Guía para viajar a Nassau, Bahamas: historia, gastronomía, diversión y playas

Me quedé mirando con curiosidad el azul turquesa del mar de Nassau, Bahamas. Su brillo, quietud, tonalidades y arena fina hacían un paisaje tan singular que, por muy disperso que uno estuviera, instintivamente terminaba por volver hacia él. Solo un territorio así sería capaz de atesorar semejante encanto. Por ello, nos internamos en su capital, Nassau, y en la vecina Paradise Island, para conocer la diversidad que resguardan: historia, gastronomía, diversión y bienestar. ¡Toma nota de esta guía del destino! Fotos: cortesía y Cynthia Benítez.

Viajar a Nassau, Bahamas: requisitos, vuelos y documentos

Por su ubicación, al norte de Cuba y al sureste de Miami, una de las opciones más populares para llegar a Nassau, Bahamas, desde México, es tomar un vuelo con escala en Florida; son poco más de seis horas, conexión incluida. Sin embargo, si no cuentas con visa estadounidense, la alternativa más conveniente es la que ofrece Copa Airlines con escala en Panamá para llegar al Aeropuerto Internacional Lynden Pindling. El trayecto supera ligeramente las siete horas por esta ruta, con la ventaja de que, a partir de junio, opera siete vuelos semanales hacia Nassau desde el aeropuerto panameño.

Como documentos adicionales para ingresar, además de tu pasaporte vigente, deberás presentar un boleto de avión de regreso, confirmación de lugar de alojamiento y comprobar que cuentas con fondos suficientes para cubrir tu estancia. Otros dos aspectos prácticos para considerar son que el idioma oficial es el inglés y que el dólar bahameño tiene paridad con el dólar estadounidense. En la mayoría de los establecimientos aceptan ambas monedas sin inconvenientes, por lo que no será necesario cambiar de divisa.

Paradise Island, Bahamas: encanto suspendido en el tiempo

El archipiélago de las Bahamas comprende cerca de 700 islas e islotes. Entre las bellezas naturales que resguarda surge Paradise Island. En alrededor de media hora en coche, tras cruzar el puente Sir Sidney Poitier que conecta ambas islas, aparece el resort Atlantis Paradise Island.

Con el título del hotel más grande de las Bahamas, representa la segunda fuente de empleo más importante del país, solo después del gobierno. Sus dimensiones difícilmente podrían resumirse, aunque una idea la ofrecen sus 3,700 habitaciones distribuidas en distintos edificios y cinco conceptos de hospedaje. Quienes elijan The Cove se entregarán a la serenidad desde alojamientos contemporáneos, mientras que The Reef resulta ideal para escapadas multigeneracionales gracias a sus espacios tipo departamento equipados con cocineta. Desde: 600 USD por noche. IG: @atlantisbahamas.

¿Qué hacer en Atlantis Paradise Island, Bahamas?

 

Decir que cada tipo de viajero encuentra un espacio a su medida se queda corto en Atlantis Paradise Island. Hospedarse allí es como recorrer por completo una ciudad costera. Por un lado, está Aquaventure, su parque acuático de más de 57 hectáreas donde la diversión se despliega entre ocho toboganes para intrépidos de todas las edades, una zona infantil y el río rápido.

El momento de relajarse llega desde The Current Riverbend. En una cabaña privada, con capacidad para hasta 10 personas, se antoja disfrutar del sol mientras el bronceado adquiere el tono ideal. La bebida para amenizar la escapada es el coctel Bahama Mama (insignia del país), preparado con ron, naranja, piña y un toque de granadina.

 

Además, pareciera que cada rincón de este hotel de Bahamas está concebido para el asombro. La exploración continúa en The Dig, su acuario que alberga alrededor de 250 especies. Además, cuenta con un laboratorio dentro del hotel para monitorear permanentemente su estado de salud.

 

El interés por la preservación de la vida marina se extiende hasta Dolphin Cay. Aunque lo que el visitante observa es una convivencia entrañable entre los huéspedes y los 37 delfines, detrás existe una ardua labor de conservación. El espacio abrió en 2007 con el propósito de dar hogar a delfines y leones marinos que quedaron varados tras la devastación provocada por el huracán Katrina. Experiencias desde: 225 USD.

Oferta culinaria sin límites

¿Qué más hacer en este grandioso resort de las Bahamas? Emprender una ruta gastronómica por sus 40 restaurantes y bares. El buffet internacional se disfruta en familia desde Poseidon’s Table; por la tarde, los aromas del salmón al curry y los sándwiches de langosta llegan desde Amber. Si se desean platillos sustanciosos, Seafire Steakhouse espera con cortes de carne y un pastel de chocolate en el que no dejarás de pensar.

