En medio de la selva yucateca y arropado por el misticismo de la cultura maya, yace el hotel Destino Mío Mayan Jungle Retreat by Aken Soul, un paraíso para sacudirse el estrés, desconectarse del bullicio de las grandes urbes y conectar con la naturaleza. ¡Acompáñanos a descubrirlo! Fotos: Destino Mío Mayan Jungle Retreat by Aken Soul.
La magia de Destino Mío
Este complejo sustentable, localizado a 90 minutos de Mérida en lo que a finales del siglo XVIII fuera una hacienda ganadera y de plantación de henequén, si bien es un oasis de bienestar, también es un abanico de experiencias ecoturísticas cargadas de historia y leyendas mayas.
Y es que ahí, donde alguna vez habitaron los mayas y luego los hacendados españoles, todo es una sutil provocación a descubrir la cultura, la naturaleza y nuestro interior, pues en Destino Mío Mayan Jungle Retreat by Aken Soul, la filosofía es conectar, a través de todos los sentidos, con la riqueza de la tierra.
Si el magnetismo ancestral y belleza natural que envuelven las 253 hectáreas que integran Destino Mío ya hacen que cada momento sea especial, su mirador El Ojo hace cada instante memorable con amaneceres musicalizados por cientos de aves, vistas a la Reserva Estatal Geohidrológica Anillo de Cenotes y atardeceres que tiñen el horizonte.
Destino Mío cuenta con tres conceptos de hospedaje: seis suites de lujo inspiradas en las antiguas casas mayas con alberca privada; una Aldea Glamping con ocho exclusivas y acogedoras opciones rodeadas por vegetación, y Casa Adolfo, un refugio restaurado con tres habitaciones con acceso independiente y baño privado.


El confort también se encuentra en la piscina con hamacas, el restaurante y Aken Spa & Wellness – Utópika, con vista a un cenote, terapias alternativas, temazcal, salas para ceremonias ancestrales y tinas para rituales sagrados con paisajes que invitan a la introspección.
Experiencias al natural
Las estancias en Destino Mío también están llenas de diversión, aventura y actividades sensoriales.
Desde un recorrido al alba para observar aves —se estima que hay unas 200 especies en Yucatán—, caminatas por el huerto orgánico y por el sendero de plantas aromáticas hasta nadar en cenotes.
El tour por los cenotes Jade, Paul y Emil es una experiencia mística: nado en pozas subteráneas consideradas por los mayas como fuentes de vida, entrada al inframundo y vínculo con los dioses, que permite conocer también su cosmología.
Unos días en este enclave resguardado por la selva y las creencias ancestrales son suficientes para enamorarse de Yucatán: su ecosistema, su cultura y, sobre todo, su gente. Habitaciones: desde $4,200 MXN. IG: @destinomiobyaken
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