Lo que no sabías del atole: historia, variedades y una receta casera

Lo que no sabías del atole: historia, variedades y una receta casera

Bebidas | 5 min

Caliente, espeso y con ese sabor a maíz que reconforta desde el primer sorbo, el atole es de esas bebidas que parecen haber estado siempre en nuestra mesa. Sin embargo, su historia se remonta a las cocinas de Mesoamérica, mucho antes de las versiones con leche, canela o piloncillo que hoy conocemos. ¿Cómo era entonces, qué ingredientes llevaba y cómo fue cambiando con el tiempo? Aquí te contamos su historia, junto a una receta clásica para prepararlo en casa. Fotos: cortesía

¿De dónde viene el atole?.

¿De dónde viene el atole?

El atole es una bebida de consistencia espesa preparada tradicionalmente con maíz molido, agua o leche, que se lleva al fuego hasta obtener la textura característica. Su nombre viene del náhuatl atolli, palabra registrada en fuentes del siglo XVI para referirse a esta preparación de maíz.

Desde esas primeras referencias escritas ya aparecen distintas formas de prepararlo. Podía hacerse con maíz molido, masa fresca, masa agria, tortilla molida o pinole, y también incorporar ingredientes como chía, amaranto, chile, cacao o miel de maguey. Algunas preparaciones se tomaban calientes y otras frías.

Diferentes preparaciones de atole en Mesoamérica.

¿Cómo era esta bebida hace siglos?

Mucho antes de las versiones que hoy encontramos en mercados y puestos de tamales, ya existían diferentes preparaciones de atole en Mesoamérica. Los registros en náhuatl recopilados durante el siglo XVI mencionan varios tipos de atole y recetas, y permiten conocer algunos de los ingredientes que se utilizaban.

Entre ellos aparecen preparaciones con chía, pepitas de calabaza, chile y cacao. También está documentado el tlaxcalatolli, que incorporaba trozos de tortilla.

El atole formaba parte de la alimentación cotidiana y también podía aparecer en determinados contextos rituales. No era únicamente una bebida para acompañar los alimentos, sino una preparación que tenía presencia en distintas costumbres de la época.

Y hay una diferencia importante frente a muchas recetas actuales: en la época prehispánica no se utilizaba leche de vaca. Los lácteos llegaron a México con los europeos, por lo que aquellas preparaciones se elaboraban con agua.

En la época prehispánica no se utilizaba leche de vaca.

Una bebida que sigue cambiando

Con el paso del tiempo, el atole fue adoptando ingredientes y sabores de distintas regiones de México. Hay versiones dulces como el champurrado, preparado con chocolate y especias, y otras saladas como el chileatole, que combina masa de maíz, elote, chile y epazote. También existen atoles de pinole, amaranto, elote, capulín y zarzamora.

Entre las preparaciones menos conocidas está el atole agrio, elaborado con maíz fermentado y de sabor ácido, así como el atole de citún, tradicional de Michoacán y preparado con esta ciruela silvestre. En algunas regiones también se incorpora aguamiel de maguey, cacao u otros ingredientes locales, dando lugar a recetas que poco tienen que ver con el atole dulce que solemos encontrar hoy.

Esta variedad también muestra cómo una misma preparación puede cambiar según el lugar y los ingredientes disponibles. Entre todas estas recetas está el atole de masa, una preparación tradicional de Tlaxcala con masa de maíz, piloncillo y canela.

El atole adoptó sabores de distintas regiones.

Receta de atole de masa para hacer en casa

Prepararlo en casa es bastante sencillo y requiere pocos ingredientes. 

Ingredientes | 10 a 12 porciones

  • 1 kg de masa de maíz
  • 1 piloncillo
  • Unas rajas de canela
  • 2 litros de agua
  • ½ litro de leche de vaca, opcional

Preparación

  1. Coloca el agua en una olla junto con el piloncillo y la canela. Lleva a fuego medio hasta que el piloncillo se disuelva.
  2. Mientras tanto, disuelve la masa de maíz en un poco de agua hasta obtener una mezcla líquida y sin grumos.
  3. Cuela la masa disuelta directamente sobre la olla y agrégala poco a poco mientras remueves constantemente.
  4. Cocina durante 5 a 10 minutos, sin dejar de mover, hasta que el atole espese y adquiera su consistencia característica.
  5. Si quieres incorporar leche, agrégala al final y mezcla bien.
  6. Sirve caliente.
Receta de atole de masa.

Ya tienes la receta de atole, ahora solo falta prepararla. Y si es de tus bebidas favoritas, aprovecha para probar otras versiones: de pinole, elote, frutas o amaranto. ¿Cuál se te antoja más?

 

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