Mes: marzo 2025

La primavera trae consigo una agenda repleta de eventos que celebran la riqueza cultural, artística y gastronómica de nuestro país. Desde festivales que enaltecen las tradiciones y la gastronomía, hasta muestras de arte y wellness. Te decimos qué hacer en marzo en México para sumergirte en los eventos más relevantes. Fotos: Cortesía

¿Qué hacer en marzo en México?

Festival Intercultural Un Pedacito de Mundo

 

Si lo tuyo es el bellydance y el folclore de Medio Oriente, no te pierdas la novena edición del Festival Intercultural Un Pedacito de Mundo, en la Casa de la Cultura Alicia Santillana. Este año, bajo el nombre El Paraíso en la Tierra, integrará espectáculos de danza y música con artistas de diversos países, como como las coreógrafas y bailarinas Sadie Marquardt (Estados Unidos), Mahyra Saad (Argentina), Kahina Manelli (Brasil), Maryam Coach y Belem Glower (México). Además, habrá clases magistrales con coreógrafas y bailarinas, conciertos, conferencias y talleres gratuitos. Costo: 380 pesos. Cuándo: 7, 8 y 9 de marzo. Dónde: Av. Niños Héroes de Chapultepec 53, CDMX.  pedacitodemundo.com

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Destinos gastronómicos

Festival Gastronómico del Caribe Mexicano

 

Si lo que te urge es una escapada a la playa, te interesará leer más sobre el Festival Gastronómico del Caribe Mexicano, que celebra la gastronomía de todo el Caribe Mexicano, reuniendo los sabores de sus doce destinos. En su cuarta edición, organizada por el Comité de Fomento a la Gastronomía de Quintana Roo y el Ayuntamiento de Bacalar, ofrecerá degustaciones de comida local, además de presentaciones artísticas, la Kermés del Caribe Mexicano y el Pabellón «Hecho en Quintana Roo», donde encontrarás productos artesanales y gastronómicos. Entrada libre. Cuándo: 8 y 9 de marzo. Dónde: Parque General Ángel Remigio Rosado, Bacalar, Quintana Roo. IG: fgastrocaribe

K’uínchekua, la fiesta de Michoacán

 

¿Qué más hacer en marzo en México? Escápate a Michoacán y disfruta de la fiesta más grande del estado: K’uínchekua, encuentro que reúne las más hermosas manifestaciones de música, canto, danza y ceremonias religiosas de Michoacán. Este año, la programación resalta el papel esencial de las mujeres indígenas, como transmisoras de las tradiciones dentro de sus familias y como agentes clave en la preservación y la transmisión de la cultura michoacana. Acceso gratuito. Cuándo: del 13 al 16 de marzo. Dónde: Tzintzuntzan, Michoacán. visitmichoacan.com.mx

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Desfile de Artesanos CDMX

 

El Desfile de Artesanos de la Ciudad de México es otra de las actividades imperdibles para este mes, un evento que muestra la diversidad artesanal de la ciudad. Se llevará a cabo el 16 de marzo en punto de las 12:00 horas, partiendo desde el Museo Nacional de Arte, pasando por el Palacio de Bellas Artes y el Museo de Arte Popular. Se realizan pasarelas, venta de artesanías y concursos de máscaras. Acceso gratuito. Cuándo: 16 de marzo. Dónde: Tacuba 8, Centro Histórico, CDMX.

Café y Chocolate Fest

 

Si buscas una opción foodie para hacer en marzo en Ciudad de México, toma nota del Café y Chocolate Fest. Este es un evento culinario que reúne lo mejor del cacao, el chocolate y el café, impulsando a productores y distribuidores independientes del Centro y Sureste de México. Durante el festival también se llevan a cabo actividades gratuitas para toda la familia, como catas de café, talleres, música en vivo y ceremonias de cacao. Entrada gratuita. Cuándo: 15 y 16 de marzo. Dónde: Av. Miguel Ángel de Quevedo 292, Santa Catarina, Coyoacán, CDMX. IG: cafeychocolatefest_

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Vive Latino 2025

 

Otra cosa por hacer en marzo en México es ¡asistir al Vive Latino 2025! Para todos los amantes del rock en español y de géneros alternativos como el punk e indie. Este año, el icónico festival celebra su 25 aniversario, lo que promete un evento lleno de sorpresas y grandes artistas, como: Scorpions, Foster the People y Keane. La cita es el 15 y 16 de marzo en el Estadio GNP Seguros (antes Autódromo Hermanos Rodríguez). No olvides llevar bloqueador, calzado cómodo y muchas ganas de divertirte. Costo: desde $2,590 pesos. Cuándo: 15 y 16 de marzo. Dónde: Estadio GNP Seguros, CDMX. vivelatino.com.mx

¿Más por hacer en marzo? Puedes comenzar a planear tu escapada para esta Semana Santa 2025. ¡Estas tres playas en México están entre las mejores del mundo!

