Con la mira puesta en el Mundial 2026, Querétaro se levanta como el refugio perfecto para los viajeros. Entre partido y partido, escapar a la segunda región vinícola más importante de México no es solo un plan, es una necesidad sensorial. En el corazón del país, el semidesierto ofrece una ruta de 600 hectáreas de vid y más de 300 etiquetas que demuestran por qué el vino mexicano está en su mejor momento. Toma nota de este road trip por la zona vinícola queretana. Fotos: Gabriel Núñez
Vámonos de road trip por Querétaro
Inicio y fin de la ruta: Ciudad de México – Valle de Colón
Distancia a recorrer: alrededor de 345 kilómetros
Qué verás en el camino: Viñedos, haciendas de los siglos XVI y XVIII, cavas subterráneas, fábricas de tabaco artesanal, praderas queseras y la imponente vista a la Peña de Bernal
Inicio: CR Vinos, Tequisquiapan
Desde Ciudad de México se toma la Autopista 57 rumbo al corazón de Querétaro, dejando atrás el ritmo frenético de la capital para internarse en un territorio donde el paisaje comienza a transformarse en tonos ocres y cielos más amplios. El camino marca un cambio de frecuencia: menos asfalto gris, más horizonte abierto y la promesa de un terruño que se revela kilómetro a kilómetro.
A menos de tres horas de trayecto aparece el municipio de Tequisquiapan, la puerta de entrada a la región vinícola y epicentro del enoturismo en Querétaro. A 2,100 metros de altura, se encuentra CR Vinos, una bodega que convierte la vitivinicultura en una experiencia para los sentidos. En sus tres hectáreas de suelos volcánicos y clima templado, variedades como primitivo, cabernet, malbec y syrah crecen desafiando al semidesierto para expresar la mineralidad de la región a través de vinos jóvenes y vibrantes. IG: crvinosmx
Dónde comer
- Cartinto House
En el restaurante de la bodega, el chef Óscar Herrera reinterpreta la cocina mexicana con ingredientes locales y toques contemporáneos. Entre sus imperdibles está el carpaccio de betabel asado o su lasaña artesanal.
Qué hacer
Únete a sus tours guiados que invitan a perderse entre las vides y conocer de cerca el desarrollo de la uva en un entorno desafiante. También puedes descubrir los secretos de su proceso de vinificación. Costo: desde $300 MXN.


2. Misión San Gil
Continuamos este road trip por Querétaro con el descenso por la carretera hacia San Juan del Río. El paisaje se detiene frente a los muros de lo que alguna vez fue una de las haciendas más importantes del siglo XVI dedicadas a la vida agrícola. Hoy, ese legado sobrevive en un complejo hotelero que logra algo difícil: que la arquitectura original conviva en armonía con jardines inmensos y espacios que, por su trazado, parecen pequeños barrios coloniales dentro del mismo recinto.
El hotel es un microcosmos de actividades que van desde lo deportivo, con sus canchas de tenis, basquetbol y voleibol, hasta la relajación absoluta en su alberca con bar. Además, la presencia de artesanos y proveedores locales durante los fines de semana fortalece ese vínculo con la comunidad. IG: hoteles_mision
Dónde comer
- El Pueblito
Es el corazón gastronómico del lugar y está a cargo del chef Marcelo Molina. Su carta es un viaje que va desde platos tradicionales y antojitos locales hasta cortes y mariscos. Si tu visita coincide con el domingo, su brunch es un referente imperdible.
Dónde dormir
Con 134 habitaciones y áreas verdes con capacidad para recibir hasta mil personas, este hotel ofrece una inmersión total en la historia local. Habitaciones: desde $1,500 MXN.
Qué hacer
Explora sus plazas interiores y aprovecha las instalaciones recreativas; desde partidos de fútbol hasta sesiones de team building en sus jardines. No pierdas la oportunidad de conocer las piezas de los artesanos locales que suelen montar sus puestos en los pasillos de la hacienda.



