Entre los senderos y piedras milenarias de Xochicalco se esconde un visitante tan silencioso que muchos ni siquiera saben que está allí: el jaguarundi. Este felino sigiloso, de mirada aguda y pasos discretos, es uno de los habitantes más esquivos del bosque mexicano. A pesar de vivir en zonas naturales diversas, su presencia suele pasar desapercibida. Hace poco, en esta zona arqueológica de Morelos ocurrió algo que rompió con esa costumbre: este felino fue documentado en video mientras exploraba los antiguos basamentos. ¿Qué tipo de lugares prefiere para vivir un felino tan esquivo? ¿Cómo se adapta al bosque, la vegetación y los espacios abiertos que lo rodean? Esa curiosidad es el primer paso para adentrarse en la historia de este felino tan singular. Fotos: Adobe Stock

Todo sobre el jaguarundi, el felino de Xochicalco
El jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi) es un felino de tamaño mediano, más estilizado que otros gatos salvajes de América. Con un cuerpo alargado, patas cortas y una cola larga, se distingue por su pelaje uniforme (que puede ir de tonos pardos a grises o negros) y por no tener manchas ni rayas como otros felinos. También conocido como onza o yaguarundí, su cabeza es pequeña y plana, y sus orejas redondeadas le dan un aire peculiar que algunos comparan con una mezcla entre gato y nutria.
Aunque es principalmente diurno, lo que en teoría facilita su observación, el jaguarundi se mueve con tanta cautela que es considerado uno de los felinos más difíciles de ver en libertad. Por eso cada registro visual cuenta como un pequeño tesoro para la conservación.
Avistamiento en Morelos: un felino esquivo, captado en video
En agosto de 2025, el Instituto Nacional de Antropología e Historia compartió un video que captó a un jaguarundi deambulando dentro de la Zona Arqueológica de Xochicalco, en Morelos. Este registro es histórico porque, aunque investigadores y personal del sitio ya habían visto al felino en ocasiones anteriores, nunca se había logrado grabarlo dentro del área protegida.
Xochicalco, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1999, es conocido principalmente por sus imponentes estructuras prehispánicas y su importancia arqueológica. Pero ese mismo entorno también funciona como refugio para especies como el jaguarundi, lo que demuestra que la preservación del patrimonio cultural va de la mano con la protección de la naturaleza.
Estudios anteriores realizados por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos ya habían documentado la presencia de este felino en la región en la década de 2010, pero la evidencia obtenida en 2025 proporciona una confirmación visual que hasta ahora no existía.


Morelos vivo: secretos de su fauna silvestre
En Xochicalco, la historia convive con la vida que sigue creciendo entre los arbustos y las sombras. El jaguarundi, sigiloso y esquivo, nos recuerda que la vida silvestre persiste incluso en lugares llenos de vestigios humanos. Menos conocido que jaguares o pumas, este felino mantiene viva la biodiversidad de Morelos, mostrando que cada rincón puede esconder una sorpresa.
Aunque enfrenta amenazas fuera de este recinto protegido en Morelos por la expansión urbana y la pérdida de hábitat, su presencia aquí demuestra cómo la conservación cultural también protege a la fauna local. Observarlo —aunque sea en video— es una invitación a mirar con atención: a caminar despacio, escuchar los sonidos del bosque y dejarse sorprender.
La próxima vez que visites Xochicalco, quizá no solo te maravillen las pirámides: tal vez tengas la suerte de percibir la presencia del jaguarundi, un felino que pocos han visto. Entenderás que Morelos todavía guarda vida silvestre impresionante, lista para ser descubierta.


