Cocina lunar: la práctica que revoluciona la forma de cocinar

Hay quienes siguen recetas. Otros se guían por las estaciones. Y luego están quienes observan el cielo y esperan a que la luna esté en un punto justo para sembrar, fermentar o cocinar. Te presentamos la cocina lunar, una práctica que cruza generaciones, culturas y territorios, en la que las fases lunares no solo influyen en el campo, sino también en los sabores que llegan a la mesa. Texto: Magnolia Ramírez / Fotos: Adobe Stock

 Una práctica ancestral que sigue viva

 

Desde comunidades indígenas que cultivan bajo calendarios lunares, hasta cocineros contemporáneos que fermentan con intención según el ciclo lunar, esta filosofía es empleada por cada vez más personas pues invita a reconectar con el ritmo natural del planeta.

En estados de México como Oaxaca, Puebla y Chiapas, los pueblos originarios siguen sembrando según el calendario lunar. Aquí, el tiempo agrícola lo marca la luna, no el reloj. De acuerdo con sus tradiciones, sembrar en luna creciente ayuda a que las plantas crezcan saludables, mientras cosechar en menguante reduce la humedad y mejora la conservación. Este conocimiento, más que explicarse, se aprende con el tiempo.

Cocina lunar

Y aunque estos ejemplos son de nuestro país, la cocina lunar no es exclusiva de México. En los Andes, las comunidades quechua y aimara organizan sus campos según las fases lunares. También en Asia, algunas tradiciones agrícolas chinas y japonesas combinan la observación astronómica con los ciclos de siembra y cosecha.

Aunque la cocina lunar suele vincularse con prácticas ancestrales, también ha llegado a la alta gastronomía. El chef argentino Mauro Colagreco, con tres Estrellas Michelin en su restaurante Mirazur, adoptó un enfoque biodinámico basado en los ciclos lunares. Tras ser nombrado el mejor restaurante del mundo en 2019, reestructuró su propuesta para alinear el cultivo de sus ingredientes y la creación de sus menús con las fases de la luna.

Chef Mauro Colagreco
Cocina lunar

Cocina lunar: una forma de volver al origen

 

La influencia de la luna trasciende el campo y llega a la cocina, especialmente en fermentaciones. En diversas culturas, iniciar fermentos en luna nueva o llena potencia su sabor, textura y tiempo de reposo.

Aunque la ciencia aún investiga estas tradiciones, quienes trabajan con masa madre, kombucha y fermentos naturales confían en el momento lunar para mejorar sus creaciones. Más que un ritual, es una manera de conectar profundamente con el proceso y el entorno.

Cocina lunar
Cocina lunar

En México, bebidas tradicionales como el tejuino, el colonche y el pulque forman parte de rituales que coinciden con las fases lunares, al igual que platillos como el mole y los tamales, preparados en algunas regiones en fechas ligadas a la luna llena, símbolo de plenitud. En resumen, aplicando una forma ancestral de cocina lunar.

Cocina lunar

Cómo integrar la cocina lunar a tu vida

 

No necesitas vivir en el campo para practicar la cocina lunar. Aquí algunas formas sencillas de empezar:

 

  • Durante la luna nueva, prueba fermentos suaves como yogurt, kombucha o masa madre. También es buen momento para cocinar recetas frescas y ligeras.
  • En luna creciente, siembra hierbas o germinados en casa. Aprovecha esta fase para cocinar con ingredientes que quieras “activar”: legumbres, semillas, granos.
  • Con luna llena, date el gusto de preparar platos más complejos. Es ideal para iniciar fermentaciones más largas o hacer conservas.
  • En luna menguante, limpia, depura, reduce. Es el momento para simplificar, fermentar por última vez y cerrar ciclos.

 

Puedes apoyarte en calendarios lunares (hay muchas apps disponibles) y simplemente empezar a observar. Con el tiempo, notarás que la cocina lunar no se trata de seguir reglas estrictas, sino de conectar con la comida de manera más consciente.

Cocina lunar

Más que una moda, una filosofía

 

Aunque la ciencia aún no ha podido comprobar de manera definitiva la relación entre la luna y los procesos culinarios, lo cierto es que la cocina lunar nos invita a prestar atención. A mirar el cielo, a respetar los ciclos y a regresar a una forma más conectada de alimentarnos.

Comer con atención es entender el cuidado y tiempo que hay detrás de cada alimento. En Food and Travel México seguimos recorriendo esos caminos que enriquecen nuestra relación con la comida y el origen de los sabores.

 

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