Mes: noviembre 2016

Una vibrante atmósfera culinaria envuelve Ari en Bangkok, el barrio residencial de la capital tailandesa que ahora es el sitio de moda y que bulle con buena cocina, comida callejera, auténtico café y emprendedores, dice Annica Wainwright.

dónde quieren ir, pregunta con entusiasmo nuestro guía. “¿A Wat Arun, al Gran Palacio, o qué tal una visita al Gran Buda? Lek hace lo posible por enseñarnos una ciudad de la que está orgulloso. A Bangkok no le faltan atracciones, pero hoy, como el día anterior, respondo sin pensarlo dos veces: “A Soi Ari, por favor”. Nuestro conductor se ríe. No entiende por qué un extranjero querría pasar tiempo en un barrio desconocido al norte de la ciudad. No me atrevo a confesarle que planeo regresar al día siguiente, e incluso el día después.

Esta vez no vine a la capital tailandesa con la intención de visitar sus templos ni de disfrutar su vida nocturna. Vine a comer, y si algo sobra en Ari es la comida, una zona que se está convirtiendo en el centro culinario de Bangkok. La atracción principal, Soi Ari, está rodeada de cafés, bares y restaurantes, pero empezamos por probar la comida callejera que puso en el mapa a este barrio.

Bangkok, Thailand

La primera parada es por café. La escena hipster de aquí no es diferente que en el resto del mundo y la bebida negra es fundamental. Iniciamos el día probando gaafee yen, el café helado tradicional hecho con leche condensada. Lo encontramos en los puestos de las escaleras que conducen a BTS Ari, la estación local de Skytrain. El café se sirve con hielo y popotes en una bolsita de plástico con asas, para que puedas colgarlo en las muñecas. Así se toma porque la bebida se mantiene fría mientras tienes las manos libres. Resulta práctico y astuto a la vez.

Para el desayuno empezamos con piña cortada en espiral, a la venta en un carrito de fruta. Enseguida, Lek nos señala uno de los postres favoritos del país entero: khanom bueang, crepas de harina de arroz enrolladas como taquitos, rellenas con una crema de coco y tiritas de coco dorado y ahumado. Las crepas son crujientes y tan ricas como las que se suelen encontrar en Tailandia. Mientras doblamos la esquina hacia Phahonyothin Soi 7, la calle mejor conocida como Soi Ari, nuestra atención se dirige hacia los puestos de comida salada. Probamos las croquetas de pescado de una señora que se ha especializado en este platillo sin cambiar la receta por 10 años. Del tamaño de un bocado, son ligeras, esponjaditas y doradas. Se sirven recién salidas de la freidora y su consistencia es similar a una dona.

Unos puestos más adelante conocemos a Noi, procedente de Isan al noreste de Tailandia, quien aprendió de su madre sobre los asados y ensaladas picantes de la región. Tenemos suerte de encontrarnos temprano con ella para platicar, antes de iniciar su jornada. Desde las 10:30 de la mañana ya está tomando órdenes de su popular som tam (ensalada de papaya) y no descansa hasta la noche. Todo el día machaca papaya verde rallada con cacahuates, frijoles aliñados con un aderezo dulce, picante e intenso (hecho con tamarindo, salsa de pescado, ajo y chile), mientras se escucha el familiar sonido pok, pok, pok de su gran mortero, que atrae a los transeúntes que pasan por su puesto.

Bangkok, Thailand

El vendedor ambulante de sepia suena una campana para llamar la atención. Adonde quiera que vaya, atrae a todo tipo de público, desde oficinistas que se levantan de sus sillas y a hipsters de sus banquillos en los bares; incluso a niños que piden cambio a sus padres para comprarle. Puede que este snack sea un gusto adquirido, pero los habitantes locales lo adoran.

Una vez que se hace la orden, el cliente espera con paciencia mientras el vendedor ejecuta su ritual.

Calienta la sepia seca al carbón, luego la aplasta para cortar tiras largas que asa y le da un último toque con salsa picante y dulce. Es un espectáculo y lo más rico que probamos ese día.

De regreso a Soi Ari, a unos pasos de la pasarela elevada que atraviesa Phahonyothin Road, la avenida principal, vemos a dos niñas sonrientes que preparan fideos, aparentemente sin darse cuenta de los tuk tuks (taxis motocicleta) y autos que las rodean. Son la hermana y la hija de Nan, que hace poco se hizo cargo del famoso puesto de su padre, Seng Kua Kai. Da la impresión de que conocen muy bien esta esquina.

