Mes: junio 2017

Arroz, espinacas y huevos con queso feta

Disfruta de este exquisito platillo, en el que el huevo es el protagonista.

 

Porciones: 4 porciones

Ingredientes:

  • 100 g de arroz basmati
  • 1 cdta. de sal de mar
  • 175 g de espinacas baby
  • 5 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 manojo de cebollas cambray, picadas finamente
  • 2 dientes de ajo, pelados y triturados con sal de mar para obtener una pasta
  • 25 g de hojas de eneldo
  • 250 ml de caldo de vegetales o agua
  • 4 huevos grandes
  • 100 g de queso feta, rebanado
  • 1 cacerola de 21 cm de profundidad

 

Procedimiento:

  1. Remojar el arroz en agua fría con
  2. 1 cucharadita de sal durante 10 minutos.
  3. Mientras tanto, colocar las espinacas en un tazón grande y verter encima agua hirviendo. Dejar reposar 1 minuto, escurrir y refrescar bajo el chorro de agua fría; escurrir de nuevo y reservar. Calentar el aceite de oliva en la cacerola, agregar las cebollas cambray y freír durante 1 minuto. Añadir el ajo, mezclar y apagar el fuego.
  4. Escurrir el arroz, enjuagar, escurrir de nuevo y agregar a las cebollas cambray. Cortar el eneldo directamente sobre el arroz, descartando los tallos gruesos. Verter encima el caldo o el agua, sazonar con sal de mar y pimienta negra, y llevar a ebullición. Reducir
  5. el fuego a bajo, cubrir y cocinar durante
  6. 8 minutos. Añadir las espinacas, hacer
  7. 4 hendiduras en la mezcla y romper los huevos encima. Cubrir y cocinar durante
  8. 8 minutos o hasta que las claras estén cocidas, pero las yemas aún estén suaves. Servir con queso feta desmenuzado.

 

Maridaje Food and Travel:

Una receta ideal para la cena con huevos cocidos suavemente y queso salado. Vino tinto con notas de pimientos y fruta joven, de alta acidez, cuerpo medio y taninos fuertes.

Sugerencia: Montes, Purple Angel

Huevos verdes con jamón

Disfruta de este exquisito platillo, en el que el huevo es el protagonista.

 

Porciones: 6 porciones

Ingredientes:

  • 100 g de espinaca
  • 20 g de perejil
  • 10 g de albahaca
  • 4 huevos grandes
  • 150 ml de crema para batir
  • 50 ml de leche entera
  • 50 g de queso gruyère, rallado
  • 6 rebanadas de pan
  • 15 g de mantequilla, más extra para añadir al pan
  • 300 g de jamón

 

Procedimiento:

  1. Licuar las espinacas, el perejil y la albahaca con 200 mililitros de agua hasta obtener una mezcla lisa. Verter en un colador forrado con un paño de cocina limpio, sobre una cacerola pequeña, y exprimir suavemente para obtener la mayor cantidad de líquido verde posible.
  2. Desechar la fibra restante; enjuagar el paño de cocina y utilizar para forrar de nuevo el colador. Calentar la cacerola de líquido verde a fuego bajo durante 1 minuto hasta que la clorofila flote en la superficie y el agua que está debajo se vuelva clara.
  3. Verter una vez más sobre el colador forrado con el paño de cocina para recoger los sólidos, pero esta vez, mantener los sólidos y desechar el líquido transparente. Se obtendrá una pasta verde; raspar esta pasta, colocar en un tazón pequeño, cubrir con plástico autoadherente y reservar. Dejar el paño en el colador y colocar sobre un recipiente.
  4. Romper los huevos en un tazón y añadir la pasta de clorofila, la crema para batir, la leche y el queso gruyère. Sazonar con sal y pimienta y batir. Una vez que la mezcla esté suave, quedarán algunas manchas. Si se desea maximizar el color verde, pasar de nuevo la mezcla a través del colador con el paño de cocina, o utilizar la mezcla tal como está.
  5. Derretir los 15 gramos de mantequilla en una sartén grande a fuego bajo. Cuando comience a brincar, verter la mezcla de huevo y revolver con una cuchara de madera, raspando el huevo cocido de los bordes e incorporando a la mezcla líquida a medida que se cocina. Continuar revolviendo durante 2 o 3 minutos hasta que los huevos se cocinen al gusto. Tostar el pan con un poco de mantequilla. Servir los huevos revueltos encima de una rebanada de pan y colocar el jamón en la parte superior.

