Nacho Cadena, rompiendo esquemas

Ignacio Cadena Beraud, mejor conocido como Nacho Cadena, nació en Hermosillo, Sonora. Desde una temprana edad, su inquietante personalidad lo llevó a interesarse por muchos temas, entre ellos la administración de empresas. Así, cursó estudios en esta área con la idea de hacer negocios en torno a la comida, que siempre ha sido su verdadero amor. Foto portada: Tomada del sitio udg.mx. 

La familia de su madre, de origen francés, le inculcó un gusto por la tierra y un marcado respeto por los productos que esta nos brinda. Creció cercano con el concepto de granja y conoció los procesos del campo. Pero fue su curiosidad la que lo llevó a explotar al máximo las posibilidades de los ingredientes en la cocina, hasta transformarlos en platillos creativos.

 

Transformando el destino

 

Foto: Food and Travel México.

 

El chef Nacho Cadena se mudó de Sonora a mediados de los años 70 y, aunque lleva casi toda su vida radicando en Puerto Vallarta, su dedicación ha traspasado estos límites geográficos. Fue uno de los primeros en arriesgarse a crear conceptos para hotelería y desarrollar restaurantes de especialidad en Vallarta, teniendo entre ellos al que fuera La Petite France. Actualmente es reconocido tanto a nivel nacional e internacional, sobre todo por los paladares extranjeros a los que ha podido deleitar.

Tiempo después, en 2008, abrió el restaurante La Leche junto a dos de sus hijos, pero fue Alfonso Cadena quien heredó el mando del restaurante. Hoy, este lugar es un ícono del destino y parada imperdible para todos los amantes del buen comer. 

 

La Leche

 

Foto: Food and Travel México.

 

Su restaurante estrella tiene un diseño singular en donde impera el color blanco. Con este estilo minimalista y monocromático, La Leche está marcado por una filosofía creativa, que explota al máximo los productos locales e interpreta la gastronomía de forma irreverente y divertida. El chef cuenta que en este lugar «no hay carta ni recetario, para obligar a que todos los cocineros desarrollen su creatividad».

En la parte alta, La Leche alberga a La Nata, un bar privado con el que se puede cerrar la experiencia durante una visita. Así, es una cocina que tanto Nacho Cadena como su hijo, Alfonso, reconocen que tiene como bases «la sorpresa, el contraste, la diferencia, la diversión y la exquisitez«. lalecherestaurant.com