Con un menú diseñado por Miguel Dávila, chef ejecutivo de Cachava, y de la mano de Mauricio Millán, sommelier de Monte Xanic, sucedió la primera de las Sesiones Cachava. Se trata de un programa de nueve cenas íntimas que se llevarán a cabo cada mes con nueve bodegas y un chef. Fotos: Cortesía de Cachava / Elsa Navarrete. 

Este proyecto nació con el fin de ofrecer una experiencia alrededor de la mesa y de las anécdotas de los propietarios y enólogos de diferentes viñedos de México y el mundo… Porque no hay mejor forma de disfrutar de un vino que beberlo junto con los que le pusieron todo el corazón.

 

 

Concepto culinario

 

Sesiones Cachava

 

Buscando la dualidad perfecta entre mar y tierra, la cocina de Cachava se basa en tres elementos: brasa, leña y raw bar. Y toda su comfort food está pensada para compartir.

Con una decoración nativo americana que hace homenaje a los orígenes de la yegua Cachava, este restaurante de Grupo Carolo se ha especializado en cortes de carne de alta calidad como Prime, High Choice y Cross Wagyu, y pescados y mariscos que provienen de Ensenada, el Mar de Cortés, Nayarit y Oaxaca.

Al frente de los fogones se encuentra Miguel Dávila, quien con solo 32 años ha trabajado como jefe de cocina en el restaurante Aitana de Ituarte y en Hoja Santa con el chef Paco Méndez, acumulado 17 años de experiencia en el medio restaurantero. Actualmente es el chef ejecutivo de Cachava y La Popular.

 

 

Monte Xanic: el primer invitado

 

Monte Xanic

 

Fuimos invitados a la primera de las Sesiones Cachava realizada en uno de los dos tapancos exclusivos del restaurante, cuyo vasto menú se sirvió al centro para compartir y se maridó con cinco vinos de Monte Xanic. Esta bodega, ubicada en Valle de Guadalupe desde 1987, estuvo representada por su sommelier Mauricio Millán, quien de manera amena presentó cada una de las etiquetas, contando anécdotas alrededor de éstas.

Como entradas frías, el chef Dávila sirvió abulón rasurado, tiradito de king kampachi y el tartar de atún que fueron acompañadas con Viña Kristel y Grenache Rosé. “Sus notas críticas y frutales empatan con la ligereza, frescura y acidez de los platillos”, afirmó Mauricio Millán.

Mientras que los entrantes calientes, el panucho de cochinita pibil y la coliflor tatemada, resaltaron la frutalidad y el balance del vino tinto Selección. “Atrévanse a maridar comida mexicana con vinos tintos jóvenes frutales”, invitó el sommelier de Monte Xanic.

 

Sesiones Cachava

 

Luego, a la mesa llegaron el huachinango al horno, el róbalo a la parrilla, el short rib, el rib eye con láminas de trufa, el arroz meloso y, para acompañar, kale tatemada y jitomates heirloom. La buena expresión aromática y los taninos maduros de Gran Ricardo, la joya de Monte Xanic, fueron el perfecto acompañamiento.

Gran Ricardo nace de la visión de los socios fundadores de Monte Xanic de hacer un vino mexicano de calidad superior. La primera añada fue en 1994 y se nombró así en honor al socio Ricardo Hojel, quien falleció antes de verlo salir al mercado”.

Para cerrar con broche de oro, la tarta de manzana y el brownie de chocolate con crema de mantequilla se comieron a lado del Cosecha Tardía, un vino semidulce muy equilibrado y de persistencia larga.

 

 

Próximas sesiones

 

Cachava

 

Dentro de la cartelera de las Sesiones Cachava, se encuentran Vinos Iberian de España, Monteviejo de Argentina con su enólogo Marcelo Pelleriti, Casa Madero con Tomás Salazar y Francisco Rodríguez, Casa de Piedra con su famoso enólogo Hugo D’Acosta y Bruma con su nueva socia y enóloga Lulú Martínez, entre otras bodegas y personajes de la industria del vino; este programa está sujeto a cambios.

¡No te pierdas la próxima experiencia el 24 de junio! Precio: desde $1,800 hasta $2,500 por persona, según el menú. Reserva al 55 9154 3921 o en la plataforma Open Table. Dónde: Paseo de los Tamarindos 90, Arcos Bosques.  grupocarolo.com.mx/cachava; IG: cachava_mx

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