Existen viajes con propósito donde realizas experiencias que te cambian la vida, este es uno de ellos. En el marco del Día Mundial de los Océanos —que se celebra cada 8 de junio para recordarnos que son los pulmones del planeta y albergan la mayor parte de la biodiversidad de la Tierra— te explicamos qué es un seafari y 5 motivos para sumergirte en esta aventura. Fotos: Unsplash

¿Qué es y dónde vivir la magia de un seafari?
Un seafari es algo así como la evolución marítima del clásico safari africano. En lugar de buscar los Big Five en la sabana a bordo de un jeep, te embarcas en una expedición por el océano para avistar la fauna marina en su hábitat natural, todo de manera respetuosa y consciente. Desde las costas de Baja California Sur en México, hasta las aguas de Noruega o los arrecifes de la Gran Barrera de Coral en Australia. Aquí te contamos por qué realizar un seafari al menos una vez en la vida.
Conexión total con los gigantes marinos
Para empezar, debes saber que hacer un seafari te da la oportunidad única de nadar junto al imponente tiburón ballena, escuchar el canto de las ballenas jorobadas o ver a una familia de orcas cruzar el océano. Por ejemplo, se estima que menos del 1% de la población mundial ha visto una ballena azul en su vida, y embarcarte en un seafari aumenta tus probabilidades. Esa sensación de asombro ante la naturaleza y la mezcla de adrenalina y paz absoluta que se siente al ver de cerca a algunas de las criaturas más majestuosas del planeta.

Una lección de conservación
Por otro lado, a diferencia del turismo masivo, un seafari es una lección de conservación. Un seafari bien ejecutado se realiza de la mano de biólogos marinos y guías certificados. Esto transforma tu travesía en una especie de masterclass en alta mar repleta de información valiosa. Aprenderás sobre la importancia de proteger los ecosistemas, entenderás las amenazas actuales que enfrentan los arrecifes y terminarás la aventura siendo mucho más consciente del cuidado de nuestras aguas.

Fotografía de viajes impresionantes
Si eres amante de la fotografía y de capturar momentos únicos durante tus viajes, un seafari es la oportunidad perfecta para llevar todo este material visual al siguiente nivel. Desde la imagen del salto de una ballena, el nado de los delfines o los colores vibrantes de un arrecife de coral. La biodiversidad que presencias durante un seafari es inigualable, digna de postales de película.

Apoyo a las comunidades locales
Al elegir operadores locales y comprometidos con la sustentabilidad durante tu seafari, impulsas de manera directa la economía de las comunidades costeras. Estos proyectos, mayormente integrados por habitantes que han migrado hacia el ecoturismo, también apoyan la conservación y ayudan a demostrar que las especies marinas valen muchísimo más vivas, libres y protegidas en su hábitat que capturadas en una red. Es el turismo regenerativo en su máxima expresión.

Desconexión absoluta
Finalmente, pasar el día navegando, sintiendo la brisa salina y sumergiéndote en el agua durante un seafari, reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés) de forma inmediata. Es como practicar un mindfulness natural y una desintoxicación digital orgánica: no hay señal de celular, solo el sonido y movimiento de olas. El océano posee un poder terapéutico que la ciencia ya define como blue mind, ese estado de paz cuando estamos cerca del agua.

Así, en el marco del Día Mundial de los Océanos, recordamos que son vida y un seafari es la mejor forma de conocerlos con respeto y honrarlos. ¿Te animas a realizar un seafari?
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