Los tés japoneses son sinónimo de meticulosa elaboración y refinamiento sensorial. Para muchos consumidores, la imagen de Japón en el mundo del té se resume en el matcha, con su vibrante color verde y su arraigo en la ceremonia del té. Sin embargo, el país cuenta con una tradición mucho más extensa, con estilos que reflejan la diversidad de sus métodos de producción, sus regiones y su historia. Echemos un vistazo a aquellos menos conocidos. Fotos: Escuela Mexicana de Té

Más allá de los sencha y genmaicha que dominan el mercado internacional, existen variedades de tés japoneses menos conocidas, pero igualmente fascinantes, como el gyokuro, el kamairicha, el batabatacha y el kabusecha. Cada uno de estos tés representa una faceta particular de la cultura japonesa del té, con procesos y características únicas que merecen mayor atención.

Gyokuro: la cumbre del té sombreado

 

Es uno de los tés verdes japoneses más apreciados en el país, reconocido por su método de cultivo. A diferencia del sencha, las plantas destinadas a la producción de gyokuro se cubren con mallas o estructuras de bambú durante aproximadamente 20 a 30 días antes de la cosecha. Esta técnica, conocida como tana, limita la exposición directa a la luz solar y genera una mayor concentración de aminoácidos, en especial L-teanina.

El resultado es un té de cuerpo denso, con notas dulces y marinas, que se disfruta mejor a temperaturas bajas de infusión (50-60°C) y en breve contacto con el agua para extraer su complejidad sin amargor. Aunque históricamente ha sido un té reservado para ocasiones especiales, su popularidad ha crecido fuera de las islas niponas, convirtiéndolo en uno de los grandes tés japoneses y uno de los consentidos del mundo.

Gyokuro, uno de los tés japoneses menos conocidos

Kamairicha: té verde sin cocción al vapor

 

La producción de té verde en Japón se caracteriza por la cocción al vapor de las hojas tras la cosecha para detener su oxidación, un método que aporta el perfil vegetal y frescor típico. Sin embargo, el kamairicha es una excepción. Originario de Kyushu, este té se elabora mediante un proceso más cercano al de los tés chinos: en lugar de cocerse al vapor, las hojas se tuestan en un wok o caldero de hierro (kama), lo que evita la oxidación mientras desarrolla un carácter más dulce y menos astringente.

El resultado es un té con notas tostadas, matices frutales y una textura más ligera que el sencha. Su rareza se debe a que la producción de kamairicha ha disminuido en favor de métodos más industrializados, pero sigue siendo apreciado por su suavidad y por la ausencia de las marcadas notas marinas de otros tés verdes japoneses.

Tés japoneses

Batabatacha: té fermentado de Toyama

 

Mientras que la mayoría de los tés japoneses son verdes y no fermentados, el batabatacha rompe con esta norma. Originario de la prefectura de Toyama, en la región de Hokuriku, este té se somete a un proceso de fermentación láctica que lo asemeja más al hei cha chino que a los sencha o gyokuro. Tradicionalmente, el batabatacha ha sido parte de la cultura local de las aldeas montañosas, donde se consume batido con un chasen (batidor de bambú) para generar espuma, en un estilo que recuerda al matcha.

Su perfil es terroso y suave, con ligeros matices ácidos producto de la fermentación. Aunque es difícil de encontrar fuera de Japón, representa un ejemplo fascinante de la diversidad de la producción de tés japoneses, donde persisten métodos tradicionales de regiones específicas.

Té fermentado de Toyama

Kabusecha: el equilibrio entre sencha y gyokuro

 

Si el gyokuro es la máxima expresión del sombreado y el sencha es el estándar del té verde japonés, el kabusecha es una categoría intermedia que combina características de ambos. Su nombre proviene de kabuseru (cubrir), ya que las plantas se protegen del sol entre 10 y 15 días antes de la cosecha, reduciendo la producción de catequinas (astringencia) y potenciando la acumulación de L-teanina y clorofila.

El resultado es un té con un perfil más delicado que el sencha, pero sin la densidad extrema del gyokuro. Presenta notas dulces y frescas, con un balance entre el umami y la estructura vegetal del té japonés. Su versatilidad lo convierte en una excelente opción para quienes buscan explorar tés sombreados sin llegar al costo o la intensidad del gyokuro.

Cómo beber dé de Japón

Un Japón del té más allá del matcha

 

El conocimiento general sobre los tés japoneses sigue centrándose en un puñado de variedades populares, pero hay una riqueza mucho mayor en sus tradiciones regionales y en la evolución de sus métodos de producción. Gyokuro, kamairicha, batabatacha y kabusecha son solo algunos ejemplos de cómo la diversidad de Japón se expresa en su té, ofreciendo alternativas que merecen más reconocimiento en el mercado internacional. Para los consumidores y profesionales que buscan ampliar su perspectiva, estos tés japoneses representan una oportunidad para descubrir nuevas texturas, aromas y experiencias dentro del universo del té nipón. escueladete.com.mx

 

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