Hay viajes que empiezan mucho antes de hacer la maleta. A veces nacen en una escena o en una historia que se queda rondando la cabeza mucho después de que aparecen los créditos finales. El set jetting parte justo de ahí: de la emoción que provocan las series y películas para convertirla en una experiencia real. En un momento en el que las pantallas marcan conversaciones y tendencias, viajar inspirado por el cine y la televisión se ha convertido en una nueva forma de explorar destinos, culturas y paisajes con otra mirada. De eso va esta manera de viajar que cada vez suma más seguidores alrededor del mundo. Fotos: Adobe Stock

El set jetting como nueva forma de explorar
El set jetting consiste en experimentar un destino desde la narrativa audiovisual que lo hizo memorable. Es caminar por calles que ya se sienten conocidas, reconocer paisajes antes de llegar y conectar con un lugar desde la emoción que despierta una historia bien contada. Esta forma de viajar transforma la planeación: ya no se elige solo por clima o temporada, sino por atmósfera, estética y contexto cultural. El resultado es un viaje más personal, inmersivo y cargado de significado.
Destinos actuales para practicar set jetting
The White Lotus en Koh Samui, Tailandia

Antes de llegar, Koh Samui ya se siente familiar. La tercera temporada de The White Lotus convirtió a esta isla tailandesa en un escenario reconocible, donde el mar, la vegetación y el silencio construyen la atmósfera de la historia.
Muchas de sus escenas se grabaron en el Four Seasons Resort Koh Samui, un hotel lujoso rodeado de naturaleza frente al golfo de Tailandia. Caminar por sus senderos, asomarse a sus terrazas o mirar el horizonte es identificar imágenes vistas en pantalla.
Fuera del resort, la isla revela su ritmo cotidiano en templos, mercados y playas. El contraste entre ficción y vida local marca el viaje. Aquí, el destino se descubre poco a poco, sin necesidad de seguir un itinerario, fiel al espíritu del set jetting.
Esta sátira social creada por Mike White que muestra la turbia vida de huéspedes adinerados la puedes disfrutar en HBO MAX.

Taormina, Sicilia: el Mediterráneo de The White Lotus

Antes de Tailandia, The White Lotus llevó su trama a Taormina, en Sicilia, provocando un renovado interés por esta isla del Mediterráneo. La segunda temporada encontró aquí un escenario natural de calles empedradas, balcones coloridos y vistas abiertas al mar Jónico que parecen pensadas para la cámara.
Gran parte de la historia se desarrolla en San Domenico Palace, un convento del siglo XIV transformado en hotel, donde claustros, jardines y terrazas se integran a la historiq. En Taormina es posible reconocer plazas, cafés y miradores que aparecen en capítulos, pero también descubrir su pulso cotidiano. El Teatro Griego y su avenida principal Corso Umberto completan el recorrido de set jetting.
La trama de esta temporada se centra en los enredos amorosos de varias parejas y explora la diferencia de clases entre los huéspedes y los empleados.

Bridgerton en Bath, Inglaterra

Bath se volvió un imán para los fans de Bridgerton por una razón muy simple: parece un escenario que nunca se desmontó. Sus calles, plazas y edificios de piedra clara conservan la elegancia del siglo XVIII y hacen fácil imaginar carruajes, bailes y encuentros sociales a la luz de las velas. No es casualidad que sea la única ciudad del Reino Unido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en su totalidad.
Caminar por el Royal Crescent, sentarte en alguna de sus plazas o perderte entre salones históricos ayuda a empaparse del ritmo pausado que define a Bridgerton. Muchos de estos espacios sirvieron como locaciones para recrear la alta sociedad de la serie.
Bridgerton sigue la historia de ocho hermanos en busca del amor en una sociedad marcada por matrimonios arreglados. La puedes ver en Netflix e inspirarte para tu escapada de set jetting.

Agatha Christie: Las siete esferas en Ronda, España

Ronda no necesita ficción para impresionar, pero Agatha Christie: Las siete esferas supo aprovechar su lado más misterioso.
La miniserie estrenada recientemente eligió esta ciudad andaluza para recrear algunas escenas de la serie, recurriendo a su arquitectura clásica y su paisaje dramático como escenario naturales.
El Puente Nuevo aparece imponente, suspendido sobre el desfiladero del Tajo, mientras que la Alameda del Tajo y el casco antiguo aportan esa atmósfera elegante y ligeramente enigmática que define la historia.
Hay escenas que transcurren entre plazas silenciosas, miradores y edificios que parecen detenidos en el tiempo. Caminar por Ronda es reconocer algunos encuadres, pero también entender que el set jetting funciona aquí porque la ciudad conserva un misterio propio.

Game of Thrones en Dubrovnik, Croacia

Aunque Game of Thrones ya finalizó, su impacto fue tan profundo que se convirtió en una referencia inevitable del set jetting. Dubrovnik, en Croacia, dio vida a King’s Landing y hoy sigue atrayendo a viajeros de todo el mundo.
Caminar por sus murallas, recorrer el casco antiguo o descender sus escaleras más famosas permite revivir una saga que marcó a toda una generación.
La ciudad, además, es Patrimonio de la Humanidad y ofrece vistas imponentes al mar Adriático. Más allá de la serie, Dubrovnik conserva una identidad histórica sólida. Aquí, ficción y realidad conviven de forma natural.
La serie de fantasía épica sigue la lucha de varias casas nobles por el control del trono de los Siete Reinos en el continente ficticio de Westeros. La puedes ver en Amazon y en HBO MAX.

La propuesta real del set jetting
El set jetting propone otra forma de viajar: mirar un destino con los ojos de quien ya lo imaginó antes. No se trata de copiar una escena, sino de dejar que una historia marque el ritmo del recorrido. Entre locaciones reales y ficciones memorables, esta tendencia confirma que el viaje también puede comenzar en la pantalla… y transformarse en una experiencia propia, lejos del guion.
Si las historias también se recuerdan por lo que se come, el viaje puede continuar desde la mesa. Descubre 6 lugares de comida que aparecen en películas y series, donde la ficción se saborea y el destino se entiende a través de sus platos.


