Invierno en Alberta, Canadá: dos pueblos donde el frío se vive con emoción

La nieve siempre es un espectáculo, pero en las Montañas Rocosas, en Canadá, es una función que provoca ovaciones. Así fue mi experiencia por un territorio donde el invierno provoca sonrisas, incluso cuando la temperatura está por debajo de cero grados. De esos días pintados de blanco surgió esta lista de planes de qué hacer en Alberta en la temporada más fría, que inicia en diciembre y concluye en mayo. La promesa es un recorrido marcado por la quietud del paisaje, la velocidad sobre la nieve y la vida alrededor de la naturaleza. Fotos: Cortesía

Alberta, la puerta a escenarios de postal en Canadá

Esta provincia canadiense se encuentra al oeste del país, justo entre la Columbia Británica y Saskatchewan, mientras que al sur colinda con Montana, Estados Unidos. Su población suma casi los 5 millones de habitantes, y las principales ciudades son Calgary y Edmonton. Pero, quizá, lo que más atrae a los viajeros son los escenarios naturales que forman las Montañas Rocosas (conocidas como Rocky Mountains), los cientos de lagos glaciares y sus valles rodeados de pinos frondosos que se pierden en el infinito.

El mundo ya ha escuchado del destino desde hace décadas: cuando se realizaron los Juegos Olímpicos de Invierno en Calgary, en 1988, y a través de series de televisión como The Last of Us, que grabó varios episodios en estas regiones. Pero ahora se muestra como una oportunidad para encontrar en un mismo espacio belleza, atmósfera auténtica y experiencias que invitan a hacer una pausa.

Para llegar hasta ahí, puedes probar la nueva ruta directa CDMX-Calgary que opera la aerolínea WestJet, con una frecuencia de cinco vuelos semanales en aviones Boeing 737 MAX 8.

¿Qué hacer en Alberta? Toma nota de estos planes:

Canmore, bajo el resguardo de “las tres hermanas”

El primer destino en este itinerario por Alberta se ubica a una hora de Calgary, a unos 100 kilómetros de distancia. Canmore es un pequeño pueblo de historia minera donde aún se conserva la vida comunitaria en un entorno pintoresco. Por un lado, las encantadoras cabañas, y por otro, los primeros picos de las Rocosas que ya resguardan en el horizonte de Canadá.

Entre ellos destacan las Three Sisters, tres montañas que parecen compartir base, aunque en la parte superior sobresalen sus cumbres de diversos perfiles. Este telón de fondo es un icono de la región e incluso se explica a través de una leyenda indígena que las asocia a tres hermanas solteras. Al caminar por las calles de Canmore es fácil tenerlas a la vista, ya sea al frente o detrás de uno, pero siempre con su imagen vigilante. En época de invierno, claro que están cubiertas totalmente de blanco.

Para iniciar las actividades hay que recorrer las diversas tiendas de la avenida principal, donde lo mismo pueden hallarse artículos para la casa, ropa y hasta galerías de arte. Una de ellas es Carter-Ryan Gallery, que exhibe el trabajo del artista local indígena, Jason Carter. Su obra retrata los paisajes de la zona con trazos geométricos, colores brillantes y la fauna silvestre como protagonista indiscutible.

En la faceta gastronómica, Canmore concentra una cocina vibrante y con opciones que se cimientan a su entorno. Dos ejemplos son The Grizzly Paw Brewery Company, un pub con 30 años de historia que es considerado pionero en la creación de cerveza artesanal de la zona y de toda Canadá. Así como Sauvage, un restaurante íntimo y confortable de fine dining bajo la visión de la joven chef Tracy Little, donde se exploran ingredientes locales en técnicas modernas y presentaciones pulidas.

La magia de Lake Louise y un día de esquí

Entre la lista de qué hacer en Alberta, Canadá, hay que apartar al menos un día para conocer y conectar con este singular lago. Situado a menos de una hora de Canmore, es una de las estrellas de la zona por su belleza incomparable que se conserva incluso en invierno, cuando ofrece un extenso paisaje congelado que se enmarca por las montañas nevadas.

Lake Louise se transforma en esta temporada en un escenario para patinar sobre hielo, emprender caminatas (siempre en compañía, para disminuir riesgos) y hasta organizar guerras de nieve. Además, hay un punto estratégico desde el cual puede contemplarse esta postal: Fairmont Chateau Lake Louise es un destino en sí mismo con una extraordinaria fusión de confort y lujo. Este hotel data de 1890, cuenta con una Llave Michelin y regala las vistas más sorprendentes al valle.

En su oferta, Fairmont Chateau Lake Louise dispone de más de 500 habitaciones, restaurantes de propuesta internacional, más de 10 tiendas y una nueva experiencia wellness llamada Basin. Esta combina el agua, los contrastes de temperatura y las terapias sensoriales en un entorno inspirador.

Pero también puedes sumar en tu estadía una dosis de adrenalina y velocidad. Si quieres practicar deportes de nieve como esquí y snowboarding, puedes hacerlo a solo kilómetros de distancia en el resort Ski Louise. Cuenta con emocionantes pendientes para deslizarse, pistas para todos los niveles, instructores para empezar a esquiar desde cero y una de las vistas más sorprendentes, ya sea desde las góndolas o la estación de descanso donde es posible tomar un respiro con una bebida caliente en la mano.

Banff, un rincón sobrenatural

En 1885, Banff se volvió el primer Parque Nacional de Canadá, y 100 años después, la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad. ¿Las razones? Se trata de un paraíso de montaña con una belleza que salió de un sueño. Aquí conviven la vida salvaje, la aventura y las comodidades modernas en un pueblo de apenas unos 7 mil habitantes. Quienes lo visitan, quedan enamorados al instante, y no es para menos.

En este territorio deslumbran las montañas a cualquier punto que se mire. Hay densos bosques que solo guardan calma, y si se tiene un poco de suerte, aparecen en ese follaje manadas de alces, coyotes y siervos. Es imperdible incluir un recorrido por las calles centrales del pueblo, más dinámicas que en Canmore, pero aún con esencia local. Además, hay que ir a su mirador situado a 2 mil metros de altura, al cual se llega en un teleférico que se eleva sobre el bosque.

Finalmente, el itinerario termina en un edificio del siglo XIX. Banff Springs Hotel se aloja en un inmueble del siglo XIX que se inspira en un castillo, a las orillas de una de las tantas montañas desde la cual es posible tener una panorámica del pueblo. Cuenta con más de 700 habitaciones acogedoras, lujo clásico y espacio dedicados exclusivamente a la contemplación de tanta belleza exterior.

Esta guía con actividades para hacer en Alberta está diseñada para las primeras semanas del año, cuando la afluencia de turistas es menor. A pesar de las bajas temperaturas y las constantes tormentas de nieve, la experiencia es un regalo para los sentidos que debes aprovechar. Visita travelalberta.com y arma tu escapada a Canadá.

 

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