El refinamiento alcanza otro nivel en Paranza by Michael White, chef reconocido y mencionado en la Guía Michelin de Estados Unidos por su restaurante Santi. Lo que llega a la mesa es una propuesta comprometida con preservar la tradición italiana mediante ingredientes costeros. El arranque resulta memorable con el pulpo a la parrilla, papas y panceta. En cuanto a las pastas, el espagueti con langosta encandila por el equilibrio entre la acidez del tomate y la cocción de la pasta. Claro que hay tiramisú, pero se presenta de una forma esférica para ofrecer una interpretación del clásico con aroma a café. Cheque promedio: 120 USD. IG: @paranzaatlantis.

Suma a estas opciones la sofisticación y el lujo atemporal de The Ocean Club, A Four Seasons Resort. Abrazado por la discreción y el silencio, el tiempo transcurre junto a su playa de ocho kilómetros. Podríamos ahondar en sus encantadoras instalaciones y en sus 14 hectáreas de jardines inspirados en Versalles, pero queremos destacar su propuesta de gastronomía. Cuenta con tres restaurantes están abiertos al público, una excelente opción para enriquecer el itinerario.

La tarde se saborea en Ocean Blu, con una propuesta gastronómica que retoma la cocina del Caribe desde preparaciones de inspiración latina. Para refrescar la temperatura, la coctelería va de margaritas y mojitos a apuestas novedosas como Sunglow, confeccionado con tequila y Campari. Abre la experiencia con un guacamole y los bahamian conch fritters, aperitivos típicos preparados con una masa rellena de caracol marino. A continuación, hay que probar alguno de sus sándwiches, como el de pollo frito o el de langosta. Cheque promedio: 80 USD. IG: @fsoceanclub.

Nassau, Bahamas: la historia de un país y sus tradiciones

Es momento de regresar a New Providence, la isla donde se encuentra Nassau, Bahamas, donde se revela el bagaje cultural del país siglo a siglo. Uno de esos periodos fue el dominio de la Corona británica, que comenzó en 1718 y se prolongó hasta la autonomía interna alcanzada en 1964.

Como testigo permanece la Escalera de la Reina, un sitio imprescindible para tomarse una fotografía. Rodeada de vegetación y acompañada por el sonido del agua descendiendo, este emblemático rincón fue excavado en roca caliza sólida por esclavos entre 1793 y 1794, y su nombre honra a la reina Victoria. Cabe señalar que la independencia del país se alcanzó el 10 de julio de 1973 y que actualmente forma parte de la Mancomunidad de Naciones, por lo que reconoce al monarca británico como jefe de Estado.

Junkanoo, un desfile de mucha tradición en Nassau

 

Ahora nos contagia el ritmo del Caribe, acompañado por el sonido de cencerros y tambores de piel de cabra. Nos referimos al Junkanoo. Podría pensarse que se trata de otro de los carnavales que se celebran en América Latina, pero tiene la particularidad de realizarse el día después de Navidad.

Para sumergirse en esta festividad, Educulture Junkanoo Museum se erige como una experiencia para comprender la dimensión comunitaria. La bahameña Arlene Nash Ferguson abre las puertas de su hogar para compartir la pasión que da vida a una celebración con más de 200 años de historia. Con la narrativa pícara y avispada de Arlene conocemos que surgió entre los africanos esclavizados como un momento de libertad para expresarse durante los únicos tres días de descanso que les eran concedidos. Se ornamentaban con llamativos atuendos hechos con los elementos naturales: esponjas marinas, flores y palmas.

Con el paso de los años, los materiales naturales dieron paso a elaborados trajes donde el cartón aporta estructura, el papel imprime color y las lentejuelas añaden brillo, pero el sentido comunitario permanece intacto. Arlene revela que la confección de vestuarios, coreografías y elementos ornamentales para el desfile puede tomar hasta 11 meses. Es por ello que, en la actualidad, la celebración que tiene lugar en Bay Street, en Nassau, Bahamas. Tours por el museo desde: 12 USD. educulturebahamas.com

El ron, John Watling’s Distillery y la herencia pirata

Las Bahamas también fueron epicentro de piratas, y es precisamente el nombre de uno de esos bucaneros el que lleva John Watling’s Distillery. Cuentan, quienes conocen la historia, que fue un pirata inglés con la firme creencia de que en el Sabbath no se cometieran fechorías y que hizo de la isla Watling (hoy San Salvador), su centro de operaciones.

Esa narrativa convive con otro episodio de la historia bahameña: la tradición de hacer ron desde el siglo XVII. Más tarde, durante la Ley Seca en Estados Unidos, la proximidad con Florida convirtió a las Bahamas en un punto estratégico para los contrabandistas, quienes obtuvieron beneficios transportando ron bahameño.