 

Maridaje Food and Travel:

Esto no es tan disparatado como suena; la albahaca, el perejil y las espinacas le brindan un toque rico y nutritivo a estos huevos revueltos. Vino blanco con aromas de fruta cítrica, de excelente balance entre acidez y dulzor.

Sugerencia: Dr. Heidemanns – Bergweiler, Riesling Spätlese

Pad kra pao (pollo tailandés con albahaca y arroz jazmín)

Delicioso platillo preparado a base de huevo, un básico de la cocina mexicana.

 

Porciones: 2 porciones

Ingredientes:

  • 90 g de arroz jazmín
  • ½ cdta. de sal de mar
  • 3 chiles rojos
  • 6 dientes de ajo
  • 2 huevos grandes
  • 4 cdas. de aceite de coco
  • 2 pechugas de pollo grandes, sin piel, en pedazos de 1 cm
  • 2 cdas. de salsa de ostión
  • 2 cdas. de salsa de soya
  • 1 pizca grande de azúcar de coco (disponible en la mayoría de los supermercados o en tiendas naturistas)
  • 25 g de hojas de albahaca
  • Rebanadas de limón, para servir
  • Mortero

 

Procedimiento:

  1. Poner el arroz en un colador y lavar bajo el chorro de agua fría hasta que el agua esté clara. Colocar en una cacerola mediana con sal y 250 mililitros de agua hirviendo. Cubrir, reducir el fuego y cocinar durante 12 minutos. Separar los granos de arroz con un tenedor y tapar de nuevo.
  2. Cortar finamente los chiles y quitar las semillas. Pelar el ajo y cortar cada diente en
  3. 3 trozos. Con ayuda del mortero, machacar el chile y el ajo hasta obtener una pasta gruesa.
  4. Romper los huevos en tazones separados y reservar. Calentar un wok a fuego alto y agregar la mitad del aceite de coco.
  5. Añadir un huevo, luego el otro, y freír con cuidado; cocer con aceite caliente hasta que los bordes estén crujientes, pero las yemas aún estén suaves. Transferir a un plato y cubrir para mantener caliente.
  6. Limpiar el wok y agregar el aceite de coco restante. Una vez caliente, agregar el chile y el ajo; revolver durante 1 minuto. Añadir el pollo y revolver durante 1 minuto más. Agregar la salsa de ostión, la salsa de soya y el azúcar de coco, y continuar revolviendo hasta que el pollo esté tierno y bien cocido.
  7. Después, incorporar la mayor parte de la albahaca y retirar del fuego. Colocar el arroz en tazones para servir, añadir un poco de pollo, un huevo frito y las hojas restantes de albahaca. Servir con rebanadas de limón.

 

Maridaje Food and Travel:

La yema de este platillo tailandés cubre el pollo picante y el arroz para obtener una deliciosa combinación. Vino tinto de uva shiraz, con aromas de lilas y violetas, de cuerpo medio y taninos sedosos.

Sugerencia: Penfolds, Bin 28

Cerca del 90 por ciento del té que se consume en Occidente es negro… Basta con decir esto para entender cuál es el papel que juega dicha variedad en el inmenso mundo del té.

Repleto de notas frutales, de humo, vegetales dulces cocidos y azúcar negra, el té negro es la clave para entender la propagación de la camellia sinensis (planta del té) alrededor del planeta. Este tipo de té, oxidado en mayor grado y capaz de mantenerse en buen estado por largo tiempo, ha sido artículo de mercadeo, moneda corriente e incluso motivo de disputa entre naciones.

Té negro

Originario de China, donde se conoce como té rojo debido al color de su infusión, el té negro surge a partir de un proceso de manufactura que hace que las hojas de la camellia sinensis produzcan un aceite esencial que resulta en una bebida muy aromática, de color ámbar y sabor profundo. Después de marchitarse para reducir su contenido de agua, las hojas de camellia se enrulan manual o mecánicamente para liberar enzimas (precursoras de la oxidación) y aceites esenciales.