Bangkok, Thailand

Durante los últimos 30 años, cada viernes la familia Seng ha sofreído pollo con salsa de ostión y gruesas tiras de fideos de harina de arroz en este sitio. Su fama ha transcendido, y con sus fans, que ahora viajan de todas partes de Bangkok para comer el plato por un dólar, no sorprende que otros miembros de la familia tengan que ayudar en el negocio. No pasará mucho tiempo antes de que se vea una larga fila de comensales por la banqueta.

“Solemos vender todo antes de la cena”, dice Nan. No me faltan pruebas para creerle. El sabor dulce, casi caramelizado de estos fideos fritos es muy diferente al que jamás había probado. Los Seng han tenido tiempo para perfeccionar su receta, pero lo que ahora hace que Ari sea una zona atractiva es que, escondida entre todos los negocios antiguos, hay toda una nueva gama de comercios, cafés y restaurantes, todos con la intención de mantener viva la buena reputación culinaria de la zona.

En Ari Soi 1, nos encontramos a Kul, dueño de Witty Ville, una tiendita de regalos japoneses y bizcochos ingleses que recién abrió ese día. Su historia no es diferente a la de la nueva ola de comerciantes culinarios de Ari. Tras haber trabajado en publicidad por 10 años, Kul quiso darle un giro a su vida y se inscribió a Le Cordon Bleu en Londres, para combinar turismo con clases de cocina. En una visita al Museo Victoria and Albert, se topó con los bizcochos, y así surgió la idea de su negocio. De regreso a Bangkok, experimentó con ingredientes, y optó por harina francesa y sabores asiáticos. Probamos sus bizcochos de té verde, que en verdad son deliciosos.

Bangkok, Thailand

El pionero en la escena culinaria de Ari es el restaurante Pladib, que hasta ahora ha servido sushi japotailandés y pizzas a la leña durante más de 10 años. El propietario, Prew, creció en esta zona y está orgulloso de su proyecto. “Solía ser difícil comer por aquí, así que quise crear un restaurante a donde me gustaría ir. Ahora hay muchas otras opciones”. Prew dice que la competencia local lo tiene alerta, por lo que Pladib debe estar a la vanguardia. Con esta finalidad, hace dos años, su equipo creó, en la parte de atrás del restaurante, una granja para cultivar fruta, hierbas y vegetales y llevarlos directo a la cocina.

Los huevos de una gallina criada en casa han sido la inspiración de varios platillos para el brunch. Además, a medida que crece el huerto, Prew intercambia sus cultivos por comida en sus puestos callejeros favoritos. Si esta idea parece como regresar en el tiempo, quizá es porque así es. Los jóvenes con estudios de Bangkok se mudan a Ari para llevar una vida tranquila. Los lugares favoritos como Fatbird y Porcupine Café, adornados con candelabros de cuerno, focos con filamento y suculentas en frascos no podían ser más hipsters. Aunque a diferencia de los lugares a la moda como los de la zona Thonng Lor, en la parte oriental de Bagkok, los nuevos proyectos tienden a ser restauraciones más que edificios nuevos, con restricciones para conservar una zona arbolada y construcciones poco elevadas.

“Se siente como Williamsburg a principio de los 90”, dice el residente local Chuta, que hace poco regresó a Bangkok tras vivir 13 años en Nueva York y que ahora es copropietario de la sucursal de Bangkok de Tokyobike. “La ciudad de Nueva York dejó de divertirme; en cambio, Ari me emociona”.

Bangkok, Thailand

Al darle un vistazo a su café, que era una tienda de bicicletas, veo que está tan a la moda que me pregunto si Chuta en verdad dejó Nueva York. A mi izquierda, una chica india con aire artístico se las ve negras para escoger una botella de agua Klean Kanteen; a mi derecha, una joven con lentes de Sol en jeans a la altura de la cintura hace café hot drip a un cliente.

Afuera en el pasto están alineadas unas Tokyobikes, y Chuta me dice que su equipo organiza tours locales en bicicleta. Ellos también son seguidores de la comida callejera. El mismo Chuta es tan fanático del puesto de albóndigas cerca de BTS Ari, que los contrató como servicio de catering para la fiesta inaugural de Tokyobike. También le gusta el nuevo puesto de hot dogs Zin Kid, a un costado de Fatbird. “El mejor de Bangkok sin lugar a dudas. Me atrevo a afirmarlo con los ojos cerrados”, asegura. Transcurridos unos minutos, me ofrece una salchicha alemana con cebollas fritas, y al probarla no puedo negar que tenga razón.

Desde que llegamos a esta zona, los consejos que nos dan los residentes locales no podían ser más útiles.

Preguntamos a varias personas por su restaurante favorito, y el más recomendado es uno escondido en el extremo de una callecita. Baan Pueng Chom quizá es difícil de hallar, pero en verdad vale la pena buscarlo. En mi opinión, no he encontrado mejor restaurante de comida tradicional tailandesa durante los más de 10 viajes culinarios que he hecho a Bangkok.

