Mes: mayo 2015

Sopa fría de chícharos con salsa de cangrejo

 

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Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 2½ cdas. de aceite de oliva
  • 4 tallos de apio, picados finamente
  • 2 dientes de ajo, machacados con ¼ de cdta. de sal de mar
  • 3 echalotes grandes, picados
  • 1 kg de chícharos con vaina
  • 10 g de perejil liso (separar las hojas y los tallos)
  • 1 l de agua
  • 1 manojo pequeño de hojas de ajo silvestre (opcional)
  • Sal y pimienta, al gusto

 

Para la salsa de cangrejo 

  • 4 cebollas cambray, rebanadas finamente en diagonal
  • 100 g de carne de cangrejo blanco
  • 1 pizca de pimienta de Cayena, y un poco más para servir
  • El jugo de ½ limón

 

Para el crostini

  • 1 ciabatta pequeña, rebanada finamente
  • ½ limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal de mar, al gusto

 

Procedimiento:

  1. En una cacerola mediana, calentar dos cucharadas de aceite. Agregar el apio, la pasta de ajo y los echalotes; dejar cocer durante 5 minutos hasta que se suavicen, pero sin cambiar de color.
  2. Pelar los chícharos y lavar las vainas. Colocar la mitad de las vainas y los tallos de perejil en una cacerola con el agua. Dejar hervir durante 8 minutos. Colar y verter el líquido en la cacerola con el sofrito de verdura. Hervir durante 10 minutos y añadir los chícharos, las hojas de ajo silvestre y las de perejil. Cocinar a fuego bajo durante 1 minuto.
  3. Transferir a un tazón grande y colocar dentro de un recipiente grande de agua fría con hielo (esto permitirá que la sopa se enfríe rápidamente y los chícharos no pierdan su color brillante). Una vez que la sopa esté fría, moler hasta obtener un puré homogéneo. Sazonar al gusto y dejar enfriar.
  4. Para la salsa de cangrejo, calentar el resto del aceite y saltear la mayoría de las cebollas durante un minuto. Transferir a un tazón y dejar enfriar. Mezclar la carne de cangrejo con las cebollas y sazonar con sal, pimienta y un chorrito de jugo de limón.
  5. Para el crostini, untar las rebanadas de ciabatta con limón y tostar por ambos lados. Untar con aceite de oliva y espolvorear un poco de sal de mar.
  6. Servir la sopa en tazones junto con un poco de la salsa de cangrejo. Espolvorear pimienta de cayena y la cebolla reservada. Servir con crostini.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco alemán seco y elegante, notas de limón, lima, toronja, miel, queroseno y minerales, acidez alta.

Sugerencia: Loosen Bros. Dr. L Riesling

Ensalada asiática de camarones, chícharos y zanahoria

 

Conoce más sobre los chícharos aquí

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 180 g de chícharos
  • 100 g de chícharos en vaina tiernos
  • 1 zanahoria, pelada
  • 1 diente de ajo, machacado con ¼ de cdta. de sal de mar
  • 125 g de cebolla morada o de echalotes, rebanados finamente
  • 3 chiles rojos pequeños, sin semillas, cortados en rodajas finas
  • 15 g de albahaca morada, sólo las hojas
  • 4 ramitas de menta fresca, sólo las hojas
  • 150 g de camarones cocidos
  • 75 g de cacahuates, tostados y triturados toscamente

 

Para el aderezo

  • 15 g de azúcar de coco
  • 60 ml de jugo de limón
  • 30 ml de salsa de pescado
  • 2 cdas. de aceite de girasol

 

Procedimiento:

  1. En una cacerola con agua hirviendo, colocar los chícharos y las vainas tiernas y cocer durante 1 minuto. Escurrir en un colador y refrescar con agua fría.
  2. Acomodar las vainas tiernas y cortar a lo largo en tres partes. Colocar en un recipiente junto con los chícharos.
  3. Rallar la zanahoria y añadir al tazón junto con el ajo, la cebolla, los chiles, la albahaca y las hojas de menta. Cortar cada camarón a la mitad a lo largo y añadir al tazón.
  4. Mezclar todos los ingredientes del aderezo y verter sobre la ensalada; revolver bien y esparcir los cacahuates.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino chileno del Valle de Colchagua, aromas de cáscara de limón, espárrago blanco y jengibre, ágil y equilibrado.

