Hay formas de vivir el Mundial que no empiezan con un silbatazo, sino con lo que ocurre alrededor. En ese contexto, Campo Marte 26 reúne todo aquello que convierte un evento global en una experiencia más completa, desde el ambiente hasta los sabores que definen al país. Aquí, el futbol es solo el inicio de un plan que se extiende mucho más allá del partido. Sigue leyendo para descubrir por qué será uno de los imperdibles del verano. Fotos: Cortesía y redes sociales
Campo Marte 26: el punto de encuentro del Mundial en CDMX

Del 11 de junio al 19 de julio, Campo Marte 26 se perfila como uno de los epicentros de un verano marcado por el Mundial 2026. Este espacio reunirá transmisiones de partidos y distintas activaciones pensadas para acompañar el ambiente. La propuesta también integra una curaduría musical cercana a la de un festival internacional con nombres de la escena electrónica y alternativa (consulta el line up aquí), experiencias gastronómicas que recorren el país a través de sus sabores y una agenda cultural que amplía la forma de vivir la ciudad.
Más que un venue, la apuesta de Campo Marte 26 es ofrecer una experiencia integral donde el futbol convive con otras formas de disfrutar la CDMX. En ese contexto, la gastronomía toma un papel central, sumando una dimensión que invita a vivir el evento con todos los sentidos.
Dentro de esta propuesta, México de mis Sabores se posiciona como el eje gastronómico. Reunirá a cocineras tradicionales y chefs de todo el país en un recorrido culinario organizado por regiones, permitiendo a los visitantes acercarse a la diversidad gastronómica de México sin salir de la ciudad.
México de mis Sabores: un viaje culinario por el país
La experiencia de México de mis Sabores está pensada como un viaje culinario dentro de Campo Marte 26. A lo largo de varias semanas, los 32 estados del país se organizan por regiones para presentar lo más representativo de su cocina, desde el sur y el Mundo Maya, hasta el norte y las costas del Pacífico.
México de mis Sabores no se limita a ofrecer platillos, sino que construye una narrativa donde el visitante puede entender cómo el territorio, el clima y la cultura dan forma a lo que llega al plato.
Uno de los grandes aciertos de México de mis Sabores es reunir a cocineras tradicionales con chefs contemporáneos. No como contraste, sino como un diálogo que permite ver la evolución de la cocina mexicana sin perder su raíz. En conjunto, crean experiencias completas que incluyen platillos, postres y bebidas tradicionales. Más allá del resultado en el plato, este formato también busca generar un impacto directo en quienes participan, reconociendo el valor cultural y económico de su trabajo.
Este espacio, que tendrá vida dentro del programa de Campo Marte 26, se extiende hacia otras expresiones: artesanías, propuestas culturales y experiencias. Así, demuestra que la gastronomía mexicana no existe sola, sino como parte de una identidad mucho más amplia.