3. Cava 57
A las afueras de San Juan del Río, el horizonte se dibuja con las 3.5 hectáreas de una bodega que, desde 2012, ha hecho del vino su razón de ser. Cava 57 cultiva ocho variedades de uva —cuatro tintas y cuatro blancas— que bajo el sol del semidesierto se transforman en etiquetas expresivas.
La experiencia en esta bodega es un viaje a través del tiempo y el proceso. Desde caminar entre los viñedos que dan origen a todo, hasta descender al silencio de su cava subterránea, cada paso está pensado para quienes buscan entender el alma del vino. IG: cava_57
Dónde comer
- Terruño 57
Un restaurante que rinde un homenaje honesto al campo queretano. Su menú destaca por el uso de carnes locales y quesos regionales; no te vayas sin probar el chamorro al horno de leña o las innovadoras coles de Bruselas con hummus de chiltepín. IG: terruno_57
Qué hacer
Elige entre sus diversas opciones de tours (desde $250 MXN). Si buscas algo excepcional, el recorrido Wine Lover ($620 MXN) es un privilegio: incluye una degustación directa de un tanque de fermentación, permitiéndote saborear el vino en su estado más puro antes de convertirse en una etiqueta terminada.


4. Hacienda La Muralla
En este lugar, la historia sigue siendo el centro de la vida comunitaria. Al cruzar sus umbrales, la gran explanada, los corredores anchos y los edificios del casco mantienen la disposición original de 1700, época en la que fue fundada como una potencia agrícola que abastecía a toda la región.
Lo que hace única a esta parada es su autenticidad. Entre los espacios que permanecen activos destaca su iglesia, un punto de reunión que conserva la estrecha relación entre la hacienda y las familias que habitan sus alrededores. Es un lugar para vivir la experiencia desde adentro, tal como fue concebida hace siglos, caminando por patios donde el tiempo parece haberse detenido y donde la hospitalidad queretana se manifiesta en cada detalle. IG: haciendalamuralla
Dónde comer
En su restaurante, liderado por la cocinera María Silvia Cortés se enaltecen los ingredientes locales con preparaciones caseras que son la base de la identidad gastronómica de la zona. No te puedes perder la arrachera en salsa verde con esquites o el filete a los tres chiles al mezcal, platos que capturan la esencia del semidesierto.
Dónde dormir
Sus habitaciones respetan la arquitectura original y permiten pernoctar entre muros históricos. Habitaciones: desde $1,500 MXN.
Qué hacer
Dedica tiempo a recorrer el casco histórico y visitar la iglesia original. La verdadera magia es caminar sin prisa por sus patios y corredores, dejándote envolver por la atmósfera de una propiedad que ha visto pasar siglos y que aún hoy late con fuerza como el corazón de su comunidad.



5. Viñedos Donato
Este punto está en el Valle de Bernal, donde el horizonte está dominado por el tercer monolito más grande del mundo, la Peña de Bernal. Ahí se levanta Donato, una bodega joven que en apenas ocho años se ha consolidado como un espacio integral donde el vino, la gastronomía y el arte convergen. Sus 13 hectáreas de viñedos, adaptadas a la exigencia de los climas extremos y suelos minerales de Querétaro, son el preámbulo perfecto para descender a su cava tradicional de piedra.
Lo que hace vibrante a Donato es su vocación cultural y festiva. El lugar no solo es un centro de producción, sino un museo vivo que alberga una colección de máscaras, esculturas y pinturas que dotan de alma a la propiedad.
Dónde comer
- Restaurante Donato
Especializado en cortes de carne de alta calidad, este espacio cuenta con una de las vistas más privilegiadas de la región. Es el sitio ideal para una comida pausada donde el paisaje del monolito y la cocina de fuego son los protagonistas. IG: restaurantedonatoqro
Qué hacer
Elige entre sus tours (desde $305 MXN) para descubrir el proceso vitivinícola desde la raíz. Sin embargo, la experiencia imperdible es la de encorchar o embotellar tu propio vino ($620 MXN), una actividad que te permite conectar directamente con el origen y llevarte a casa una pieza única y personalizada por ti mismo.


