San Miguel de Allende es una ciudad donde se respira creatividad. Cosmopolita, vibrante y profundamente mexicana, se ha convertido en un imán para mentes que buscan transformar su visión del mundo en proyectos con alma. Entre ellos, uno sobresale sin esfuerzo: Bekeb, el bar de mixología artesanal liderado por Fabiola Padilla, donde cada coctel es una historia y cada sorbo un viaje sensorial. Conoce su nueva ubicación y renovada propuesta. Fotos: Leandro Bulzzano y Fernanda Carrasco

¿Por qué ir a Bekeb en San Miguel de Allende?
Bekeb tiene seis años de haber abierto sus puertas en San Miguel de Allende; recientemente estrenó ubicación dentro del hotel Live Aqua San Miguel de Allende, Bekeb ofrece una vista desde su amplísima terraza a la presa del Obraje, conjuntando un interior elegante que permite apreciar el panorama con comodidad. En este escenario nace una coctelería que ha conquistado atención internacional, pues Bekeb figura dentro de North America’s 50 Best Bars, un reconocimiento que celebra su enfoque creativo y su profunda conexión con México.
El nombre Bekeb en lengua tzotzil significa semilla u origen, y este nombre sintetiza la esencia del lugar: su promesa es volver a lo elemental para crear algo nuevo. Ese espíritu también se refleja en el diseño interior, concebido por MAYE Estudio, que para su nueva ubicación recurrió a colores vibrantes, referencias artesanales y una estética contemporánea que convive con elementos rústicos.
El resultado es un estilo que Fabiola define como “vaquero barroco”: una mezcla entre lo rural y lo sofisticado, lo sagrado y lo cotidiano. Todo está pensado para que cada persona que entra se sienta cómoda, relajada y parte del lugar.
Entre murales y herbolaria


En las paredes, los murales de Neftalí Espino cuentan capítulos de la vida de Fabiola. Verás a jinetes recorriendo campos de los Altos de Jalisco, honrando su lugar de origen; también hay hojas de higuera que surgen de construcciones antiguas, mismas que hoy en día recolecta del rancho de su familia para emplearla como ingredientes de sus creaciones. En los cocteles de Bekeb se distingue la influencia de su abuela, pues Fabiola recuerda el té de hierba limón que tomaba de pequeña y que ahora es parte de uno de sus cocteles. Esa memoria familiar es el origen del nuevo menú: Herbolaria Mexicana.

Este menú es el cuarto que Bekeb presenta, quizá el más personal. Está compuesto por diez cocteles que utilizan ingredientes del campo mexicano—hierbas, hojas, flores, raíces— para reinterpretar la herbolaria tradicional desde una perspectiva contemporánea. Allí se trabaja con técnicas como infusión, clarificación y liofilización para lograr bebidas que evolucionan en complejidad y nivel de alcohol. Trago a trago, la propuesta se vuelve más profunda, aromática, incluso desafiante, siempre con un balance impecable.
Entre los favoritos está Hierba Limón, un coctel de notas cítricas y florales elaborado con tequila Casa Dragones blanco, licor de bergamota, hierba limón y yuzu. Es fresco, elegante, casi veraniego. En el extremo opuesto del espectro está Albahaca, el más complejo y revelador de la carta. Aquí Fabiola infusiona gin con queso de oveja artesanal, lo mezcla con vermut seco, jerez manzanilla y aceite de albahaca, y lo acompaña con pequeños cubos de queso añejado. Es un coctel con gusto umami que reta, sorprende, permanece en la memoria y te hace querer regresar a beber uno más.



Quiero ser vaquero barroco
La experiencia en Bekeb va más allá del vaso. Es su atmósfera íntima, la música que acompaña sin imponer, el colorido del espacio, las paredes que cuentan historias y, sobre todo, el cuidado genuino con el que se trata cada detalle. Es un bar que se siente cercano, con intención y con una profunda identidad mexicana.
Visitar Bekeb es entender que la mixología puede ser profundamente emocional. Es un lugar para ir con calma, dejarse sorprender, preguntar, probar y descubrir sabores que nacen de la memoria, de la tierra y de un México que se renueva sin perder su esencia. Si viajas a San Miguel de Allende, no solo lo agregues a tu lista: resérvate una noche para vivirlo. Aquí los cocteles no se beben, se sienten. Dónde: Hotel Live Aqua, Calz. De La Presa 85, Zona Centro, San Miguel de Allende.