El aroma y sabor del té depende de estos óleos naturales. Cuando los componentes de las hojas entran en contacto con el aire, la humedad y el calor, sucede una reacción oxidativa: la llave al fascinante mundo del té negro. De acuerdo a su grado de oxidación, las hebras pueden derivar en infusiones de tonalidades ambarinas, caoba o rojizas, con matices dulces, astringentes y ligeramente amargos, de larga permanencia en boca y con notas predominantes de azúcar cocida o melaza.

Té negro

El té negro contiene muchísima cafeína”.

Realmente no, querido lector. Generalmente, posee aromas y sabores más fuertes, aunque no necesariamente cafeína. Existen variedades de verdes o blancas, producidas a partir de primeros brotes, que fácilmente pueden superar el contenido de cafeína del té negro.

¿El té negro es excesivamente amargo? Segundo mito a romper. El té negro es predominantemente dulce, eso sí, con sutiles acentos amargos de fondo y astringencia equilibrada. Lamentamos decirlo, pero el amargor excesivo está relacionado con una incorrecta infusión de las hebras.

Té negro

El té negro sólo sirve para preparar blends”. Nada más alejado de la verdad. Si bien existen grandísimos blends que se elaboran a partir de estas hebras, como los clásicos English Breakfast, Earl Grey o el propio Masala Chai, también es posible mencionar icónicos tés negros puros: Golden Monkey, de China, de agradable dulzor y matices torrefactos; Kosabei, de Kenia, con notas de malta y tierra; Lapsang Souchong, de la provincia china de Fujian, plagado de humo, o el propio Keemun chino, con sus fascinantes matices de nuez, ciruelas y orquídeas. Una vida no es suficiente para probar todas las variedades que se producen en India, China, Sri Lanka, Kenia, Malawi, Tanzania, Nepal

Cómo infundir y con qué acompañar. Los puristas apuntan a una proporción ideal de 2 gramos de té por cada 150 a 180 mililitros de agua; líquido a 95 °C, por entre 3 y 7 minutos, cierran el ciclo de preparación. Ojo, todo es relativo y nada absoluto, así que conviene optar el ensayo y error hasta encontrar la fórmula perfecta para cada paladar. Leche, limón, azúcar… dependen del tipo de té y tradiciones de consumo, sin embargo, podemos decir que los tés negros acompañan bien a embutidos suaves, pescados ahumados, quesos de hongo azul, chocolates oscuros y caramelos. escueladete.mx

Su nombre lo dice todo, ES Design Hotel efectivamente se enfoca en lo que se refiere a diseño. Desde la arquitectura que destaca de entre las casas tradicionales que se encuentran en Tuxtla Gutierrez, Chiapas, hasta los diferentes piezas de diseñadores famosos. Tales como el francés Phillippe Starck, las simpáticas lámparas del italiano Ferruccio Laviani o la silla Proust del reconocido Alessandro Mendini.

Arte en ES Design Hotel

El espacio está dedicado al arte en todas sus formas, sobre todo es notable en sus 26 habitaciones dedicadas a diferentes escritores. Así se puede leer en cada puerta un nombre: Kafka, Dostoevsky, Shakespeare, Sor Juana Inés de la Cruz o Carlos Fuentes.

Cada una tiene un cojín particular donde se lee una de las frases del autor, en el caso de Carlos Fuentes trae un fragmento de A la víbora de la mar:

“Ve a cenar, extráñame mucho, conversa con la gente, toma una copa, piensa en cómo sería la vida sin mí y cuando ya no soportes más la lejanía, ven corriendo y dime que me amas”.

ES Design Hotel

Eventos y Spa

Este hotel boutique cuenta con todo lo que podrías necesitar: alberca al aire libre, un gimnasio con lo esencial para que no descuides tu rutina, restaurante, bar, servicio a la habitación, sala de juntas, espacio para eventos y un spa.

Aunque pequeño por solo tener un cuarto de masaje, ofrece un servicio excelente, sobre todo el tratamiento maya que se hace con hierbas y flores de la región, buscando así una relajación profunda.

Restaurante

Llamado Aquí es brinda opciones internacionales como omelette al gusto o huevos benedictinos, aunque también puedes ordenar las enchiladas con tres moles –pepita, cacahuate y mole negro chiapaneco–.

