¿Y si te dijéramos que el pan de muerto que compras cada octubre es apenas una de las muchas versiones que existen en México? Mientras en algunos lugares encontramos el clásico redondo con huesitos, en otros aparecen pequeñas figuras humanas, caritas de colores, animales y panes con nombres que seguramente no habías escuchado. Así que este año, antes de elegir tu favorito, vale la pena conocer otros tipos de formas y todo lo que puede esconder una panadería mexicana durante Día de Muertos. Fotos: redes sociales y Adobe Stock

Del clásico a las ánimas: el pan también cambia de región
Aunque hoy el pan redondo con azúcar y canillas sea el más conocido, la tradición panadera de Día de Muertos es mucho más amplia. En distintas comunidades de México, las piezas cambian de forma, ingredientes, decoración y nombre, de acuerdo con las costumbres de cada lugar. Por eso, hablar de pan de muerto no significa hablar de una sola receta, sino de todo un repertorio de panes que forman parte de las ofrendas.
Y aquí empieza lo interesante: algunas piezas representan directamente a las personas fallecidas, otras tienen formas de animales o flores y algunas llevan detalles que ayudan a identificar a quién está dedicada la ofrenda. Entre todas estas versiones hay seis tipos de pan de muerto que vale la pena conocer para ampliar el mapa de esta tradición.
6 tipos de pan de muerto que quizá no conocías
1. Pan de muerto clásico – CDMX y Estado de México
Empecemos por el que seguramente ya estás esperando. En CDMX y Estado de México, el pan de muerto tradicional es redondo, con una pequeña esfera en la parte superior y cuatro tiras de masa que se cruzan sobre el pan para formar los huesitos. Generalmente se termina con azúcar refinada, aunque también existen versiones con azúcar rosa o negra.
Es la versión que más se ha popularizado en las panaderías del centro del país y la que suele aparecer cuando pensamos inmediatamente en esta temporada. Pero basta salir de esta zona para descubrir que no todos los panes tienen huesitos.

2. Pan de ánimas – San Luis Potosí y otras regiones
No todos los panes de muerto tienen huesitos. En algunas comunidades de San Luis Potosí, por ejemplo, el pan toma forma de una persona y se cubre con azúcar rosa. Son las llamadas ánimas: piezas con brazos y pies cruzados que parecen pequeñas figuras listas para ocupar un lugar en la ofrenda. Y aquí viene lo interesante: no es una preparación exclusiva de San Luis Potosí.
También existen ánimas en comunidades de Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala y Puebla, aunque cada lugar les imprime sus propios detalles. Una misma idea que cambia de forma según el sitio donde se hornea.

3. Pan de yema con carita – Oaxaca
Si alguna vez encuentras un pan de yema con una pequeña carita encima, estás frente a una de las versiones más características de Oaxaca. En los Valles Centrales, el pan de yema puede llevar ajonjolí y se decora con una carita que representa a la persona a quien está dedicado el pan.
La carita puede ser de alfeñique, una preparación de azúcar que se utiliza para modelar estas pequeñas figuras. Así, una pieza que ya forma parte de la tradición panadera oaxaqueña se convierte también en una representación del difunto que se recuerda en el altar.

4. Pan de ofrenda – Michoacán
En Michoacán, el pan de muerto puede tomar formas muy distintas: la masa se moldea para crear figuras de vírgenes, conejos, burros, campesinos, flores y hasta calaveras que después llegan a las ofrendas. Algunas de estas piezas se decoran con nombres o distintos detalles, haciendo que cada figura tenga su propia personalidad.
Entre esta variedad también está la rodilla de Cristo, un pan redondo que adquiere su particular apariencia cuando la masa se abre durante el horneado y que se termina con azúcar rosa.

5. Pan de muerto de San Pablito – Puebla
¿Un pan de muerto que tiene forma de persona? En San Pablito, Puebla, sí existe. Esta comunidad hñähñu de Pahuatlán prepara piezas que representan a las almas de los difuntos para el Día de Muertos. Se elaboran con harina, azúcar y sal, y se decoran con pintura vegetal, por lo que cada figura puede tener una apariencia distinta.
Estas piezas se colocan en las ofrendas y suelen acompañarse con atole de cacao durante la celebración. Más que un pan con una forma curiosa, son una manera de representar a quienes se recuerdan en estas fechas, llevando su figura directamente al altar.

6. Golletes – Puebla
Otro de los tipos de pan de muerto que debes conocer en México son los golletes, que llaman la atención por su forma de rosca y, sobre todo, por su característico color rosa. Estas piezas forman parte de las ofrendas de Día de Muertos y suelen colocarse junto a cañas de azúcar.
Su presencia recuerda a los antiguos altares en los que se colocaban piezas de pan atravesadas por cañas, una tradición que con el tiempo se incorporó a las ofrendas de estas fechas. En las ofrendas también puede encontrarse el sequillo, un pan amarillo, de textura seca y ligeramente crujiente, que forma parte de las preparaciones tradicionales de Puebla durante Día de Muertos.

Y ahora que ya conoces algunos de los tipos de pan de muerto que existen en México, la pregunta es: ¿cuántas te faltan por probar? Porque sí, ese pan redondo con huesitos es solo una parte de la historia. Hay figuras, caritas, roscas rosas y muchas otras formas que cambian según la región.
Este Día de Muertos, además de ir por tu favorito de siempre, busca una versión distinta y descubre a qué sabe esta tradición en otros rincones de México.
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