Bangkok, Thailand

Mee, un chico de 15 años, nos explica un álbum de fotos que resulta ser el menú; nos cuenta que los platillos están inspirados en su abuela. Pueng Chom alguna vez fue una cocinera de la realeza y le heredó tanto sus habilidades culinarias como su preciada colección de recetas a su hija, la mamá de Mee, que ahora dirige el restaurante. El favorito de la familia es un platillo al que han bautizado como Mee, que consiste en un filete con salsa picante y es delicioso. Así como también la ensalada de fideos celofán con langostinos y “tres vegetales olorosos” (pues en verdad apestan, pero el olor es proporcional al rico sabor), el cerdo frito y fermentado, y la ensalada de papaya con caballa.

Hacia el final de nuestra cena, la chica india que conocimos en Tokyobike se acerca a nuestra mesa con un plato de fideos. “Son tan ricos que es inevitable compartirlos”, insiste, y desde luego tiene razón, pero también nos hace ver dónde termina la comparación de Ari con Nueva York, pues es inimaginable pensar que un residente neoyorquino te ofrezca una rebanada de pizza.

Los habitantes locales de Ari son una comunidad hospitalaria y nadie lo es más que el chef tailandés Steve Kutagapun del restaurante Steve Café & Cuisine, cuya ambición es que la próxima generación se entusiasme por la comida tradicional. “Muchos jóvenes no van a restaurantes tailandeses. En su lugar consumen comida europea al grado de que se olvidan de los sabores de la buena comida tailandesa”, explica. No hay métodos simplificados en la cocina de Steve. La mezcla de salsas previamente elaboradas está prohibida, y los cocineros tienen a su disposición dos cajas de limones frescos al día. La comida no es pretenciosa: “Quiero que sepa igual a que la que mi mamá preparaba”, pero el sabor intenso en verdad resalta, en particular en las ensaladas y los curries.

Bangkok, Thailand

Algo que Ari no tiene (aún) es un hotel. Lo más cercano a encontrar un alojamiento en el barrio es un anuncio de nuevas habitaciones “próximamente” en el restaurante francés Tanyamama, donde sirven uno de los mejores huevos benedict en la ciudad. Si las habitaciones van a tener los mismos interiores modernos de buen gusto del comedor, entonces no cabe duda de que serán fabulosas. Debo admitir que estando tan cerca de las principales atracciones de la ciudad, me siento un poco intranquila por no visitar ninguna. Sin embargo, no tardo en recobrarme de ese sentimiento de culpa, pues lo que he experimentado aquí es muy especial: el inicio de una nueva cara de Bangkok. Mientras nuestra camioneta se estaciona para recogernos en el último día, Lek ni siquiera trata de persuadirnos de visitar los templos. “Sí, sí, ya sé adónde vamos: a Soi Ari”.

Información de viaje

Ari es un barrio al norte de Bangkok, capital de Tailandia. La moneda es el baht y el huso horario GMT+7. El clima es tropical, por lo que sus temperaturas oscilan entre los 24 y los 33°C, con una humedad alta. El tiempo de viaje mínimo desde la Ciudad de México es de 23 horas.

Cómo llegar

Japan Airlines (jal.com) ofrece viajes desde la Ciudad de México a Bangkok, vía Los Ángeles y Tokio. Aeroméxico (aeromexico.com), en colaboración con Emirates (emirates.com/mx) vuela de la Ciudad de México a Bangkok con conexión en Nueva York y Dubái.

Recursos

Autoridad de Turismo de Tailandia Si quieres viajar a Bangkok, asegúrate de consultar el sitio oficial para el turista, que incluye información útil sobre la historia del país, su cultura, geografía, comida y bebidas. tourismthailand.org

Más información

Pok Pok por Andy Ricker ($27 USD en amazon.com.mx). Escrito por un restaurantero estadounidense y autoridad de la cocina tai, esta amplia colección de recetas te brinda una deliciosa probadita de los sabores de estas bellas tierras asiáticas.

Thailand: The Cookbook por Jean-Pierre Gabriel ($40 USD en amazon.com.mx). De grosor enciclopédico, este tomo reúne 500 recetas del inagotable repertorio de la cocina tai. Recrea snacks, sopas, ensaladas, curries, platillos sofritos y mucho más con estas preparaciones que, aunque adaptadas a la cocina occidental, conservan su autenticidad.

Responsabilidad verde

Si te interesa compensar las emisiones de carbono cuando viajes a Bangkok, haz una donación en climatecare.org para apoyar proyectos medioambientales en el mundo entero.

