Más allá de ser un ingrediente esencial en la cocina japonesa y el protagonista de ensaladas frescas y deliciosas, ¿sabías que el atún es un pilar de la biodiversidad marina y de la economía nacional? Este 2 de mayo, en el marco del Día Mundial del Atún, analizamos las estrategias y vedas clave para proteger al atún en México, garantizando que llegue de forma responsable a cada mesa. Fotos: Unsplash y Adobe Stock
Medidas para proteger al atún mexicano
México es uno de los actores más relevantes en la producción mundial de atún, estableciéndose entre las posiciones 11 y 13 gracias a una producción que supera las 150 mil toneladas anuales. Nuestro país es, además, un referente en la implementación de normativas para proteger al atún en México, una prioridad que une a pescadores, científicos y chefs, utilizando desde certificaciones internacionales hasta tecnología de punta en altamar.
Vedas en el Pacífico
Para asegurar que las poblaciones de especies de atún como el aleta amarilla y el barrilete se regeneren, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) ha establecido periodos de veda críticos para 2026. Una de las medidas más contundentes para proteger el atún en México es la prohibición de la pesca comercial en el Océano Pacífico del 29 de julio al 8 de octubre de 2026. A su vez, hay un segundo periodo que abarca del 9 de noviembre al 19 de enero de 2027. Estas pausas son fundamentales para permitir que los ciclos reproductivos sigan su curso natural, evitando la sobreexplotación.

Certificaciones y consumo
La tendencia hoy en día es la trazabilidad, saber que lo que llega a tu plato tiene una historia de ética detrás. Para proteger al atún en México, la industria se apoya en distintivos visuales que puedes identificar fácilmente en el empaque. El más reconocido es el sello azul de la Marine Stewardship Council (MSC), que garantiza que el producto proviene de una pesquería sostenible certificada.
Por otro lado, el distintivo Dolphin Safe es un logotipo que asegura que se utilizaron métodos de pesca selectivos para evitar la captura incidental de delfines. Elegir latas o medallones de atún con estas etiquetas es una forma de premiar las prácticas éticas. De igual forma, se apoya directamente la salud de nuestros océanos.

Entender el océano
Más allá de las redes, el entorno marino enfrenta cambios de temperatura que alteran las rutas migratorias. Proteger al atún en México requiere de tecnología de punta: desde satélites que siguen a los barcos en tiempo real hasta científicos que estudian cómo el clima afecta sus rutas. Ya no se trata solo de prohibir la pesca, sino de entender el océano para cuidarlo mejor.
Finalmente, una de las soluciones establecidas en el Plan de Manejo Pesquero (PMP) de Túnidos en el Océano Pacífico es la engorda de atún aleta azul. Este crece con cuidados específicos, alcanzando una calidad de consumo superior sin tocar a las poblaciones que viven libres en el mar, demostrando que la gastronomía y la conservación pueden ir de la mano.

Así que, la próxima vez que disfrutes un filete de atún, recuerda todo el esfuerzo que existe para proteger al atún en México. ¡Elige siempre productos certificados!
También te puede interesar: 6 datos que no sabías sobre el atún