Sugerencia: Koyle Costa Sauvignon Blanc

Chícharos a la francesa

 

Un platillo clásico de lechuga, chícharos, tocino y cebollas perla, las cuales puedes sustituir con cebollas cambray.

Es un acompañante ideal para el pollo asado. Conoce más sobre los chícharos aquí

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 60 g de tocino grueso, picado en cubos
  • 2 cdtas. de aceite de oliva
  • 60 g de mantequilla
  • 150 g de cebollitas perla
  • 125 ml de agua
  • 3 corazones de lechuga Little Gem (lechugas baby)
  • 180 g de chícharos, limpios
  • 3 cdas. de crema ácida

 

Procedimiento:

  1. En una cacerola, freír el tocino con el aceite y un poco de mantequilla durante 2 minutos. Añadir la cebolla y el resto de la mantequilla. Cocer durante 3 minutos. Añadir el agua y dejar a fuego bajo durante 8 minutos.
  2. Cortar cada lechuga en cuatro a lo largo, manteniendo el extremo de la raíz intacta.
  3. En una sartén, revolver la mezcla de cebollas y las lechugas; cocinar a fuego bajo durante 2 minutos. Añadir los chícharos y cocinar durante 1 minuto más o hasta que estén tiernos. Sazonar al gusto, revolver con la crema y servir después.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino francés de uva cabernet franc, notas de fruta roja, flores moradas y hierbas, taninos integrados y alta acidez.

Sugerencia: Thierry Germain Domaine des Roches Neuves Saumur-Champigny

Risi e bisi primavera

 

Conoce más sobre los chícharos aquí

 

Porciones: 4-6 porciones

Ingredientes:

  • 500 g de chícharos en vaina
  • 650 ml de agua
  • 100 g de chícharos en vaina tiernos
  • 500 ml de caldo de verduras o de pollo
  • 3 ramitas de menta
  • 3 cdas. de aceite de oliva
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cebolla blanca, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, machacados con ½ cdta. de sal de mar
  • 350 g de arroz arborio
  • 75 ml de vino blanco afrutado, seco
  • 80 g de queso parmesano recién rallado
  • 150 g de crema ácida
  • Brotes de chícharo, para servir
  • Aceite de oliva virgen extra, para servir

 

Procedimiento:

  1. Pelar los chícharos y reservar. Lavar las vainas y ponerlas en una cacerola con el agua. Cocer a fuego bajo hasta que éstas se suavicen; retirar las vainas y desecharlas.
  2. Añadir los chícharos y los chícharos en vaina tiernos en el agua; cocinar a fuego bajo durante 2 minutos. Retirar y colocar en un colador. Refrescar con un poco de agua fría. Después dejar escurrir.
  3. Mezclar el caldo de pollo, la menta, los chícharos y las vainas tiernas; llevar a ebullición y apagar el fuego. Retirar las ramitas de menta. Tomar las vainas tiernas y cortar a la mitad a lo largo y reservar.
  4. En una cacerola, calentar el aceite y la mitad de la mantequilla. Añadir la cebolla y la pasta de ajo; saltear a fuego medio durante 5 minutos hasta que la cebolla se suavice. Agregar el arroz y revolver para cubrir con la grasa. Añadir el vino y dejar reducir durante unos minutos. Añadir el caldo caliente, una cucharada a la vez. Una vez absorbido, añadir más. Revolver con frecuencia. Reservar un cucharón del caldo.
  5. Añadir al arroz los chícharos, el resto de la mantequilla y el queso parmesano. Revolver. Apagar el fuego y dejar reposar unos cinco minutos. Añadir el caldo reservado y las vainas tiernas al arroz; revolver.
  6. Servir con un poco de crema, brotes de chícharo y una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco italiano con aromas cítricos, flores blancas y notas minerales, gentil, gran acidez y cuerpo.

