Vibrante, divertida, exuberante y llena de contrastes, la segunda ciudad más grande de Colombia es un ejemplo mundial en cuanto a la revitalización de espacios públicos, mientras que su escena gastronómica y de bares comienza a colocarse entre las más emocionantes de toda América Latina. ¿Tienes viaje en puerta a Medellín y no sabes qué hacer? Aquí una guía con algunos imperdibles. Fotos: Arturo Torres Landa
¿Cómo llegar a Medellín?
Con cerca de dos millones de habitantes, la ciudad de Medellín es capital del departamento de Antioquia, región administrativa situada en la parte centro-occidental de Colombia. Gracias a su emplazamiento en pleno Valle de Aburrá, abrazada por las montañas de la Cordillera Central, Medellín goza de un clima templado y agradable prácticamente todo el año, motivo también por el cual posee una exuberante vegetación urbana.
Desde México, Avianca y Aeroméxico operan vuelos directos al Aeropuerto Internacional José María Córdova con una duración aproximada de cuatro horas y media.
Dónde comer en Medellín: Test Kitchen Lab y su inmersión en el territorio
En línea con las tendencias globales, los creadores culinarios de Medellín han dedicado sus energías a exaltar los ingredientes y técnicas locales no solo para poner en realce la gastronomía de su ciudad, sino también demostrar la enorme diversidad cultural y natural de Colombia. Uno de los mejores exponentes de ello es Test Kitchen Lab, restaurante en el cosmopolita barrio de El Poblado donde el chef Adolfo Cavalie dirige los esfuerzos de investigación y aplicación de los saberes culinarios de Antioquia y Medellín –para deleite de los comensales.
Instalado en un acogedor pero moderno espacio que mira hacia las calles siempre vivas de El Poblado, en Test Kitchen Lab se abastecen de ingredientes cultivados por productores de localidades cercanas, emplean frutos cosechados en las mismas calles de Medellín, así como de pescados y mariscos obtenidos vía pesca sustentable en el departamento de Chocó, vecino a Antioquia y con litoral en el Pacífico. De esta labor se encarga Juan Miguel Elejalde, quien no solo investiga y documenta el hallazgo de productos endémicos en valles, jardines, huertos y mercados, sino que también estrecha el vínculo entre los restaurantes y los productores mediante prácticas de comercio justo.



Con ello, el chef Cavalie y su equipo proponen dos menús imperdibles para quien busque qué hacer y dónde comer en Medellín. El primero es su reciente oferta de almuerzos, que incluye unas deliciosas láminas de pescado servidas en tostadas de maíz con harissa y cítricos, así como unos tomates en conserva con cremoso de marañón y hierbas de azotea. También de Chocó son las gambas a la brasa con glace de crustáceos, en tanto que la catalana de shiitakes emplean queso de cabra elaborado en las cercanías de Medellín.
En donde la maestría del chef Adolfo Cavalie y el concepto entero de Test Kitchen Lab cobran mayor dimensión es en su menú degustación para la cena, una travesía de ocho tiempos hacia las profundidades de cañadas, valles y huertos colombianos. El viaje se hace en compañía del maridaje creado por Daniela Alvarado, bartender reconocida como Sustainable Cocktail Challenge 2024 por Flor de Caña quien decidió prescindir del maridaje típico con vino para servir cocteles, licores artesanales y hasta kombucha que acompañan a la perfección los alimentos cocinados por Cavalie y su equipo.
El menú degustación comienza, por ejemplo, con un bocado de tremendo equilibrio llamado Trucha, manzana y sidra, el cual se sirve sobre una hoja vegetal y se acompaña con un trago de tequila blanco y guayaba. También espectacular es el pato / chontaduro / hierbas de azotea, maridado con un coctel que igualmente emplea este fruto amazónico. La presencia de licores y aguardientes típicos de Colombia y Antioquia se percibe en el mejillón con semillas de calabaza que sirven con un trago de viche, mientras que la pesca del día con maíz y y ruda va acompañado de una mezcla de tapetusa con chicha, vino de maíz fermentado de raíz milenaria en la región andina.


De cacao, mambe y frutas tropicales
Si hubiera que sugerir un lugar para sentarse en Test Kitchen Lab este debe ser la barra, desde donde se puede apreciar el milimétrico vaivén del equipo mezclando, montando y emplatando tragos y preparaciones. Así, cobijados por un servicio pulido y cálido, la experiencia culmina con un postre cacao, lulo y mambe, este último, un polvo ceremonial hecho con hojas de coca y otras especies empleado desde la antigüedad para combatir el mal de altura. El coctel elegido es uno elaborado con ron, plátano y árbol choibá, de evocación tan tropical y montañosa como el plato mismo.
Interesado en la confección de un producto que de verdad respete las características organolépticas del cacao, así como sus mejores prácticas de cultivo, el chef Adolfo Cavalie también elabora chocolate gourmet con diferentes grados de maduración de cacao. La enorme diferencia entre un chocolate cacao 70% con tucupí (terroso con notas a hongos) y un cacao con copoazú (sabor a caramelo y mantequilla tostada) se puede percibir en el último tiempo del menú degustación de Test Kitchen Lab.

Qué hacer en Medellín: mercado y arte para todos
De tour por el mercado
Desde luego, para adquirir una idea más completa de la diversidad natural y culinaria de Medellín, hay que acudir a sus mercados. Ubicada en el barrio de Aranjuez, la plaza minorista José María Villa es una buena alternativa para ello, pues en este mercado los productores de Antioquia comercializan de forma directa productos frescos. Toda clase de aromas, colores y texturas se amontonan en los puestos de la plaza minorista, la cual se puede explorar por cuenta propia o participando en alguno de los tours de degustación de frutas y alimentos, cada vez más populares.
El recorrido brinda la oportunidad de disfrutar de frutos endémicos y regionales como la feijoa, el lulo, el mamoncillo o el chontaduro, así como comprobar la gran cantidad de productos compartidos entre los diferentes países latinoamericanos, desde el maíz hasta el aguacate. No hay que perderse la oportunidad de llegar temprano y desayunar en La Esquina de la Ricura, establecimiento tradicional donde la especialidad es el caldo de pescado con patacón, arroz y coco. ¿Para acompañar? Un vaso de guarapo fresco. Dónde: Cl 55a #57-80, La Candelaria, Medellín.


La obra de Botero en la palma de la mano
El nombre de Medellín también está intrínsecamente asociado a sus creadores artísticos, entre quienes destaca el pintor y escultor Fernando Botero. Y en consonancia con el rescate de espacios públicos, si se busca qué hacer en Medellín asociado al autor, hay que visitar la Plaza Botero. Se trata de una explanada en el centro con 23 de sus esculturas de bronce, todas donadas por el artista con el fin de que cualquiera pudiera acercarse al arte. Los visitantes pueden contemplar de cerca las distintivas creaciones de Botero, como «La Mano» o «El Gato«, y reflexionar sobre la visión del artista. A menudo, la plaza se llena de vendedores ambulantes, artistas callejeros y músicos, lo que le añade dinamismo y colorido.
En cambio, si se desea disfrutar del arte bajo techo, la sugerencia es visitar el Museo de Antioquia, justo enfrente de la plaza, donde además de admirar más piezas creadas por Botero, también se exhibe lo más destacado del arte contemporáneo mundial. Dónde: Cl. 52 #52-43, La Candelaria, Medellín.
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