Reconectar con la naturaleza: un camino que inicia hacia el interior
Explorar al aire libre no es sólo un reto físico, es reconectar con nuestra naturaleza. Prepararse, elegir bien el equipo y viajar con respeto transforma la experiencia. Fotos: Adolfo Muro
Reconocernos para reconectar
La naturaleza no es un lugar al que podamos ir, la naturaleza lo constituye todo. No está marcada en ningún mapa ni tiene un pin en Google Maps para trazar la ruta más rápida. Nos hemos creído la idea de que la naturaleza está en un lugar distinto a nosotros. Por ego o por estupidez, hemos asumido que estamos fuera o —peor aún— por encima de ella.

Reconectar con la naturaleza en medio del ajetreo urbano no es fácil, por eso cada vez más personas buscan experiencias al aire libre: actividades deportivas y recreativas que ofrecen un respiro y una reconexión.
En agosto tuve la oportunidad de realizar un trekking de más de 110 kilómetros en el Círculo Polar Ártico, invitado por Fjällräven, una marca sueca de equipo outdoor que, además de fabricar productos resistentes y sostenibles, organiza eventos como el Campfire Academy. Estas iniciativas son una puerta para practicar valores de conservación y sostenibilidad mientras vivimos la aventura.

Frente a la naturaleza pura del Círculo Polar Ártico
La travesía me llevó a los límites del esfuerzo físico y mental, pero también a encontrarme con la naturaleza que habita en mí. Frente a paisajes imponentes y bajo condiciones extremas, entendí que estar afuera es también un viaje hacia adentro.
De esa experiencia rescato algunos consejos que pueden hacer más significativo cualquier experiencia al aire libre:

- Planear la ruta. Anticipar detalles permite aprovechar mejor nuestro tiempo y recursos además reducir el impacto siguiendo senderos ya trazados.
- Equipo adecuado. Contar con ropa y herramientas correctas no sólo ofrece comodidad, también garantiza seguridad y responsabilidad al explorar.
- Desconectarse del mundo digital. Alejarse de la ciudad y del teléfono abre espacio para reconectar con nuestro entorno y con nuestros propios ritmos naturales internos.
- No dejar rastro. Los principios de Leave No Trace enseñan a disfrutar la naturaleza sin dañarla, cuidando que nuestra huella sea mínima o inexistente.

Salir a la naturaleza no se trata de conquistarla, sino de reconocernos como parte de ella. Viajar así no sólo transforma la manera en que nos movemos por el mundo, también la manera en que nos habitamos a nosotros mismos. En ese sentido, proyectos como los de Fjällräven recuerdan que la aventura y la sostenibilidad pueden ir de la mano.
Salir a la naturaleza no se trata de conquistarla, sino de reconocernos como parte de ella. Viajar así, como lo viví en Suecia junto a Fjällräven, no solo transforma la manera en que nos movemos por el mundo, también la manera en que nos habitamos a nosotros mismos.
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