares. Tome nota.

 

VAINILLA. Con blends de té negro y frutos cítricos, así como rooibos y especias. La dulzura de la vainilla permite resaltar los aromas y sabores más sutiles de la infusión.

CHOCOLATE. Con mezclas de té verde tostado, pu-erh o té negro, especialmente si contienen almendras, avellanas o alguna otra nuez. Las infusiones que tradicionalmente se acompañan con leche o crema también son ideales.

DULCE DE LECHE. La respuesta está en blends de té negro y oolongs aromatizados con frutos secos, nueces, toques sutiles de caramelo y hasta mango.

ESPECIAS. “Polos opuestos se atraen, polos similares se repelen”, ¿o no? En el fascinante mundo del té la ley física no aplica. Bocadillos especiados requieren blends igualmente potentes, basta con probar una taza de masala chai con galletas de jengibre y anís, tarta de calabaza con nueces tostadas o un par de peras pochadas al vino tinto. escueladete.mx