Esta nota es para expertos y aprendices de la cocina. Se trata de la forma en que manipulas los alimentos y las consecuencias de esas interacciones, pues, aunque parecen inofensivas, en realidad pueden ocasionar contaminación cruzada. Te decimos qué es esta práctica, cuándo ocurre y cómo puedes evitarla para tener menos riesgos en tu salud. Fotos: Adobe Stock
¿Qué es la contaminación cruzada de alimentos?
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, se trata de la transferencia de microorganismos como bacterias, virus y parásitos de unos alimentos a otros por contacto directo o indirecto. Por lo general, interviene el hecho de que los productos estén crudos y que su objetivo sea el consumo humano.
En consecuencia, esos patógenos pueden provocar enfermedades como salmonelosis, gastroenteritis e infecciones por bacterias como E. coli. Además, la contaminación cruzada de alimentos puede derivar en alergias e infecciones diversas. Por ejemplo, si tienes alguna alergia a algún alimento y se da contaminación cruzada, puedes generar una reacción, aunque no hayas ingerido directamente el producto.

¿Cómo se produce la contaminación cruzada de alimentos?

Lo que produce la contaminación cruzada es la mezcla de productos, la falta de higiene y hasta los instrumentos que usamos al manipular nuestros alimentos. Pero veamos casos concretos. Primero, puede darse de alimento a alimento en productos crudos y sin desinfectar ni lavar adecuadamente, sobre todo si estos tienen contacto con alimentos ya cocidos y listos para consumirse. Aquí la forma de contaminación ocurre desde el toque entre ingredientes o con los propios líquidos, como la sangre de la carne o el suero en los quesos.
Una segunda forma en la que se da la contaminación cruzada en alimentos es de la persona a la comida. Nos referimos a cuando ocurre un incorrecto lavado de manos al manipular alimentos. Algunos ejemplos pueden ser desde ir al baño y no lavarse de forma profunda antes de cocinar, o tocar alimentos crudos y sin desinfectar e inmediatamente preparar otro platillo principalmente crudo. Imagina este error: tocas carne cruda y luego haces una ensalada, solo con una limpieza superficial de manos.
Finalmente, otra manera en la que sucede la contaminación cruzada de alimentos es por las superficies que usamos. Evita poner en contacto tablas, cuchillos, trapos y cucharas sucias con otros alimentos ya listos para comerse. Tal vez parece normal, e incluso práctico para no lavar tantos trastes, pero es un factor muy peligroso.
Consejos para evitar la contaminación cruzada de alimentos


Ahora que ya sabes de qué se trata la contaminación cruzada en alimentos, puedes seguir algunos tips que harán más segura tu experiencia en la cocina:
- Lávate las manos de forma óptima y frecuente antes de interactuar con carne cruda, vegetales y frutas sin lavar. En general, también hazlo previo a que consumas cualquier alimento.
- Usa utensilios para alimentos crudos y otros para alimentos ya cocidos. En lugar de reutilizar una tabla o un cuchillo, emplea un recipiente totalmente limpio, en especial si la comida ya está lista para probarse.
- Desinfecta de forma adecuada tus trapos de cocina, limpia a profundidad las superficies y mantén en buena higiene todos aquellos elementos que se ponen en contacto con alimentos crudos.
- A la hora de guardar alimentos, por ejemplo en el refrigerador, ubica la carne cruda y los ingredientes sin desinfectar en compartimentos separados en las partes más bajas para evitar que posibles escurrimientos ocasionen contaminación cruzada.
- Un plan de acción a la hora de cocinar puede ser útil: manipula primero todos los elementos crudos; luego limpia y desinfecta para pasar a lo que ya está cocido o listo para consumirse.
Esta información sobre contaminación cruzada de alimentos podrá salvarte de un problema grave de salud. Pero si quieres un extra de cuidados, te proponemos un paso adicional: echarle ojo a aquellos alimentos que creemos que son sanos, pero en realidad no lo son.


