La Riviera Maya es un corredor turístico que se extiende desde Puerto Morelos hasta Tulum, con Playa del Carmen en el corazón. Aquí la naturaleza, la cultura maya y el lujo se combinan para crear una experiencia única para cada tipo de viajero. Ya sea que estés pensando en un viaje romántico, diversión para todas las edades o aventura junto a tus amigos: aquí lo podrás encontrar. Te damos la guía para elegir tres de sus opciones más icónicas y así sepas qué hacer en la Riviera Maya para unos días inolvidables. Fotos: Cortesía y Adobe Stock
¡Resuelve tus dudas de qué hacer en la Riviera Maya!
Puerto Morelos: un destino de aventura

El recorrido para saber qué hacer en la Riviera Maya empieza en este destino tranquilo que mantiene su esencia de pueblo pesquero, pero con un ambiente cosmopolita y bohemio. Su atractivo principal es la Ruta de los Cenotes, un corredor de más de 35 kilómetros que alberga más de 60 cavernas de agua, cada uno con su propia personalidad. Entre los favoritos están Siete Bocas, ideal para explorarlo en kayak, y Kin-Há, con plataformas perfectas para clavados.
En la costa, el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos ofrece buceo y esnórquel entre arrecifes pintados por la vida marina. Su fácil acceso, a solo 35 kilómetros de Cancún, lo hacen un punto ideal para comenzar la travesía.
Playa del Carmen: el corazón cosmopolita

Justo frente de la paradisiaca isla de Cozumel, esta zona combina el encanto relajado del Caribe con una vibrante vida nocturna y una oferta gastronómica de primer nivel. Pasear por la Quinta Avenida es una experiencia en sí misma: boutiques de diseñadores, bares de coctelería de autor y restaurantes que van desde cocina local hasta propuestas de fine dining internacional.
Para los aventureros que no sepan qué hacer en este destino de Riviera Maya, la respuesta es fácil. Las opciones son diversas: paracaidismo con vista al mar, nado con tortugas en Akumal (de mayo a septiembre), y buceo con tiburones toro (de noviembre a marzo).
Tulum: historia, bienestar y naturaleza

Este destino invita a bajar el ritmo y conectar con la espiritualidad. Visitar sus zona arqueológica, ubicadas frente al mar, ofrece la posibilidad de ver un bello amanecer. Para una experiencia arqueológica complementaria, vale la pena visitar Cobá, a solo 50 kilómetros, donde es posible apreciar diversas estelas y una de las pirámides más altas de la península.
Si buscas qué hacer en Tulum, las opciones son variadas. Los cenotes son otra joya de la Riviera Maya: desde el icónico Gran Cenote, ideal para nadar en aguas cristalinas, hasta Cenote Dos Ojos, famoso entre buzos de cavernas. Si buscas vistas impactantes, visita la laguna Kaan Luum, con su profundo cenote central de aguas turquesa, o explora la laguna Yal-Kú, un acuario natural perfecto para el esnórquel.
La mejor forma de llegar

Ahora que ya sabes a dónde ir y qué hacer en la Riviera Maya, es momento de planear tu viaje. Ya sea que decidas volar hacia el aeropuerto de Cancún o al de Tulum, el acceso al Caribe mexicano (y en particular a esta zona paradisiaca) es sencillo para cualquier visitante. Además, entre poblados también puedes conectar por carreteras y pasar de un sitio a otro muy fácilmente.
Eso sí, recuerda que las playas de Tulum ya son de libre acceso, lo que significa un gran paso para tu próxima estadía.


