Denver, Colorado: recuperar espacios para crear comunidad
En esta entrega de su columna, Gerardo Ibarra invita a tomar el ejemplo de Denver, Estados Unidos, como una ciudad que ha apostado por la integración comunitaria y con el medio ambiente. Fotos: Gerardo Ibarra
Habitamos el mismo planeta y los mismos territorios que todos los seres humanos que han existido hasta ahora. Caminamos los caminos y admiramos los paisajes que nuestros ancestros recorrieron.
Ese punto azul pálido, como dijo Carl Sagan, es nuestra casa común. Todos compartimos el mismo planeta, sus espacios y su naturaleza. Desde la casa y la oficina hasta los mercados, los parques, las calles y los bosques, habitamos este mundo para disfrutarlo y maravillarnos con lo que su cultura y la naturaleza tienen para ofrecernos.
Denver: repensar una ciudad para todos
Conservar, disfrutar y promover el uso responsable de los espacios que habitamos no debería ser una opción: es una necesidad. En mi reciente viaje a Denver, Colorado, fui testigo de algunos esfuerzos concretos por construir, recuperar y vivir los espacios comunes como una forma de crear comunidad y cuidar la naturaleza.
Denver es conocida por sus vistas espectaculares y su cercanía a las Rocallosas, cadena de montañas que cruza Norteamérica desde Canadá hasta Nuevo México. Estos escenarios han forjado una fuerte cultura outdoors, donde miles de personas caminan, escalan o navegan sus ríos en kayak. También ha dado origen a una gran identidad cervecera local, reconocida por el uso del agua proveniente de la montaña.

El primer día recorrí los senderos del Clear Creek, un río de más de 100 kilómetros donde se han creado rutas que conectan pueblos y puntos de interés, promoviendo el uso activo y respetuoso del espacio público en Denver.
Durante el viaje, también presencié la reapertura de la Calle 16, un paseo peatonal en el corazón de Denver remodelado para que artistas, corredores, visitantes y locales disfruten de un espacio compartido lleno de vida cultural y comunitaria.
En mi último día, visité el Denver Central Market, en el barrio artístico de RiNo: un antiguo edificio industrial convertido en mercado gastronómico y punto de encuentro para la comunidad. También asistí a un festival al aire libre, en el Civic Park, uno de los parques públicos más importantes de la ciudad.


¿Qué podemos hacer nosotros para seguir el ejemplo de Denver?
Aprovechar y cuidar nuestros espacios públicos. Usarlos con responsabilidad y conciencia —ya sea cuando viajamos o en casa— es una forma sostenible de habitar este planeta. Organizarse y participar en su cuidado también es parte del compromiso.
Caminar es la forma más sostenible de movernos, y la que mejor nos conecta con el territorio: desde las calles de una ciudad hasta los senderos naturales. Menos coches, más pasos.
Al final, todo lo que tenemos está aquí. Somos herederos y responsables de este planeta. Habitarlo de forma responsable es la mejor forma de honrar a quienes estuvieron antes… y de crear las mejores condiciones para quienes vienen después.
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