En un mundo donde las bebidas rituales ganan cada vez más protagonismo, el té hojicha empieza a llamar la atención por razones muy distintas a las modas pasajeras. Su aroma tostado, su color cálido y su perfil reconfortante lo colocan en un lugar especial: el de una bebida que no busca impresionar, sino acompañar. Lejos de la intensidad vegetal de otros tés verdes, este japonés invita a bajar el ritmo y a redescubrir el placer de una taza sencilla, pero profundamente aromática. Fotos: Adobe Stock
Té hojicha VS. matcha: dos formas de entender el té japonés
Durante los últimos años, el matcha se ha convertido en un fenómeno de redes sociales y estilos de vida aesthetic: su color verde intenso, su preparación casi ceremonial y su presencia constante en cafeterías y feeds lo han transformado en una bebida trendy. Frente a esa popularidad, el hojicha propone una experiencia más serena, pensada para quienes buscan algo menos intenso y más cotidiano.
Aunque ambos provienen del té verde japonés, el té hojicha y el matcha se diferencian desde su origen hasta la forma en que se consumen. El matcha se elabora a partir de hojas cultivadas a la sombra, vaporizadas y molidas finamente hasta obtener un polvo que se bate con agua caliente, dando como resultado una bebida intensa, vegetal y rica en cafeína.

El hojicha, en cambio, se obtiene al tostar hojas, tallos o ramas de té verde a altas temperaturas. Este proceso cambia por completo su carácter: el color se vuelve marrón rojizo, el sabor se transforma en notas tostadas (que recuerdan a nuez, cacao o caramelo) y la cafeína se reduce de forma significativa. El resultado es un té más amable, menos estimulante y mucho más versátil para el consumo diario.
Beneficios del té hojicha
- Bajo en cafeína: Gracias a su proceso de tostado, el té hojicha contiene mucha menos cafeína que otros tés verdes, lo que permite consumirlo a cualquier hora del día, incluso por la noche, sin afectar el sueño.
- Más amable con el sistema digestivo: Su menor acidez lo hace una opción más suave para el estómago, ideal para beber después de las comidas o para personas sensibles al té verde tradicional.
- Contiene antioxidantes: Aunque en menor cantidad que el matcha, el hojicha conserva catequinas y polifenoles, compuestos asociados con la protección celular frente al estrés oxidativo.
- Aporta L-teanina: Este aminoácido, presente de forma natural en el té verde, se relaciona con sensaciones de relajación y calma, sin provocar somnolencia.
- Efecto reconfortante: Su aroma tostado suele asociarse con una experiencia sensorial más cálida y relajante, ideal para momentos de pausa.

Cómo preparar té hojicha fácilmente en casa
Otra razón por la que el té hojicha conecta con los amantes del té es su sencillez. No requiere batidores especiales ni técnicas precisas, y se adapta tanto a preparaciones calientes como frías.
Preparación básica:
- Calienta agua a unos 80–90 °C (no es necesario que hierva).
- Usa una cucharadita de té hojicha por taza.
- Deja infusionar entre uno y dos minutos.
- Cuela y disfruta.

Además de su presentación tradicional en hojas sueltas, el té hojicha también se encuentra en formato en polvo, una versión más reciente que algunas cafeterías están empezando a ofrecer en sus menús. Este té hojicha en polvo se integra fácilmente con leche o bebidas vegetales como avena, almendra o soya, dando como resultado una bebida cremosa y con notas tostadas, más suave y con menos teína que un matcha ceremonial o un matcha latte.

El té hojicha más allá de las tendencias
El té hojicha no busca desplazar al matcha, sino ofrecer otra forma de disfrutar el té japonés: menos intensa, más cotidiana y profundamente reconfortante. En una época donde muchas bebidas se consumen por tendencia, el té hojicha propone volver a la taza como un gesto simple, consciente y placentero. Para los amantes del té, es una invitación a explorar sabores tostados, ritmos más lentos y rituales que no necesitan ser fotografiados para disfrutarse.
Y si el té hojicha despertó tu curiosidad por el té japonés, vale la pena dar el siguiente paso: aprende a hacer matcha desde cero en esta casa de té en CDMX, donde la preparación se convierte en un ritual que se disfruta sin prisas.