Sugerencia: La Valentina Trebbiano d’Abruzzo

Atole quemado de coco y plátano con helado de mezcal

 

Receta de la chef Lucero Soto. Conoce más sobre ella dando clic aquí.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 1 cda. de aceite de coco
  • 2 plátanos maduros, sin cáscara, en trozos
  • Clavo de olor, al gusto
  • Canela molida, al gusto
  • 50 g de azúcar mascabado, y extra para caramelizar
  • 1 lata de leche de coco
  • 3 cdas. de harina de coco
  • 1 cda. de pinole

 

Para el helado de mezcal

  • ½ taza de jugo de limón
  • ¾ de taza de licor triple sèc (licor de naranja)
  • ¾ de taza de mezcal michoacano
  • 2 claras de huevo

Flores comestibles para decorar y pan de pueblo para acompañar

 

Procedimiento:

  1. Para el helado de mezcal, mezclar todos los ingredientes excepto las claras de huevo, y congelar durante 2 horas.
  2. Batir las claras a punto de turrón y reservar. Verter la mezcla del helado en el tazón de la batidora y batir. Agregar las claras batidas de forma envolvente y congelar durante 2 horas.
  3. Para el atole de coco y plátano, calentar el aceite de coco en una sartén. Agregar el plátano, el clavo y la canela molida, y dejar cocer a fuego medio durante 2 minutos. Añadir el azúcar y la leche de coco; revolver. Cocer durante 2 minutos más y retirar. Licuar hasta obtener una mezcla homogénea. Verter en una olla y calentar a fuego medio. Añadir la harina de coco y el pinole y dejar cocer, revolviendo constantemente. Verificar el dulzor, y si es necesario, agregar más azúcar y especias. Verter la mezcla en 4 recipientes redondos de 8 cm diámetro. Dejar enfriar durante 12 horas.
  4. Retirar los recipientes del refrigerador. Espolvorear una capa delgada de azúcar mascabado y caramelizar cuidadosamente con un soplete. Colocar encima una cucharada de helado de mezcal. Adornar con una flor comestible y servir de inmediato. Acompañar con pan de pueblo.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino dulce español de uva moscatel, fresco, con notas de membrillo, chabacano, frutos secos y cítricos.

Sugerencia: Chivite Colección 125 Vendimia Tardía

Trucha salmonada con xanducata de fiesta

 

Receta de la chef Lucero Soto. Conoce más sobre ella dando clic aquí.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 2 cdas. de pinole
  • 2 cdas. de aceite vegetal
  • 4 filetes de trucha salmonada (250 g cada uno)
  • 4 pzas. de hoja santa
  • 8 pzas. de flor de calabaza
  • 40 g de huitlacoche
  • 8 pzas. de ejote, cocidas

 

Para la xanducata de fiesta 

  • 1 chile guajillo, desvenado
  • 1 chile morita, desvenado
  • ½ kg de jitomate
  • 100 g de cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 50 g de pepita de calabaza
  • 2 pzas. de hojas santa
  • ½ cdta. de tomillo
  • ½ cdta. de mejorana
  • ½ cdta. de laurel
  • ½ cdta. de comino
  • ½ cdta. de orégano
  • 300 ml de caldo de verdura
  • 20 g de masa de maíz
  • 2 cdas. de aceite vegetal
  • Sal en grano y pimienta negra, al gusto

 

Procedimiento:

  1. Para la xanducata, asar en un comal el chile guajillo, el chile morita, el jitomate, la cebolla y el ajo. Colocarlos en la licuadora con el resto de los ingredientes, excepto el aceite, y moler.
  2. Colar la salsa sobre una olla y sofreír con aceite caliente; cocer a fuego bajo, hasta obtener una consistencia espesa. Sazonar.
  3. Disolver el pinole en un poco agua. Colocar una capa delgada de pinole disuelto sobre un tapete de silicón. Meter al horno de microondas y cocer durante 3 minutos, hasta deshidratar. Retirar del horno, dejar enfriar y retirar del tapete.
  4. Calentar el aceite en una sartén. Salpimentar ambos lados de las truchas y sellar los filetes a fuego alto durante 1 minuto, y voltear. Bajar a fuego a medio y cubrirlos con las piezas de hoja santa y flor de calabaza, hasta obtener la cocción deseada. Retirar y reservar.
  5. En un plato colocar la xanducata de fiesta y encima colocar un filete de trucha salmonada. Agregar un poco de huitlacoche, los ejotes y las flores de calabaza. Decorar con la teja de pinole.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino francés de uva chardonnay, complejo y elegante, con notas minerales y de retrogusto largo.

