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El camote, dulce reprimenda

¡Pon atención o te pongo como camote! Es probablemente uno de los dichos más populares cuando alguien te reprende. El origen de esta frase es incierto, sin embargo hace mala fama a un ingrediente tan dulce y prodigioso. Esta raíz comestible, camotli como lo llamaban los antiguos mexicas, es sin duda un producto que tiene mucho por regalar a los paladares del mundo.

Existen muchas teorías sobre su origen, la más aceptada habla de que su lugar de nacimiento fue en la región que hoy ocupa Perú, ya que se han encontrado restos de la planta en la costa peruana con alrededor de 8 mil a 10 mil años de edad. De acuerdo con la página web gubernamental Biodiversidad Mexicana, el camote pertenece a una familia llamada Convolvulaceae, que tiene alrededor de 600 especies, y de ésta existen raíces que pueden ser de color amarillo, blanco o morado.

Tiene una forma alargada y su textura exterior es rugosa, la cual protege a un interior más suave y harinoso. Para Fray Bernardino el camote resultó parecido a las papas y nabos, “hay unas raíces que crecen como nabos debajo de la tierra, les llaman camotli, son como papas y se deben comer cocidas, asadas o crudas”. Aunque, esta última sugerencia podría no ser la más adecuada, ya que el camote crudo puede causar algunos desajustes estomacales.

Es un ingrediente muy versátil pues acepta preparaciones dulces y saladas. La tendencia más actual son las “chips” de camote, como sustituto a las papas fritas. Hecho puré y sazonado con un poco de jugo de naranja resulta adictivo, casi tanto como el famoso camote poblano, dulce típico de ese estado del país y que existe desde la época virreinal, hecho con azúcar, esencia de limón o de naranja.

Otra preparación, que probablemente has saboreado, es la que se realiza en la Ciudad de México, van cocidos al vapor y después bañados con miel, jarabe o leche condensada; encontrarlos es sencillo, solo hace falta que sigas el silbido queque realizan los llamados camoteros por medio de su característico carrito,  al recorrer las calles y ofrecer este dulce.

Comerlo como parte de una ensalada es una saludable opción, ya que incluso su aporte nutritivo de vitamina A y fibra ayudará a tu vista y digestión. Sabiendo todo esto, probablemente estés de acuerdo en que más que un castigo, “poner como camote”, debería de ser un deleite.