La mejor opción en todo el mundo para aromatizar tus platillos predilectos son las hierbas de olor; y si además tus recetas son mexicanas, seguramente necesitarás alguna de estas cinco. Utilízalas con moderación y experimenta con sus sabores característicos.

Orégano

Orégano

Es una hierba aromática de la cual existen varias especies derivadas de cuatro diferentes familias botánicas provenientes de Europa y México. La variedad más comercializada se llama Lippia berlandieri, de color verde pálido, y la encuentras comúnmente envasada en los supermercados. Puedes encontrar su sabor en adobos, salsas, caldos como el pozole y en guisos con pollo, cerdo y hongos. Existe también la Dalea greggi, conocida como el orégano cimarrón; el Origanum onites, proveniente de Turquía, y el Origanum vulgare, originario del este europeo y del centro asiático.

Epazote

Epazote

Es nativa de Mesoamérica y desde entonces se empleaba como elemento aromático. Es una planta ramosa de hojas color verde claro, alargadas y aserradas. Su nombre deriva del náhuatl epazotl, que significa suciedad de zorrillo. Su aroma tan especial no es notorio cuando se recolecta, pero puede apreciarse con plenitud al cocerse y mezclarse con otros ingredientes. En la actualidad es muy usada en la cocina del centro, sur y sureste del país. Se le considera como la hierba aromática mexicana por excelencia. En la Ciudad de México existe una variedad color morada y de sabor similar. Encuéntralo en los frijoles de la olla, los papadzules, esquites y algunos tamales.

Cilantro

Cilantro

Tiene follaje verde, partido y de forma triangular. Sus semillas suelen usarse como especia en muchas partes del planeta. En todas las regiones de México se utiliza fresco, tanto las hojas y ramas, porque estas últimas concentran el sabor. En la gastronomía mexicana, puedes encontrarla en un sinnúmero de salsas crudas y cocidas, incluso como adorno en sopas, tlacoyos y guisos. El cilantro fue traído a México por los españoles y desde entonces se utiliza ampliamente en nuestra cocina junto al perejil; se le conoce también como coriandro o culantro.

Hoja santa

Hierba Santa

Esta es una de las hierbas de olor originaria de nuestro país, los mexicas la utilizaban para aromatizar el chocolate. Tiene hojas verdes en forma de corazón que son considerablemente grandes debido a que pueden alcanzar entre los 12 y 25 centímetros de diámetro. Crecen en lugares húmedos de forma silvestre, aunque también se cultiva en huertos familiares. Su aroma y su sabor tienen un ligero toque a anís. En la actualidad se utiliza principalmente para acompañar al pescado, aunque también se emplea como condimento en Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz. Dependiendo del lugar, se le puede conocer como acuyo, hierba santa, tlanepa y momo.

Hoja de aguacate

Hoja de aguacate

Esta tiene una forma oval y mide unos 12 centímetros de largo, es lisa y de color verde oscuro brillante, con un sabor ligeramente anisado. Dependiendo del guiso, se puede utilizar fresca o seca, al natural o asada, entera o troceada. En Chiapas puedes encontrarla en barbacoa, y en los estados del centro del país puede utilizarse en mixiotes y frijoles refritos o de la olla. Si visitas Veracruz, podrás encontrarla con el nombre de quilguacate, palabra proveniente del náhuatl.

Pápalo

Pápalo

El nombre de este grupo de hierbas de olor se deriva de la palabra náhuatl papalotl, que significa “mariposa comestible”, debido a su particular forma ovalada de hasta 5 centímetros de largo. Crece de forma silvestre y espontánea en el clima cálido de todo el territorio nacional, aunque también se cultiva en el centro del país, pues goza de una gran demanda. Sus hojas pueden consumirse como quelite, porque son aromáticas y de sabor fuerte. En la Sierra Norte de Puebla se consume crudo, envuelto en tortillas de maíz con sal. También se le conoce como chapahuate, chapahua y papaloquilit.

 

 

 

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