Sugerencia: Chablis Vaillons Premier Cru, Joseph Drouhin

Ensalada de jitomate, chayote y berros con vinagreta de nurite y miel

 

Receta de la chef Lucero Soto. Conoce más sobre ella dando clic aquí.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 2 chayotes, cocidos y partidos en gajos
  • 2 jitomates, horneados y cortados en gajos
  • 40 g de hojas de berros, limpias
  • 20 g de hojas de hierbabuena, limpias
  • 5 g de chile moreliano o pasilla, en polvo

 

Para la vinagreta de nurite y miel

  • 120 ml de aceite de oliva
  • 60 ml de vinagre de vino blanco
  • ½ cdta. de mostaza
  • 2 hojas de nurite
  • 1 cda. de miel
  • 120 ml de aceite de oliva
  • Sal y pimienta, al gusto

 

Procedimiento:

  1. Para la vinagreta de nurite y miel, licuar todos los ingredientes excepto el aceite de oliva. Verter la mezcla en un tazón, y sin dejar de batir, agregar el aceite poco a poco en forma de hilo, hasta obtener una mezcla homogénea. Sazonar y reservar.
  2. En un tazón, combinar chayotes, jitomates, berros y hierbabuena. Verter al gusto la vinagreta de nurite y miel.
  3. Servir de inmediato en una ensaladera y espolvorear el chile moreliano en polvo.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino rosado francés de la Provenza, joven, fresco, frutal y ligero, con notas de cereza, fresa y chabacano.

Sugerencia: Château de Bellet Rosé

Atápakua de aguacate con uchepo de Cotija

 

Receta de la chef Lucero Soto. Conoce más sobre ella dando clic aquí.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 200 g de cebolla blanca, troceada
  • ½ kg de tomate verde, troceado
  • 1 diente de ajo, partido a la mitad
  • ½ elote, desgranado
  • 1 puñado de hojas de cilantro
  • 2 hojas de aguacate
  • 1 cda. de aceite vegetal
  • 2 pzas. de aguacate, picado finamente
  • Sal, al gusto

 

Para el uchepo de cotija

  • 1 elote, desgranado
  • 5 g de azúcar
  • 15 g de hojas de anisillo
  • 15 g de queso Cotija, rallado finamente
  • 15 g de chile pasilla, asado y molido finamente
  • Totopos de maíz, para decorar
  • Cebollín, para decorar
  • Lavanda, para decorar

 

Procedimiento:

  1. Para el uchepo, en una cacerola colocar los granos de elote con suficiente agua. Agregar el azúcar y el anisillo. Dejar cocer durante 15 minutos. Retirar las hojas de anisillo. Licuar y cocer la mezcla, hasta reducir considerablemente su volumen. Dejar enfriar. Hacer 15 bolitas aproximadamente. Reservar.
  2. En un tazón mediano, combinar el queso Cotija rallado y el chile pasilla en polvo. Cubrir las bolitas con la mezcla; reservar. En un comal, asar la cebolla, el tomate y el ajo. Retirar y reservar. En una olla, poner a cocer los granos de elote con suficiente agua durante otros 10 minutos.
  3. Licuar la cebolla, el tomate, el ajo, los granos de elote, el cilantro y las hojas de aguacate. Regresar la mezcla a una olla con aceite de caliente. Cuando empiece a hervir, bajar el fuego y agregar el aguacate. Revolver, machacando un poco (evitar que hierva, para que no se amargue). Sazonar y reservar.
  4. En un plato hondo, colocar 2 uchepos de Cotija. Colocar encima un totopo de maíz, un cebollín y una lavanda. Verter la atápakua de aguacate caliente. Servir de inmediato.

 

Maridaje Food and Travel:

Vino blanco español de uva albariño, gran cuerpo, con notas de frutos tropicales, miel, vainilla y mantequilla.

Sugerencia: Nora da Neve, Bodegas Viña Nora

Lucero Soto: tesoros de la tierra

Si hay alguien que ha enfocado sus esfuerzos en dar a conocer la cocina michoacana, es Lucero Soto. Trabajar de cerca con los productores y con las cocineras tradicionales es el eje medular de un proceso creativo que también resguarda la riqueza del campo.