Bangkok, Thailand

Dónde comer

Los precios son por persona, basados en una serie de platillos para compartir, e incluye un par de cervezas o una copa de vino (según se indique en cada caso).

Baan Pueng Chom Restaurante con jardín dirigido por una familia, ideal para probar la mejor comida tai tradicional disponible en Bangkok. Asegúrate de pedir una mesa por la ventana y ordena una variedad de platillos para compartir. Precios de $30 USD. 38/1 Soi 7, Phahonyothin Soi 7.

Fatbird Esta vieja shophouse ahora es un restaurante con muebles retro, cocteles en tarros de mermelada y buen personal. La comida es promedio, pero la atmósfera de este centro hipster es grandiosa. Precios de $22 USD. Cerca de la esquina con Phahonyothin Soi 7 y Soi 3, 00 66 2 619 6609.

Pladib Puede que la fusión japonesa-tai-italiana no suene atractiva, pero en verdad es deliciosa, en especial cuando tomas martinis de lychi en el jardín de Pladib. Para empezar, ordena pescado crudo con especias, y como platillo fuerte pide una deliciosa pasta o una pizza a la leña al centro. Son ideales para compartir. Precios de $37 USD. 1/1 Soi Ari Samphan 7 Phraram 6, 00 66 2 279 8185.

Mezzaluna Es el único restaurante de la lista que no es de Ari, pero la buena comida en la planta 65 de State Tower, de 68 pisos, hace que valga la pena desplazarte desde cualquier parte de la ciudad. El chef japonés Ryuki Kawasaki, cuya cocina ofrece una clara influencia francesa, sin duda alguna aspira a ganar estrellas Michelin (se dice que se podría publicar una Guía Michelin de Bangkok) y sus menús complejos se acompañan con vistas espectaculares de la ciudad. Precios de $148 USD. lebua.com/mezzaluna

Bangkok, Thailand

Shambala Su especialidad es la ensalada Isan. El menú no está disponible en inglés, así que saca ventaja de la cocina exterior para señalar lo que se te antoje a la vista. Precios de $15 USD. 71/1 Phahonyothin Soi 7.

Steve Café & Cuisine Este sitio es dirigido por un chef que tiene un programa en televisión, en el que enseña a las nuevas generaciones la buena comida tai. Las recetas son familiares; para elaborarlas utiliza ingredientes frescos que sabe aprovechar muy bien. Precios de $22 USD. stevecafeandcuisine.com

Summer Street Es el mejor carrito de comida de Bangkok. Sirven marisco a la parrilla y los comensales se sientan en banquitos de metal. Precios de $22 USD. Ari Soi 2.

Tanyamama El diseño moderno se encuentra con la cocina francesa de la vieja escuela en este bistró, ubicado en la calle más bonita de Ari. Visítalo para el brunch: los huevos benedictinos son excelentes. También hay buen vino en oferta. Precios de $29 USD. 10/30 Ari Samphan 1 Alley, Samsen Nai, Phaya Thai, 00 66 2 001 6848.

Dónde quedarse

Lebua en State Tower Mejor conocido por su bar al aire libre en lo alto del edificio y su restaurante Sirocco, que apareció en ¿Qué pasó ayer? Parte II, este hotel all-suite también ofrece hermosas vistas desde sus habitaciones y un restaurante de exquisita cocina, Mezzaluna. La Estación BTS Saphan Taksin está cerca y el hotel también cuenta con un gimnasio grande, spa y piscina exterior. Habitaciones dobles desde $180 USD. lebua.com

Novotel Bangkok en Siam Square Puede que Novotel no sea el hotel con la fachada más atractiva de la ciudad, pero su ubicación es ideal, a un minuto a pie de BTS Siam, y sus habitaciones son de muy buen tamaño, además de tener una piscina exterior grande. Habitaciones dobles desde $130 USD. novotel.com

Pathumwan Princess Hotel Grandioso lugar para hospedarte si buscas perder calorías extra. Este hotel lujoso y contemporáneo no solo tiene un gimnasio y una pisicina exterior, sino además canchas de tenis y squash en la terraza, y una pista para correr. Está ubicado en la misma calle que el centro comercial MBK, lo cual es muy conveniente. Habitaciones dobles desde $126 USD. pprincess.com

Bangkok, Thailand

Siam @ Siam Design Hotel El contraste de paredes de concreto con la colorida tapicería tiene un efecto llamativo. Este bonito hotel céntrico tiene buena relación calidad precio. MBK también está cerca. Habitaciones dobles desde $89 USD. 865 Rama 1 Road, 00 66 2 217 3000, siamatsiam.com

Siam Kempinski La vista desde las elegantes habitaciones es nada menos que un arbolado jardín con una piscina angular, así que no resulta difícil olvidar que Siam Kempinski no es un resort isleño, sino más bien un oasis para los fieles citadinos. Habitaciones dobles desde $237 USD. kempinski.com

VIE Hotel Hotel moderno de cinco estrellas con una pisicina en la terraza, situado a un par de metros de BTS Ratchathewi, desde donde se llega con facilidad a Ari por Skytrain (a cuatro paradas). Las habitaciones tienen ventanales con vistas al paisaje urbano. Habitaciones dobles desde $126 USD. viehotelbangkok.com

Annica Wainwright y Mark Parren viajaron con apoyo de la Autoridad de Turismo de Tailandia y Lebua en State Tower.