O los clásicos huevos motuleños con su plátano frito, chícharos, crema y queso chiapaneco. A la hora de la comida, bien se puede empezar con el camino de salmón curado con ralladura de limón y naranja, mango, aguacate, manzana y piñones.

Continua con un pechuga de pollo rellena de plátano macho y queso y bañada en mole chiapaneco o un pulpo a las brasas. Cierra con el pay de limón.

ES Design Hotel

La experiencia en ES Design Hotel es siempre agradable y el staff está para complacerte, ya sea que quieras tomar un gin & tonic en el bar, o lo quieras disfrutar en el jardín central del hotel con el sonido de su pared de agua como fondo. Habitación sencilla desde $45 USD. esdesignhotel.com.mx

Los pepinos con limón, chile y sal; son uno de los recuerdos gustativos y veraniegos, más presentes en la memoria de muchos mexicanos. Tal vez, incluso, aún los disfrutas de esta forma. Aunque es usado comúnmente como hortaliza, el pepino es realmente un fruto. Y uno de los más versátiles. Además, por si no lo sabías, tiene su propio día mundial, que se celebró el 14 de junio.

Pertenece a la familia de las cucurbitáceas, por lo que podría decirse que es primo de la calabaza y del melón. Es autóctono de la India, desde donde se propagó gracias a los ingleses. Fueron ellos quienes –en la época victoriana- le otorgaron una connotación negativa, además de su nombre en inglés: “cucumber”, que se deriva de “cowcumber”, haciendo referencia a que, en ese entonces, solamente era considerado alimento de vaca. Para fortuna de todos, dejó atrás su fama, gracias a su refrescante sabor y a su rico contenido de ácido fólico, vitaminas A y C, fósforo y magnesio.

pepino

En nuestro país, pueden considerarse como un fruto viajero y colonizador, pues llegó a México gracias a Cristóbal Colón, quien primero los introdujo en Haití. Pero, ¿cómo cocinarlos? Ensaladas, aguas frescas, en aguachile, encurtidos, con ceviches, salsas o simplemente desflemado con agua y sal. Todo depende de tus gustos y también de las variedades. Las cuales pueden diferenciarse, principalmente, entre: español, corto de máximo 15 cm con piel verde y rayas color blanco o amarillo; francés, largo con espinas o de piel lisa; y holandés, con piel lisa y ligeramente surcada.

Experimenta con cada una de ellas y toma en cuenta que entre más pequeño, podría tener más cantidad de cucurbitacina, el compuesto responsable de su eventual sabor amargo. Mismo que puedes retirarle fácilmente, remojándolo en agua con sal. Aunque, si crees en los métodos de la abuelita; solamente tendrás que cortar las esquinas y frotarlas contra el pepino hasta que haga espuma.

 

Un restaurante reconocido con AAA Cinco Diamantes, necesita un chef del mismo nivel, y ese es Jesús Durón, quien recientemente fue nombrado como signature chef del restaurante Carolina, en el hotel The St. Regis Punta Mita, en la Riviera Nayarit, México. La cocina del lugar no cambiará, seguirá siendo mexicana contemporánea y destacando los menús de temporada con los sabores inigualables de la región, pero claro, con el toque único del joven chef.

Para conocer la cocina de Jesús Durón, se realizó una comida especial en el hotel St. Regis de la Ciudad de México, en donde pudimos probar algunos de sus platillos, que desde el inicio de su menú, en el que ofreció como snacks tostadas de pulpo al ajillo y de quinoa con verdolagas, y merengue de quelites, maridados con un exquisito vino de Casa Madero, Veuve Clicquot Brut; nos dejó claro que saborearíamos el mar en la mesa.

Jesús Durón

Entradas

Ya con el sabor de los frutos del mar en el paladar, disfrutamos como entrada un sashimi de pargo terminado en la roca con sal de mar, con caldo tlalpeño y gordita de cangrejo, tibio en los labios e intenso al degustarlo, mismo que maridó perfecto con un Casa Madero Chenin Blanc. Platillo que nos mostró su influencia de técnicas de cocina japonesa, mismas que aprendió durante un viaje personal al país nipón, así como su expertis adquirido en Europa, durante su paso por prestigios restaurantes como Martin Berasategui en San Sebastián, El Celler de Can Roca en Girona, y el restaurante Azurmendi en Vizkaya.