 

Atapakua de aguacate

 

Lucero Soto

Lucero Soto apenas era una niña cuando ya experimentaba los primeros signos que persiguen a quien está llamado a los fogones: disfrutaba pasar el mayor tiempo posible en la cocina.

La sazón sublime de su nana fue el detonante de su pasión culinaria, misma que puso a prueba mientras combinaba su trabajo en el ámbito restaurantero y sus estudios de Mercadotecnia en Querétaro.

 “Tienes creatividad, pero te falta técnica”, le dijeron un buen día a Lucero, con lo cual terminó por animarse y tomar cursos en en la Escuela de Hostelería y Turismo de Valencia, España, y el Culinary Institute of America Hyde Park, de New York.

Ella busca sorprender al comensal a través de los sabores de Michoacán. Así lo ha hecho, durante seis años, al frente de Lu Cocina Michoacana, dentro del Hotel Casino, en Morelia, donde empezó su sueño de concentrar en un solo lugar la identidad culinaria de su estado natal.

 

Atole quemado de coco

Lu Cocina Michoacana

Su cocina honesta, reflexiva y de producto tiene un objetivo: reivindicar ingredientes del campo, recrear recetas con creatividad y proponer un viaje por las diferentes regiones.

En un principio, sólo servía platillos purépechas, pero poco a poco fue aventurándose en la costa, Tierra Caliente y Zitácuaro. “La cocina de Lu ha evolucionado de una forma inimaginable.  Los clientes fueron aceptando la propuesta poco a poco, para pedir más y más”, comenta Lucero.

Al profesar la filosofía de Slow Food, está en contacto directo con los productores, y señala quién está detrás de cada alimento. Así, ha trabajado con la trucha salmonada, zarzamora y miel de Zitácuaro, el maíz de Uricho, la flor de Jamaica de La Huacana, el coco de la costa, el chile de Tierra Caliente, el limón de Apatzingán y, obviamente, el queso de Cotija y el aguacate de Uruapan. “No somos sus mayores compradores, pero sí tratamos de ser los mejores difusores”, afirma.

 

Ensalada de jitomate

 

Cocineras tradicionales

“Michoacán huele a humo, nota que evoca a sus cocineras tradicionales”. Y para homenajear a este aroma, creó su ensalada de chayote ahumado y jitomate deshidratado con vinagreta de nurite, una planta importante para los purépechas, quienes la utilizan por ser buena para la digestión.

En ese mismo sentido, a Lucero le preocupa también alimentar sanamente, como lo hace su atápakua de aguacate. Este plato tradicional, con una consistencia que va desde la de una sopa hasta la de un mole, no contiene ningún lácteo, ya que es espesada con puro elote tierno.

La chef Soto ha demostrado que la tradición puede ir de la mano con la innovación, sin perder sus fundamentos. Es por eso que la investigación es pieza clave.

Además de ir directamente al lugar para conocer al productor y rescatar recetas, recolecta libros y es amante de la historia de un pueblo de artesanos que siempre ha gustado de comer bien.

“El papel del primer obispo, Vasco de Quiroga, fue primordial. No llegó a imponer, sino a enseñar”, revela. “Tomando en cuenta esto, entiendes por qué la cocina está tan poco influenciada. Se trata de una gastronomía de poca grasa, muy herbal, de traspatio y de temporada”.

Trucha salmonada

 

Energía y amor por el campo

Con Lucero Soto todo es energía y amor por el campo y la cocina. Su personalidad cálida y generosa permea sus platillos de gran personalidad y su intención por difundir. “Agrega un chorrito de mezcal a los ceviches, usa la hoja de aguacate para aromatizar y utiliza el chile pasilla, tostado y molido, como sazonador. Y, listo, tienes una cocina con toque michoacano”.

Hoy, Lucero se ha convertido en una digna vocera de la cocina de Michoacán, impulsada por una era en la que los esfuerzos por preservarla, lograron que la cocina tradicional mexicana se nombrara Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. “No me siento embajadora como tal; más bien creo que todo michoacano que hace algo bien, es un promotor en potencia”, concluye.