6. Parada en el camino: Real Fábrica de Tabaco
En medio de una ruta dominada por la vid y el fermento, el semidesierto queretano resguarda un secreto inesperado: Cházaro, la única fábrica de puros en todo México que abre sus puertas al público. Este espacio no es simplemente una línea de producción. Es un taller vivo donde el tiempo parece detenerse para honrar la historia del tabaco nacional, desde sus raíces prehispánicas y ceremoniales hasta la sofisticada tradición del puro artesanal que conocemos hoy.
La mística del lugar se personifica en Antonio «Toto» Pucheta, un maestro torcedor cuya destreza manual es un espectáculo en sí mismo. Ver sus manos dar forma a las hojas de tabaco es entender una pasión que ha pasado de generación en generación. Aquí se enseña que el puro no solo se fuma, se respira y se oxigena. Así, se revela un protocolo de cortado y encendido que transforma el consumo en un ritual de contemplación absoluta, ideal para complementar las tardes de este road trip por la zona vinícola queretana.
Qué hacer
La oferta de experiencias es fascinante (desde $250 MXN). Puedes optar por un recorrido histórico o elevar la apuesta con un taller para elaborar tu propio puro ($500 MXN). Además, realizan catas de maridaje donde el carácter del tabaco se encuentra con la estructura de los vinos queretanos, creando una sinergia sensorial única en la región. IG: chazarocigars


7. De Cote
Al adentrarse en Ezequiel Montes, la silueta de esta casa vinícola se impone como un estandarte de sofisticación. De Cote destaca por ser la propiedad que abrió brecha al introducir cepas europeas en tierras queretanas, consolidándose hoy como una de las más premiadas de todo el altiplano.
En sus 55 hectáreas conviven 20 variedades distintas bajo un concepto de producción integral: cada paso —desde el cuidado del racimo hasta el etiquetado final— sucede dentro de la propiedad, asegurando un control absoluto de la calidad. Su bodega es, además, una pieza de arte sustentable diseñada por el despacho Serrano Monjaraz. Fue edificada utilizando la misma tierra que fue extraída para crear su cava subterránea.
Dónde comer
La propuesta se divide en dos atmósferas: Planta Alta, un espacio de cocina mexicana contemporánea con una ejecución impecable; y el Bistro de Planta Baja, con un concepto más relajado y mesas pensadas para compartir al centro, siempre con el viñedo como telón de fondo. IG: decotemx
Qué hacer
La oferta de recorridos es amplia (desde $450 MXN), pero la joya de la corona es el tour El Arte del Gran Reserva ($1,950 MXN). Esta experiencia técnica permite catar etiquetas que han reposado hasta 24 meses en barrica, acompañadas de aceite de oliva de la casa y pan recién horneado. Es el momento ideal para descender a la cava y descubrir la complejidad de sus 23 etiquetas disponibles.


8. Hacienda Tovares
Al avanzar por los antiguos caminos del semidesierto, surge Hacienda Tovares, un bastión histórico que data de 1640. En sus orígenes, esta propiedad funcionó como una robusta finca agrícola y ganadera, clave para el abastecimiento de las comunidades locales. Tras una restauración meticulosa, la hacienda se ha transformado en un santuario de descanso que logra preservar su alma rústica sin renunciar al confort contemporáneo.
La experiencia trasciende el simple alojamiento para convertirse en un centro de vida rural activa. Es un lugar donde el silencio del campo se rompe solo por el trote de los caballos y donde cada rincón —desde los senderos internos hasta los patios señoriales— invita a explorar la riqueza histórica de Querétaro en un entorno de paz absoluta. haciendatovares.mx
Dónde comer
En su restaurante, la especialidad es la cocina queretana conventual. Esta propuesta es un viaje de sabor que rescata la fusión de técnicas españolas virreinales con ingredientes autóctonos del México antiguo.
Dónde dormir
La propiedad ofrece dos estilos: un hotel boutique con detalles rústicos para una estancia de lujo, y una hostería con cuartos compartidos para quienes prefieren el sentido de comunidad. Las habitaciones inician desde los $3,200 MXN. IG: haciendatovaresqro
Qué hacer
La hacienda ofrece un abanico de experiencias que conectan con la tradición ecuestre: desde paseos a caballo y románticos recorridos en carruaje, hasta actividades tan singulares como participar en el baño de un caballo.