Como si una ola del océano hubiera llegado a la mesa dejándonos como recuerdo su espuma en los platos, probamos una ensalada fresca de betabel nixtamalizado, algas y agua de mar, que nos remontó de inmediato a una tarde soleada frente a la Riviera Maya. Para dar paso al segundo tiempo que constó de un abulón zarandeado con puré de piña y aceite de pápalo, de sabor muy intenso y fresco, pero que permeó con un Casa Grande Chardonay.

Jesús Durón

El menú

Las delicias continuaron cuando llegó un magret de pato con capulines, bok choy y eucalipto, que nos enamoró desde el olfato y la vista, al probarlo. Terminó de conquistarnos por su textura suave y su sabor agridulce, que perduraba en el paladar. Lo maridamos con un Casa Grande Shiraz de notas de frutos rojos.

La presentación del menú del chef Jesús Durón quedó coronada con un exquisito sorbete de tepache, almendras y manzanas, que degustamos con un Casa Madero Cosecha Tardía. De notas dulces y gran frescura. Este postre terminó por hacernos entender el idioma del mar a través de sus platillos, llenos de texturas, sabores y colores, aún estando en la ciudad.

Jesús Durón

Visita la cocina del chef Jesús Durón

Si deseas conocer la cocina del chef Durón, visita el restaurante Carolina, en el hotel St. Regis Punta Mita, el cual abre su servicio para cena de martes a domingo de 6:00 p.m. a 11:00 p.m.

En el que destaca su menú de degustación que tiene de 6 a 9 tiempos. Deseamos ir pronto la Riviera Nayarit, para llevarnos bocados de mar al paladar y conocer el talento del nuevo chef que ahora comanda Carolina. restaurantcarolina.com

Jesús Durón

 

Nuestro país cada vez es más reconocido por sus zonas vitivinícolas; cada región y cada viñedo tienen cualidades únicas, que hacen que sus vinos resulten en productos distinguidos y especiales. Aquí te compartimos un poco sobre las regiones productoras de vino en México, sus rasgos más generales y las razones por las cuales debes visitarlas.

Querétaro

En el estado de Querétaro se localizan los valles de viñas más sureños del país con dos zonas importantes: Tequisquiapan y Ezequiel Montes. Las condiciones climáticas y terrestres de esta región permiten que las uvas desarrollen características inigualables. destaca por sus vinos tintos, blancos, rosados y espumosos. Freixenet, La Redonda, La Madrileña y Cavas Atonelli son algunas de las cavas más importantes de esta región.

Zacatecas

Zacatecas es una región relativamente joven, considerada zona viticultora desde hace algunos años. Su importancia reside en el alto nivel de producción de uvas blancas como Chenin Blanc, Tramier, Málaga y French Colombard, y tintas como Ruby Cabernet y Petit Syrah, en sus dos zonas de producción: Ojo Caliente y Valle de la Macarena. Aquí las bodegas importantes son Bodegas del Altiplano y Cachola.

Aguascalientes

Aguascalientes, en la región occidental de la altiplanicie mexicana, alberga uno de los valles más amplios de las regiones vinícolas de nuestro país. Aquí hay tres principales zonas de cosecha: Calvillo, Paredón y Los Romo, donde las lluvias de verano y sus suelos de textura ligera y gran contenido de materia orgánica, favorecen la esencia de sus vinos. Entre los viñedos más destacados está la Hacienda de Letras, Vitivinícola Dinastía y La Bordaleza; y además la zona cuenta con varias destilerías importantes de aguardiente.

Durango

vitivinícolas

Durango también es un estado importante con actividades vitivinícolas debido a su producción de uvas para destilados, jóvenes de cuerpo ligero y vinos de postres. Su clima seco desértico representa una ventaja para producir uvas de mesa. Una de las casas productoras importantes es la Compañía Vinícola del Vergel, en las cercanías de Gómez Palacio, cuya etiqueta más importante es Viña Santiago.