Disfruta el fin de semana en alguno de estos cinco restaurantes en la colonia Roma, uno de los hotspots culinarios de la Ciudad de México.

Rosetta

Rosetta restaurantes

Es el restaurante de la chef Elena Reygadas, quien desde su inauguración en 2010 ha propuesto un menú estacional elaborado con técnicas artesanales para asegurar una personalidad culinaria distinta y con gran calidad. Aquí todos los platillos son una garantía, con sabores sutiles, osados e incluso atípicos.

CH: $400

Dónde: Colima 166, Roma, Ciudad de México.

Blanco Colima

Blanco colima restaurantes

Aquí encontrarás tres experiencias culinarias unidas bajo un mismo techo: Bar Blanco Colima, Belafonte y Lázaro, todos con menús basados en los productos de la más alta calidad y confeccionados a través de los ojos de sus distintos chefs. Visítalo por la noche para experimentar el ambiente recreativo que surge en este espacio con una gran mixología y música. Prueba el Steak tartare, con papa souffle, alioli de trufa y parmesano.

CH: $600

Dónde: Colima 168, Roma Norte.

Bowie

Bowie restaurantes

Está a cargo del chef Rodrigo Carrasco, quien con gran elegancia y sencillez ejecuta su concepto de “cocina de humo”, elemento consentido de este lugar. Prueba el aguachile de setas, envuelto por una campana de cristal y de humo, o el carpaccio de betabel, servido en una caja de madera que al abrirla desprende también un apetitoso humo.

CH: $400

Dónde: Córdoba 113, Roma.

Lampuga

Lampuga restaurantes

Este restaurante acaba de cumplir 11 años, en los cuales ha propuesto una cocina “bistrot de mar”, es decir, con platillos de pescados y mariscos comandados por el chef Emmanuel Zúñiga. Un imperdible son los pulpos a la parrilla con arúgula. Igualmente, cuentan con desayunos dominicales, con recetas como molletes caprese, con albahaca, frijoles y queso mozzarella gratinado.

CH: $ 250

Dónde: Álvaro Obregón 120, Roma.

Forever Vegano

Forevervegano

Aquí podrás encontrar comida vegana que superará las expectativas de cualquier carnívoro, es decir, platillos creativos colmados de sabor y preparados con productos frescos y locales. No necesitas ser vegano para visitarlo. Prueba los tacos de yaca pibil o de coliflor, precedidos por una sopa de jitomate rostizado. ¿Qué te pareció esta lista de restaurantes en la ciudad?

CH: $150

Dónde: Guanajuato 54, Roma.

Con su música, la calidez de su gente, su historia, autos clásicos, ron y habanos, la capital de Cuba ofrece su eterno verano a los visitantes, dice Alicia Boy. 

¿Por qué ir?

La Habana es una ciudad en la que terrazas y restaurantes se llenan de ritmos afrocaribeños: rumbas, boleros, sones…

En sus espacios puedes viajar en el tiempo entre edificios, palacios, mansiones y casonas de otras épocas, algunos enmohecidos o remozados; su magnífica arquitectura con más de 900 monumentos históricos, incluyendo el Palacio Presidencial y la Plaza de la Catedral, le ha valido ganar el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En sus barrios puedes caminar para observar la vida de los habaneros o involucrarte con ellos en pláticas interminables.

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¿Qué hacer?

Camina por el Malecón de La Habana al ocaso y pasea en un almendrón —autos antiguos que funcionan como taxis—; no olvides tomarte una fotografía con la imagen del Che Guevara en la Plaza de la Revolución, donde se encuentra el Memorial y Monumento a José Martí.

En el Paseo del Prado camina por donde recientemente se realizó un desfile de moda de Chanel. Termina tu paseo en el Parque Central, donde se hallan algunas de las joyas arquitectónicas neobarrocas, neoclásicas y art nouveau cubanas: el Gran Teatro, el Museo de Las Bellas Artes y el imponente Capitolio Nacional.

