Enclavado en una de las calles más transitadas de Polanco, Casa D’Amico abre sus puertas para todos aquellos amantes de la cocina italiana que buscan degustar platillos clásicos, pero con toques únicos. Un restaurante que te hace sentir como si estuvieras en el hogar chef ejecutivo Walter D’Amico, por su propuesta gastronómica italo mexicana y por el servicio hospitalario de su hijo, Gianmarco. Continúa leyendo para conocer más de este nuevo proyecto. Fotos: Cortesía y Blanca Campollo. 

 

Casa D’Amico: cocina con raíces

 

La historia culinaria de Walter D’Amico se remonta a cuando era pequeño en la campiña de Roma en Italia. Su madre Luiga juega un gran papel en esto, ya que ella fue quien lo introdujo en la magia en la cocina y a cómo jugar con las texturas y los sabores de los ingredientes. Él nació dos días después de que terminó la Segunda Guerra Mundial, entonces en esos momentos había mucha carencia económica.

Un día llegó a su casa y después de haber escuchado a un compañero de clase decir que había comido carne, él le pidió a su mamá que le preparara algo del estilo. “¿Qué hizo mi mamá?, agarró la lechuga, la partió dura y la fileteo, luego, una seta que se daba en el campo, la puso junto con leche de una cabrita que teníamos, le agregó dos claras porque teníamos una gallina e hizo un omelette”. Años después, el chef D’Amico descubrió cómo es que su madre jugaba con los ingredientes, que fue lo que lo inspiró a él.

 

Casa D’Amico

 

 

Volver a comenzar

 

Ahora, más de 15 años son los que tienen de experiencia en la industria restaurantera Walter y su hijo Gianmarco. Iniciaron con D’Amico Ristorante, un pequeño local que también se encontraba en avenida Homero, el cual nació a partir del ánimo de Gianmarco por abrir un establecimiento de alimentos y bebidas.Al entusiasmo de mi hijo no pude decirle que no, realmente él fue el motor”. Se enfocaban en comida auténtica italiana, pero siempre con el distinguido sazón del chef.

Con los años vinieron y se fueron otros proyectos restauranteros, aunque también el chef se dedicaba a la industria de la moda para hombres. Pero fue hasta que, en 2021, su hijo le propuso de nuevo abrir un restaurante juntos, y así fue como comenzaron esta nueva etapa de Casa D’Amico.

 

Un proyecto padre e hijo

 

Casa D’Amico

 

El nombre nace a partir del apellido del chef Walter y su hijo Gianmarco, ya que lo que significa está ligado con la raíz del concepto del restaurante, la amistad. Ambos, buscan transmitirte esta sensación de amistad y pertenencia cuando los visites, ya sea tu primea vez o seas conocido de los D’Amico.

En una encantadora casa de los años 40, se decidió que sería el hogar para este nuevo proyecto. “Vinieron muchos chavos entusiasmados, porque conocían mi comida y demás; ellos pusieron todo el dinero para hacer esta casa, así que somos 11 socios”.

Hace ocho meses comenzaron los trabajos de remodelación bajo la supervisión de las sobrinas del chef, Ximena Ayala y Alejandra Villa. El chef les permitió hacerlo bajo su propio criterio, “lo único que yo les dije fue, ‘hagan lo que hacía mi mamá, magia’”. Y así fue, se centraron en un diseño clásico italiano utilizando colores sobrios con toques rosados, con acentos modernos como letreros león, una pared con un jardín vertical y fotografías de la familia.

 

Platillos italianos exquisitos

 

Casa D’Amico

 

En cuanto a los platillos de la carta, estos se desarrollaron a partir del estilo culinario del chef que mezcla la cocina italiana con algunos toques mexicanos, memorias de su infancia y personas que lo inspiraban. De hecho, te darás cuenta de que muchas de las creaciones en el menú llevan el nombre de amigos y familiares para hacerles homenaje.

Al llegar es imprescindible no iniciar con un equilibrado vino italiano de su cava, aunque también puedes escoger una etiqueta de su selección de botellas francesas o españolas. Inicia con el carpaccio de abulón con vinagreta de chipotle y el carpaccio de zucchini con crema de parmesano y piñones, acompáñalos del suave pan focaccia con romero, cortesía de la casa.

 

pasta

 

Continúa con la ensalada veletri de lechugas tibias con setas, en homenaje a su madre Luigia, para después probar su selección de risottos y pastas. Pero antes, pide una de sus 11 pizzas horneadas en horno de piedra, te recomendamos la pizza del chef que es terminada en tu mesa por Walter D’Amico; su base es de jitomates rostizados, queso burrata, prosciutto y albahaca.

El ravioli alla Sergio Sarmiento relleno de pollo y queso pecorino, el cremoso risotto de trufa negra y el penne Emmanuelle con alcachofa y jiotmate cherry son tres imperdibles.

 

La dulce Italia

 

En cuanto a los postres serás maravillado, ya que su carta fue recientemente reformada por la chef repostera francesa, Ruth Lew. Ahora, además de tener los ya clásicos como la pannacotta o el tiramisú, seis postres gourmet fueron añadidos.

Prueba la bombetta, un hojaldre frito relleno de helado de tiramisú o el mousse de limón sobre galleta de vainilla. Recuerda que si necesitas hacer un cambio a un platillo, el equipo de cocina está dispuesto a hacerlo. ¿Listo para disfrutar de los sabores de Italia en México? Dónde: Av. Homero 433, Polanco. Cheque promedio: $800 por persona. Conoce más en su sitio web. 

También te antojamos Rossopomodoro: cocina italiana al carbón. 

Blanca Campollo

Blanca Campollo

Amante de la gastronomía y apasionada de los viajes, desde chica supo que en el mundo culinario y turístico era donde debía estar. Es coautora del libro México a través de sus salsas y ha trabajado en tres continentes, tanto en hoteles cinco estrellas, como en un restaurante con estrella Michelin. Ahora ha descubierto un amor por el periodismo gastronómico, ya que le permite compartir vivencias desde su punto de vista. Síguela en Instagram como: @blancacmp

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