Coahuila

vitivinícolas

El estado norteño de Coahuila también es uno de los más reconocidos cuando se habla de vinos mexicanos. Del Valle de Parras, donde se encuentra Casa Madero, la primera de las vitivinícolas de América, hasta Arteaga y Saltillo. El clima seco y caluroso, los cambios bruscos de temperatura, y la precipitación media anual, son elementos que crean un ambiente propicio para que se den cierto tipo de cepas, como la Chardonnay, Semillon y Colombard, o Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo. También se encuentran otras casas productoras como Casa Ferriño y Vinícola Vitali, en el municipio de Cuatrociénegas.

Sonora

vitivinícolas

En Sonora también hay una gran calidad de uvas, sin embargo, la producción es limitada debido al clima desértico y la baja precipitación. Sus dos zonas productores vitivinícolas son Hermosillo y Caborca, ambos caracterizados por el indisponesable sistema de riego, necesario para las cosechas. Casa Domecq cultiva uvas para uvas aquí para la producción de vinos en las zonas de la región, asimismo, en el estado hay muchos productores de aguardiente, entre ellos Martell.

Baja California

vitivinícolas

Al norte del país se encuentra el estado productor de grandes vinos mexicanos, Baja California. Sus productos, con características e influencias mediterráneas, hacen de esta región una de las más importantes. Ubicado dentro de la franja del vino, goza de inviernos húmedos y veranos secos y templados, ideal para obtener cosechas de máxima calidad. El Valle de Guadalupe es el más reconocido, sin embargo, también se encuentra el Valle de Calafia, el de Santo Tomás, el de San Vicente y el de San Antonio de Minas. De Baja California destacan los viñedos de Santo Tomás, Pedro Domeq, LA Cetto y Monte Xanic, junto con una gran variedad de cavas más pequeñas de vinos artesanales y de autor.

Ubicado en una antigua casona en el corazón de la colonia Roma Macelleria abrió sus puertas en noviembre del 2012, trayendo el sazón casero italiano a México. Con un estilo inspirado en la época de la prohibición de los años 20’s en Nueva York, desde el primer paso te sentirás cobijado por la calidez que ofrece su iluminación y la decoración en maderas oscuras. Aquí, el calor de hogar se siente en cada rincón mientras que el sabor de la nonna –la abuela- se puede disfrutar en cada platillo, como en la casa nostra.

Macelleria

¿Qué comer en Macelleria?

Cuando estés aquí, disfruta de abundantes platillos inspirados en la tradicional cocina italiana. Pero debes saber que son elaborados con productos locales. Que, a decir de sus propietarios, es uno de sus valores: respeto por los sabores pero fomentando el consumo de productos mexicanos.

En Macellería, el sabor y la calidad son importantes. Por lo que desde el primer momento, puedes deleitarte con su pan recién horneado, mientras esperas una deliciosa entrada, como el aranchini de camarón que son esferas de risotto cremoso y camarón. Mismas que vienen acompañadas de tres salsas. Continúa con una ensalada; la de betabel con arúgula y queso de cabra, aguacate y nuez caramelizada es realmente deliciosa.

Macelleria

¿Y qué hay con el plato fuerte?

Para el plato fuerte tendrás que decidirte bien, pues su chef Mariangel Garibay ofrece una gran variedad de opciones con pastas frescas cuidadosamente preparadas en casa. Prueba la papardelle Macelleria con ragú de costillas mixtas braseadas en jitomate o la pasta de funghi a base de fetucchinne artesanal con salteado de hongos deshidratados. Si prefieres pizza, elige la de pepperoni con salsa de jitomate italiano y queso mozzarella, ¿qué la hace especial? Un picor sutil de la proteína. Marida con alguno de los más de 50 vinos de su cava.

No olvides el postre

Si te sobra estómago para el postre, extasíate con su tutto choccolato que es un pastel de chocolate sin harina y que se sirve caliente o bien decídete por el tiramisú Brookyn que realmente es un deleite al paladar.

Macelleria

Si vas en plan de amigos, te recomendamos que vayas los viernes de 13:00 a 17:00 horas, y preguntes por el Pasta Victims, un concepto en el cual se ofrecen tres pastas diferentes con ensalada y aderezo especial de la casa, servidas con queso parmesano y acompañado de agua fresca del día por solo $150 MXN por persona. Dónde. Orizaba 127, Roma Norte.

Cheque Promedio. $350 MXN.