La Torre Inxignia, el edificio más alto de Angelópolis, en Puebla, resguarda un espacio que cambia de personalidad de acuerdo con la hora del día. Por la mañana, Panal y Miel, es un paraíso de desayunos; por la tarde, Ketzaly, es un viaje de sabores por México. Descubre por qué ambos conceptos están convirtiéndose en un spot imperdible entre los restaurantes de esta zona de la capital poblana. Fotos: Cortesía



El despertar en Panal y Miel
La jornada comienza en Panal y Miel, un rincón pensado para quienes disfrutan los desayunos como un ritual. El menú, los aperitivos y las burbujas invita a quedarse en este restaurante en Puebla. Tienen como imperdibles los hot cakes de matcha coronados con cremoso de mascarpone; los croissants rellenos de short rib, cocinado lentamente durante 12 horas, y bañado con fondue de mozzarella; los chilaquiles de birria y un pan francés acompañado de mascarpone y chutney de frutos rojos que seduce con su equilibrio de dulzor.
Mientras que el pan recién horneado perfuma el lugar con notas que evocan hogar, cada platillo llega a la mesa como si fuera una obra lista para ser fotografiada, pero sin perder su propósito principal: deleitar. Todo eso acompañado de muchas burbujas en forma de mimosas que sorprenden con combinaciones creativas y sus presentaciones, a veces en copa y otras en bolsas de vidrio.
En este universo matutino, Panal y Miel revela su primera identidad: la de un lugar pensado para compartir, conversar y regalarse un inicio de día lleno de color y sabor en Puebla.

El giro inesperado de Ketzaly
Cuando el reloj marca las dos de la tarde, el mismo sitio que brillaba con el sol matutino cambia de piel. La calidez cede paso a la sofisticación, y la propuesta se transforma en Ketzaly, un homenaje contemporáneo a la cocina mexicana en Puebla. El chef de ambos conceptos es Omar Méndez, egresado del Culinary Institute of America y con más de dos décadas en proyectos gastronómicos en México y Estados Unidos. Es así como regresó a su tierra natal para presentar su visión más íntima: una cocina que cuenta historias.
La carta de Ketzaly sorprende con platillos que se inspiran en la memoria colectiva del país: tacos de jaiba de concha suave bañados en recaudo de chiles, chamorro glaseado en salsa de piloncillo y barbacoa de picaña acompañada de frijoles charros. En temporada, el chile en nogada recuerda por qué Puebla es cuna de tradición, y la experiencia se completa con una selección de vinos que incluye etiquetas de casas como Luis Roederer y Bodega Matarromera. Esta es su otra cara: un restaurante de autor que mira hacia adelante sin olvidar las raíces.

Arte y gastronomía
Uno de los sellos más distintivos de este proyecto es su colaboración con Talateca Mexican Pottery. Las piezas de cerámica reinterpretan la talavera poblana y acompañan los platillos como marcos que elevan la experiencia sensorial. La vajilla no es simple soporte: dialoga con las creaciones del chef y convierte la mesa en un escaparate artístico.

Sin duda, cada detalle ha sido pensado para generar una atmósfera única, convirtiendo así a Panal y Miel y a Ketzaly en restauarntes donde comer trasciende el acto cotidiano y se transforma en un viaje cultural. Dónde: Torre Inxignia, en Boulevard Atlixcayotl 2210, piso 2, Angelópolis, Puebla. Cheque promedio: Ketzaly: $700 MXN; Panal y Miel: $320 MXN. IG: panalymielrestaurante y ketzalyrestaurante.
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