Caldo de piedra, delicia oaxaqueña declarada Patrimonio Cultural

Originario del municipio de San Felipe Usila, el caldo de piedra fue declarado Patrimonio Cultural Intangible de Oaxaca, un nombramiento que lo protege y reconoce como parte de una importante herencia gastronómica. Aquí te contamos cómo se prepara y qué lo hace tan especial. Texto: Blanca Campollo / Fotos: Arturo Torres Landa y Cortesía. 

 

Protegiendo al caldo de piedra como legado

 

El caldo de piedra es producto del ingenio culinario de las familias chinantecas de la cuenca del Papaloapan, al norte de Oaxaca. Sin embargo, este platillo ha trascendido por su origen y método de preparación, de modo que el 23 de abril de 2021 el Congreso de Oaxaca declaró a este plato como Patrimonio Cultural Intangible de Oaxaca. Pero ¿qué significa este nombramiento?

Según la Ley de Desarrollo Cultural para el estado de Oaxaca, las creaciones que reciben este título son aquellas que merecen «… la salvaguarda, conservación, restauración, recuperación, preservación, promoción, difusión, enriquecimiento e investigación del Patrimonio Cultural TangibleIntangible del Estado».

 

Caldo de piedra

 

 

Caldo de piedra: orgullo chinanteco

 

El caldo de piedra representa el amor, respeto y unión que existe entre los integrantes de la comunidad chinanteca. Está elaborado por seis ingredientes principales: pescado, cebolla, jitomate, epazote, chile y cilantro. Además, hay dos elementos fundamentales para su elaboración: las piedras y las jícaras. Dependiendo de los productos disponibles en otras regiones del estado, se han adoptado ingredientes, como el camarón o el chile seco.

 

Caldo de piedra

 

 

Un platillo de origen prehispánico

 

Tradicionalmente, solo los hombres eran quiénes se encargaban de la elaboración del caldo de piedra y se dividían las tareas para ello. Así, unos pescaban, otros seleccionaban las piedras de río y unos preparaban los ingredientes. Después se ponía todo dentro de una jícara, mientras que las piedras, previamente lavadas y calentadas al rojo vivo, se agregaban al caldo para tener una cocción casi inmediata.

Una vez que el caldo estuviese listo, las jícaras eran entregadas a las mujeres o personas mayores de las familias para ser consumido y deleitado. Hoy en día es un platillo que involucra a todos los miembros de familia, y tiene como objetivo mantener su legado y método con futuras generaciones.

¿Tú ya lo has probado? En la ciudad de Oaxaca, no te puedes perder Caldo de Piedra, un restaurante que rinde homenaje a la historia y cultura chinanteca a través de cada caldo de piedra que sirve. IG: @caldodepiedra.cocinadeorigen 

Además, te dejamos un video de cómo es su preparación más tradicional a orillas del río Perfume. Ahí, los hombres de la comunidad chinanteca de San Antonio del Barrio aún elaboran esta ancestral sopa en las oquedades junto al río, igual que sus ancestros. ¡Disfrútalo!

 

 

 

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