En la calle Mercaderes encuentra el retablo de las grandes figuras e intelectuales del siglo XIX en Cuba, una obra del artista cubano Andrés Carrillo hecha de arena con diferentes tonalidades. Pero si quieres escuchar música en vivo y bailar, visita alguna de las dos Casas de la Música (una en Miramar y otra en La Habana Vieja), donde puedes adquirir discos de cualquier tipo de ritmo cubano que se te ocurra, o sumergirte en los 76 años de historia del Tropicana (cabaret-tropicana.com), que es uno de los cabarets a cielo abierto más espectaculares del mundo. Una visita infaltable es a la Finca La Vigía (hemingwaycuba.com/finca-la-vigia.html), que ocupó Ernest Hemingway por más de 20 años; ahora es un museo que alberga manuscritos, cartas y objetos personales del escritor.

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¿Dónde quedarse?

Localizado en la zona residencial y negocios de Miramar, el hotel H10 Panorama Habana (h10hotels.com) se encuentra frente al mar y cuenta con una gran piscina; todas las tardes su lobby bar es ambientado por música en vivo.

Las 426 habitaciones y todas las áreas del Hotel Nacional de Cuba (hotelnacionaldecuba.com), con una ubicación privilegiada y con 85 años de historia, conservan su elegancia original. Además de sus magníficas vistas al mar y el puerto, ofrece restaurantes, cafetería, bares y un espectáculo de cabaret tropical.

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¿Dónde comer y beber?

Aunque en Cuba debes comer el clásico arroz con frijoles, el cerdo asado, la ropa vieja, la vaca y el plátano frito, la oferta de cocina fusión internacional cada día es más amplia.

Date tiempo para comer en un paladar (restaurantes pequeños) como Café del Oriente (Oficios 112, esq. Amargura, La Habana Vieja), con una arquitectura y decoración de los años 50, y gastronomía internacional. Prueba el salmón ahumado, caviar, pâté, langosta termidor, filete a la pimienta y una buena colección de vinos.

La Barraca (hotelnacionaldecuba.com) se ubica en los jardines del Hotel Nacional de Cuba; su excelente carta incluye comida criolla cocinada al carbón y servida en vasijas de barro. Santy Pescador (santypescador.com), localizado en Alameda Siboney, ofrece comida marinera, mediterránea y japonesa.

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¿Se te acaba el tiempo?

Ve a la fábrica de Ron Bocoy para comprar los tres obligatorios de Cuba: ron, habanos y café; aunque la fábrica cerró, sigue abierta la tienda donde puedes adquirirlos. Tienen alrededor de seis variedades de ron Legendario, el cual se fabrica desde 1946. Se encuentra en la Avenida del Cerro, que se convierte en Máximo Gómez.

Tip de viaje A partir de este año los viajeros de cualquier nacionalidad podrán alojarse en las propiedades registradas en Airbnb (airbnb.com/s/Cuba), sitio que permite rentar casas y habitaciones para experimentar un destino como local.

Información de viaje

En Cuba se utilizan: CUC, el peso convertible ($1 CUC = $19 MXN), para los visitantes, y CUP, el peso cubano para los locales ($1 CUC = $24 CUP). El huso horario es GMT -4.

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Cómo llegar

Interjet (interjet.com.mx) cuenta con vuelos diarios desde la Ciudad de México, Mérida, Cancún y Monterrey a
La Habana. Viaje redondo desde $265 USD.

Recursos

Julia Tours (juliatours.com.mx), operadora mayorista, ofrece itinerarios a Cuba en servicio privado o grupo. Cuenta con el tour Belleza Cubana de 8 días, entre otros.

Más información

Habanecer, de Luis Manuel García ($28 USD en amazon.com), son 30 historias que entrelazan a personajes de La Habana.

Quítate el frío preparando alguna de estas novedosas sopas colmadas de sabor, y elaboradas con ingredientes frescos y nutritivos. Recetas y fotos tomadas del libro Skinny Soups, de Kathryn Bruton. Fotos de Laura Edwards. Maridajes: Miguel Ángel Cooley. 

Recetas

sopa

Quickest tomato soup

Turkey and black quinoa soup

Miso roasted soup

Sea bream, coconut and lime broth

Pea and mushroom rare beef broth

Caldo de res con chícharos y hongos

Esta exquisita sopa resalta los sabores, la textura y los nutrientes de la carne y los vegetales con poca cocción.

