En la Condesa hay restaurantes para todos los gustos y presupuestos, pero de vez en cuando aparece un lugar que te hace detenerte y querer descubrir qué hay detrás de su puerta. Eso nos pasó con Osteria Mattea, un rinconcito italiano con un toque moderno, justo al lado de Parque México. Apenas entras, el aroma de los platillos, la luz cálida y la atmósfera un tanto familiar te hacen sentir que algo delicioso está por pasar.
Nos habían hablado maravillas de este lugar, y por fin pudimos comprobarlo. Lo que encontramos fue un espacio íntimo, con vibe ideal para compartir una comida con amigos, disfrutar de una cita romántica o incluso pasar un rato tranquilo en su terraza pet friendly mientras tu mascota te acompaña. Fotos: Magnolia Ramírez y cortesía


Osteria Mattea: El laboratorio del chef Axel Vázquez
El corazón de Osteria Mattea late gracias al chef Axel Vázquez, quien durante la pandemia se puso a experimentar con masas, cultivos y procesos que, a simple vista, podrían parecer científicos, pero que al final se traducen en sabores que, en este caso, te transportan directo a Italia. “Saben a Nápoles y Toscana principalmente”, dice Axel, quien se inspiró en sus viajes por el país y en la película Big Night.
Cada platillo combina tradición y creatividad: ingredientes frescos, recetas que rinden homenaje a las familias italianas y platos que se disfrutan desde el primer bocado. El parmigiano recién rallado, los arancini doraditos y las pastas hechas al momento son solo una muestra de la dedicación que hay en la cocina. Todo invita a sentarse, disfrutar y dejar que los sabores hablen por sí mismos.


Qué pedimos y por qué lo recomendamos
Nos dejamos guiar por las recomendaciones del chef y no nos arrepentimos. Empezamos con un carpaccio de burrata con durazno, jitomate cherry, uvas e higo, fresco y ligero, perfecto para abrir el apetito. De plato fuerte compartimos la pizza Calabrese con pistache y salsa de vodka, crujiente y suave, con ese toque único que le da el horno de piedra, y la pasta bucatini cacio e pepe, cremosa y con sabor intenso; de todo lo que probamos, esta pasta fue la favorita. El toque dulce lo puso la tarta del día, chocolatosa pero equilibrada, justo lo que necesitábamos para cerrar con broche de oro.
El menú tiene algo para todos los gustos: entradas, ensaladas, pastas, pizzas y platos fuertes como la hamburguesa de jaiba suave o la trucha salmonada. Cuentan con dos sucursales, una en la Condesa y otra en Lomas de Chapultepec, pero si no te da tiempo de ir, no te preocupes: Mattea también ofrece servicio a domicilio, llevando sus pizzas y platillos directamente a tu puerta, igual de ricos que en el restaurante.


Osteria Mattea: un espacio para disfrutar y compartir
Lo que más nos gustó de Osteria Mattea es que comer ahí es toda una experiencia. Desde la cocina abierta, donde ves a los chefs preparando todo al momento, hasta la selección de vinos que maridan perfecto con cada platillo, todo suma para que la visita se disfrute al máximo.
Si buscas un lugar que combine tradición italiana, ingredientes de temporada y un ambiente cálido, Osteria Mattea es ese spot que no puedes dejar pasar. Cada pizza, pasta y postre está pensado para disfrutar y compartir, y cada visita te deja con ganas de regresar.
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