9. Vinaltura
El trayecto nos conduce ahora al Valle de Colón, específicamente al poblado de Santa Rosa de Lima, donde la silueta de la Peña de Bernal custodia estos viñedos. Esta bodega, nacida en 2016, ha ganado prestigio gracias a su apuesta por las microfermentaciones: el uso de tanques pequeños que permiten trabajar cada varietal de forma individual y meticulosa. En sus 20 hectáreas, la experimentación es constante, dando como resultado una colección de más de 30 etiquetas que incluyen joyas vinícolas como un espumoso ancestral y un vino naranja.
En este espacio, diseñado para el descubrimiento, la vitivinicultura se entrelaza con la labor de otros artesanos de la tierra, como los apicultores de la zona. Así se crea un círculo de hospitalidad que celebra la biodiversidad queretana en cada copa y cada bocado. IG: vinaltura
Dónde comer
- Envero
En este restaurante de cocina mexicana contemporánea, el chef Jorge Danin ha diseñado un menú estacional que es un tributo directo a los productores locales. IG: envero_cocina.de.vinedo
Qué hacer
La oferta de tours (desde $450 MXN) rompe con lo tradicional. Puedes explorar la propiedad a bordo de un London Bus original o participar en catas especializadas que integran miel local y quesos regionales para resaltar las notas de sus varietales. IG: vinaltura


10. Mo Kalli La Cava
El camino nos lleva a un balcón privilegiado sobre el paisaje queretano. Mo Kalli La Cava nació en 2020 como la evolución natural de un proyecto que ya era referente en la capital del estado, ahora trasladado al corazón del Valle de Colón para ofrecer una de las postales más memorables de la región.
Bajo la dirección del chef Miguel Ángel Nájera, este espacio se ha consolidado como un punto de encuentro donde la cocina internacional se nutre de la despensa local. Así, logra una propuesta que es, al mismo tiempo, sofisticada y profundamente acogedora.
Desde su terraza, el viento del semidesierto y la vista infinita del valle invitan a una sobremesa larga. Mientras que, en las profundidades de la propiedad, su cava subterránea resguarda una selección de etiquetas que dialogan con los viñedos vecinos.
Dónde comer
Desde pizzas artesanales, cortes y mariscos, hasta sus ya célebres chiles divorciados —rellenos de carne y queso, bañados en una dualidad de salsas verde y roja—. Para un picoteo más informal, las quesadillas con guacamole y los nachos con pico de gallo son ideales. Cheque promedio: $500 MXN.
Qué hacer
No dejes de visitar su cava subterránea. El proyecto ofrece recorridos y degustaciones guiadas que te permitirán entender la estrecha relación entre la gastronomía de la casa y la producción vitivinícola de la zona.


11. Rancho La Hondonada
El cierre de esta travesía en un road trip por Querétaro nos conduce a una propiedad donde el tiempo se mide en ciclos de maduración y el paisaje semidesértico dicta un compás más lento. Rancho La Hondonada es ese refugio donde la experiencia se construye alrededor del silencio del campo y la maestría detrás de su producción quesera.
Es un proyecto que ha sabido abrir sus puertas al viajero curioso sin sacrificar la intimidad de su vida rural, permitiendo una conexión honesta con los procesos que dan identidad a la región. IG: rancho_la_hondonada
Qué hacer
La inmersión total comienza en las áreas de cría y ordeña, donde es posible presenciar de primera mano el inicio de todo el proceso lácteo. El recorrido (desde $225 MXN) continúa descendiendo a su cava subterránea, un espacio de atmósfera controlada donde el tiempo se vuelve visible a través de las piezas en distintas etapas de añejamiento.


Al terminar este road trip por la zona vinícola de Querétaro te darás cuenta de que no se queda guardada en el cuentakilómetros ni en las coordenadas de un mapa. Se queda grabada como una experiencia que se vive a través del paladar y la historia. Es el aroma a roble y tierra mojada, el imponente perfil de la Peña de Bernal, el crujido del pan artesanal y esa sensación de que el tiempo, entre viñedos y haciendas que deciden marchar a su propio compás.
Si la magia del semidesierto te cautivó, anímate a seguir la ruta hacia la capital queretana, una ciudad cargada de historia. Aquí te damos los detalles para tu itinerario.
Haz realidad este road trip por Baja California: adquiere aquí tus boletos de avión.
También te puede interesar: ¿Qué hacer en Puerto Vallarta? 5 actividades para tus vacaciones