Recetas y fotos tomadas del libro Skinny Soups, de Kathryn Bruton. Fotos de Laura Edwards.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 1.2 l de caldo de hongos
  • 2 cdas. de pasta dulce de miso blanco (disponible en grupomikasa.com.mx)
  • 1 cda. de salsa de soya
  • 100 g de edamames (frijoles de soya verdes)
  • 100 g de chícharos
  • 4 rábanos pequeños en rodajas finas
  • 70 g de setas enoki sin raíces (disponibles en grupomikasa.com.mx)
  • 4 coles chinas baby (bok choy) o 2 de tamaño regular, rebanadas en tiras
  • 120 g de filete de ternera cortado en tiras finas

 

Procedimiento:

  1. Dejar hirviendo el caldo y después reducir a fuego bajo. Añadir la pasta de miso y la salsa de soya para sazonar al gusto. Añadir todas las verduras y cocinar por no más de 2 o 3 minutos. Dividir entre 4 tazones y agregar la carne en tiras.
  2. Si se desea que la carne esté más cocida, colocar las tiras de filete en la olla antes de verter el caldo en los tazones. Esto permitirá que la carne se cueza. Servir de inmediato.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino tinto argentino con notas de fruta negra madura y maderas finas, equilibrado en boca

Sugerencia: Achaval Ferrer, Malbec

Pavo y quinoa negra con chícharos y albahaca

La quinoa negra tiene un gusto a nuez y textura crujiente, y en conjunto con las hierbas frescas, se hace un platillo muy especial. 

Recetas y fotos tomadas del libro Skinny Soups, de Kathryn Bruton. Fotos de Laura Edwards.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 65 g de quinoa negra
  • 250 g de carne de pavo molida (pechuga o muslo)
  • 3 ramitas de tomillo sin hojas
  • 2 ramitas de albahaca (aproximadamente
  • 10 hojas) finamente picadas y 25 hojas más troceadas
  • 1 ramita de mejorana sin hojas y finamente picada
  • 1 cebollita de Cambray finamente picada
  • 1 cda. de puré de tomate
  • ¾ cdta. de sal
  • ½ cdta de pimienta negra
  • 1 cda. de aceite de oliva
  • 1 l de caldo de pollo o de verduras
  • 250 g de chícharos congelados

 

Procedimiento:

  1. Colocar la quinoa en un colador y enjuagar con agua fría. Transferir a una cacerola pequeña, cubrir con 140 ml de agua, añadir una pizca de sal, hervir y cocinar con la tapa puesta de 10 a 12 minutos. Retirar del fuego y reposar por 5 minutos para que los granos absorban residuos de agua en la sartén. Enjuagar con agua fría hasta enfriar completamente. Eliminar toda el agua que sea posible.
  2. Mezclar la quinoa cocida con el pavo, el tomillo, 10 hojas de albahaca, la mejorana, la cebollita de Cambray, el puré de tomate, la sal y la pimienta, hasta obtener una mezcla uniforme.
  3. Hacer 20 albóndigas con la mezcla, de 20 g cada una. Refrigerar por 10 minutos para solidificar. Este paso se puede hacer por adelantado y las albóndigas se pueden congelar si se desea.
  4. Colocar una sartén o una olla grande a fuego medio con 1 cucharada de aceite de oliva.
  5. Freír las albóndigas hasta que estén doradas por todos lados, teniendo cuidado de no quemarlas. Añadir el caldo, hervir y cocinar a fuego bajo por 7 minutos. Agregar los chícharos y cocinar por 3 minutos más. Sazonar al gusto, añadir el resto de la albahaca y servir.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino italiano con notas balsámicas y especiadas

Sugerencia: Banfi, Brunello di Montalcino

Miso de calabaza asada

Tiene un sabor fuerte por la intensidad de la pasta miso. Acompáñala con dedos de tofu y ajonjolí.

 Recetas y fotos tomadas del libro Skinny Soups, de Kathryn Bruton. Fotos de Laura Edwards.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 1 calabaza de invierno (butternut) de 1 k aproximadamente
  • 2 ½ cdas. de miso de cebada (disponible en evitamins.com)
  • 1 cda. de aceite de coco
  • 3 rodajas de 1 cm de jengibre, peladas y ralladas finamente, más 15 g extra
  • 2 dientes de ajo pelados
  • 1 chile rojo picado toscamente
  • 1 limón en rodajas, para servir

 

Procedimiento:

  1. Precalentar el horno a 180 °C. Pelar y cortar la calabaza a la mitad, desechar las semillas, y cortar en cubos de 2 cm. Colocar en un recipiente profundo para hornear.
  2. En un tazón pequeño, mezclar 1 cda. de miso de cebada con el aceite de coco.
  3. Vaciar esta mezcla sobre la calabaza y mezclar bien. Hornear de 35 a 40 minutos, dando vuelta a la mitad de la cocción.
  4. Mientras tanto, preparar el caldo. Colocar las rodajas de jengibre, el ajo y el chile rojo en una cacerola con 850 ml de agua. Dejar hirviendo y cocinar a fuego bajo con la tapa puesta durante 15 minutos. Retirar del fuego y permitir que los sabores se concentren.
  5. Cuando la calabaza esté lista, retirar los ingredientes aromáticos del caldo y transferir a una licuadora junto con la calabaza, la pasta de miso y el jengibre extra. Licuar hasta obtener una mezcla suave y sazonar al gusto.
  6. Servir con rodajas de limón y dedos de tofu con ajonjolí

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco mexicano con aromas frutales.

