Ruta Wixárika: ¿en qué consiste el nuevo Patrimonio Mundial en México?

Más que un corredor geográfico, la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados hasta Wirikuta, inscrita recientemente en la lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) es una senda viva de más de 500 kilómetros, tejida en la cosmovisión y los rituales del pueblo wixárika, también llamados huicholes. Conoce todo lo que este viaje te ofrece. Fotos: SECTUR Nayarit y Adobe Stock

Ruta Wixárika

La Ruta Wixárika comprende 20 sitios sagrados repartidos en cinco estados: Nayarit, Jalisco,  Durango,  Zacatecas  y San Luis Potosí. El sendero incluye diversos ecosistemas, desde humedales y manantiales hasta el desierto de Wirikuta. En Latinoamérica, esta es la primera vez que se incluye una tradición indígena viva en el listado de Patrimonio Mundial, y ello se debe a que, de acuerdo con el Comité del Patrimonio Mundial en París, la Ruta Wixárika no solo tiene un gran valor espiritual, también es un corredor biocultural que resguarda diversidad ecológica y prácticas arraigadas en la conservación de sus territorios.

Ruta Wixárika

Lo que te espera al recorrerla

 

La Ruta Wixárika sigue un trazo simbólico que comunica puntos clave como Tatei Haramara (Nayarit), Hauxa Manaka (Cerro Gordo, Durango) y culmina en Wirikuta y el Cerro Quemado, en Real de Catorce, San Luis Potosí. A lo largo del camino, los wixaritari reafirman su vínculo con la tierra, sus ancestros y las deidades tutelares, mediante ofrendas, cantos, rituales y peregrinaciones que forman parte de su sistema tradicional de conocimiento.

Descubre todo lo que esta travesía te ofrece, así como la mejor época para explorarla y algunos consejos para hacer un viaje memorable y consciente.

Ruta Wixárika
Ruta Wixárika

Parajes naturalmente únicos

 

El viaje inicia, según la tradición, en la Sierra Wixárika, que se extiende por Jalisco, Nayarit y Zacatecas, donde las figuras ceremoniales, conocidos como maraka’ames y jicareros, guían caminatas rituales. Ahí donde el paisaje es montañoso, cubierto por bosques y manantiales, es el inicio del peregrinaje hacia lo sagrado a lo largo de la Ruta Wixárika.

Ruta Wixárika

Comunidades y cocina ritual

 

A lo largo del recorrido es posible adentrarse en la vida cotidiana de los wixárika. Por ejemplo, en Te’ekata —el centro del mundo wixárika—, en Santa Catarina Cuexcomatitlán, Jalisco, se puede experimentar parte de la cotidianidad de este pueblo ancestral, así como degustar tamales de elote con chile y bebidas tradicionales como atole blanco y hasta observar de cerca como crean con chaquiras de colores, artesanías, pulseras y prendas de vestir bordadas a mano, que narran historias de deidades como el venado, el peyote o la Madre Tierra.

Ruta Wixárika

Sitios sagrados por doquier

 

Durante el recorrido de la Ruta Wixárika se visitan sitios como islotes, ríos, lagunas, bosques y formaciones rocosas. Cada espacio es un altar en la naturaleza, un vínculo ritual con la tierra. Especial relevancia tiene Tatéi Haramara en San Blas, Nayarit: es el hogar de la Madre del Mar, punto de partida mítico del viaje ancestral.

Altar en la Ruta Wixárika

El corazón de la cosmovisión: Wirikuta

 

Al final de la Ruta Wixárika se llega a Wirikuta, en el desierto de San Luis Potosí, considerado el lugar donde nace el sol y el inicio del mundo, según la cosmovisión wixárika. Este espacio alberga cientos de cactáceas, incluyendo el sacro hikuri (peyote), la planta medicina central en sus ceremonias. En cada ritual, las peregrinaciones buscan restaurar el equilibrio natural y garantizar la prosperidad de la milpa y la vida comunitaria.

Consejos para quienes quieran emprender la Ruta Wixárika

 

· Infórmate y respeta: Aprende sobre la cultura y rituales; pide guía a los maraka’ames y jicareros.

· Haz conexión con comunidades: Hospédate con familias wixárika; comparte un tamal, una charla, un canto.

· Menos ruido, más atención: La peregrinación es introspección, respeto y silencio; los caminos son ofrendas.

· Cuida la naturaleza: No dejes rastro. Lleva contigo una bolsa para basura y respeta los ciclos naturales.

· Apoya lo local: Compra textiles, artesanías y alimentos hechos por las comunidades.

Ruta Wixárika

Recorrer la Ruta Wixárika hoy es acompañar un sendero que atesora cientos de estrellas en cada caminante. Es escuchar el eco de cantos ancestrales, cruzar zonas que nutren la tierra y el espíritu, y volver habiendo caminado junto al fuego del abuelo sagrado del corazón.

 

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