Sugerencia: Nuva, Vinícola Fraternidad

Caldo de besugo, coco y limón

Ésta es una versión diferente de la tradicional receta de Camboya hecha con cangrejo. Su sabor vibrante despertará todos tus sentidos. 

Recetas y fotos tomadas del libro Skinny Soups, de Kathryn Bruton. Fotos de Laura Edwards.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

Las hojas de lima kaffir se pueden encontrar en los supermercados con venta de productos asiáticos (a menudo están en la sección de congelados). Algunos supermercados venden las hojas secas, frescas o congeladas.

  • 650 ml de agua de coco
  • 3 tallos de hierba de limón picados
  • en trozos de 2 cm
  • 5 hojas de lima kaffir
  • 4 dientes de ajo pelados
  • 8 echalotes pelados y en cuartos
  • 20 g de jengibre pelado y en rodajas
  • 2 cdas. de salsa de pescado
  • 1 besugo entero (de aproximadamente 500 o 600 g), limpio y sin vísceras
  • 4 chiles rojos, uno partido a la mitad y los demás en rodajas finas
  • 15 g de albahaca
  • 15 g de menta
  • 15 g de cilantro
  • 3 cebollitas de Cambray en rodajas finas
  • 240 g de germen de soya
  • 3 limones, su jugo

 

Para el relish de mango

  • ½ mango pelado y rebanado
  • 1 chile rojo finamente picado
  • ½ cda. de salsa de pescado
  • ½ cdta. de pimienta negra

 

Procedimiento:

  1. En una cacerola grande con 1 litro de agua, colocar el agua de coco, la hierba de limón, las hojas de lima kaffir, el ajo, los echalotes, el jengibre, la salsa de pescado, el pescado extendido y el chile partido a la mitad. Hervir a fuego lento y cocinar por 15 minutos.
  2. Mientras tanto, hacer el relish de mango.Combinar todos los ingredientes, mezclar bien y sazonar al gusto con sal y pimienta.
  3. Luego dividir los tres chiles en rodajas en cuatro tazones, junto con la albahaca, la menta, el cilantro, la cebolla y el germen de soya.
  4. Una vez cocido el pescado, retirar del caldo, remover la piel y quitar con cuidado la carne blanca de las espinas. Dividirla entre los tazones. Mezclar el jugo de limón con el caldo, probando de vez en cuando para comprobar la sazón. Si se desea que esté más condimentado, añadir un chorrito de salsa de pescado. Colar y servir en cada tazón junto con algunos ingredientes. Servir inmediatamente con un poco de relish de mango.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco francés con aromas de limón y cáscara de naranja.

Sugerencia: Château de Sancerre

Sopa de tomate exprés

Pocos platos son mejores que una buena sopa de tomate, y contar con una receta infalible para prepararla en unos minutos será muy útil.

Recetas y fotos tomadas del libro Skinny Soups, de Kathryn Bruton. Fotos de Laura Edwards.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 500 ml de caldo de verduras o caldo de pollo
  • 2 tallos de apio partidos a la mitad
  • 1 zanahoria partida a la mitad
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • ½ cda. de aceite de oliva
  • 500 g de jitomates mixtos (como ciruela
  • y cherry), picados en trozos grandes
  • 400 g de jitomates ciruela
  • 1 cda. de vinagre de vino tinto

 

Procedimiento:

  1. En una cacerola pequeña, hervir el caldo. Colocar el apio, la zanahoria, la cebolla y el ajo en un miniprocesador y moler ligeramente. Transferir a una cacerola mediana con el aceite de oliva y 1 cucharada de agua. Saltear por un par de minutos.
  2. Agregar los jitomates mixtos picados y cocinar de 2 a 3 minutos más, seguido de los jitomates ciruela y el caldo. Cocinar a fuego bajo durante 10 minutos. Agregar el vinagre de vino tinto, mover hasta suavizar y sazonar al gusto con sal y pimienta.
  3. Opcionalmente servir con un pan de centeno y tomate cherry, o asar algunos tomates para adornar el plato.
  4. Para hacer una crema de tomate, sólo se añaden 75 ml de crema a la sopa una vez que ha sido molida. También se le puede agregar un puñado de albahaca antes de moler para hacer una sopa de albahaca con tomate.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino rosado con aromas delicados de frutas rojas, de buen cuerpo y acidez.

Sugerencia: Triennes, Rosé