Ambos capítulos históricos convergen en John Watling’s Distillery, establecida en 2013 dentro de la histórica finca Buena Vista, construida en 1789. Aquí tienes la oportunidad de conocer más a fondo sobre el proceso de creación del ron bahameño. Aunado a ello, puedes participar en clases de coctelería o personalizar una botella como un souvenir. Experiencias desde: 88 USD. IG: @johnwatlingsofficial.

Graycliff Hotel & Restaurant: de mansión pirata a hotel 

Cuando decimos que en Nassahu, Bahamas saben de piratas, es porque su huella todavía se nota. Así lo sugieren las paredes de Graycliff Hotel & Restaurant. Se cuenta que la mansión fue construida originalmente en 1740 por el pirata John Howard Graysmith. Tras varias vicisitudes, en 1844 se convirtió en la primera posada de Nassau y, finalmente, en 1973 pasó a manos de la familia Garzaroli, quienes la transformaron en un alojamiento boutique de solo 20 habitaciones.

Los viajeros pueden disfrutar experiencias pensadas para paladares exigentes. Por un lado, está su cava, considerada la tercera colección privada más grande del mundo, con alrededor de 275 mil botellas. Todas están a la venta, incluso la más antigua, fechada en 1727.

En cuanto a la mesa, las recomendaciones de su cocina italiana conviven con preparaciones de inspiración local que invitan a apreciar la selección de vinos. Durante nuestra visita probamos un menú de seis tiempos. Difícil olvidar la pasta con champiñones y romero, acompañada por un sauvignon blanc de Sancerre cosecha 2023, así como el sirloin con salsa de vino tinto, que armonizó de maravilla con el tinto mendocino Baron Edmond de Rothschild Clos 1100 Malbec 2023. Cheque promedio: 160 UDS. IG: @graycliffbahamas.

El descanso tiene vista al mar en Nassau, Bahamas

 

Seguir disfrutando de Nassau, Bahamas requiere un alojamiento capaz de responder a los distintos perfiles de viajeros. Baha Mar representa la faceta del glamour frente a Cable Beach. Piensa en tiendas de lujo, galerías de arte, un parque acuático y más de 2,300 habitaciones distribuidas en tres hoteles que tienen la hospitalidad como estandarte Rosewood, SLS y Grand Hyatt.

En este universo, Grand Hyatt Baha Mar aparece como una de las alternativas más completas, ya sea para familias o escapadas en pareja, Sus dos torres albergan 1,800 habitaciones contemporáneas y suites que se perfilan como un excelente centro de operaciones para itinerarios ambiciosos. Habitaciones por noche desde: 208 USD. IG: @grandhyattbahamar

Los extras de diversión

 

La agenda del día en Nassau, Bahamas puede transcurrir entre experiencias de bienestar en el spa ESPA, partidos de tenis o pickleball en sus ocho y seis canchas respectivamente, y dosis de vitamina D junto a sus más de 10 piscinas principales. Incluso, el estrés parece deshacerse por completo en el club de playa de más de dos mil metros cuadrados.

Suma el parque acuático Baha Bay, de unas seis hectáreas, donde se despliegan más de 30 atracciones, incluidos varios toboganes. Sobresale el Pirate’s Plunge, que eleva la adrenalina con giros de 360° y una caída hacia la piscina, además del simulador de surf FlowCurl™, presentado como único en el Caribe.

¿Y para probar? Bocados que simbolizan el viaje

 

Este resort en Nassau, Bahamas parece tenerlo todo entre sus 45 espacios de comida y bebida. La sensación es que el mundo entero puede probarse en sus restaurantes. La cocina mexicana se manifiesta en Costa, ubicado dentro de Rosewood Baha Mar. Al ritmo de boleros y canciones de Pedro Infante, la velada invita a comenzar con guacamole, continuar con tacos estilo Baja y seguir con callo de hacha al grill acompañado de verduras.

Para el romanticismo italiano está Leola, del chef Scott Conant, donde pastas frescas, coctelería de autor, vinos y tiramisú se combinan para una experiencia de lujo. Y si lo que atrae es la mística asiática, conviene reservar en Shuang Ba, especializado en distintas regiones de China. La atención se la roba la presentación del pato Pekín preparado frente al comensal.

Pareciera que la noche marca el punto final de la travesía, pero en realidad abre paso a un momento más por disfrutar en Nassau, Bahamas. La elegante experiencia persiste en Jon Batiste Jazz Club, con el respaldo del ganador del premio Óscar por mejor banda sonora en Soul (2021). Entre copas de vino y música en vivo, los clásicos toman protagonismo para cerrar el día.

¿Verdad que ya tienes en tus viajes soñados a Nassau, Bahamas? Haz realidad esa travesía por sus aguas cristalinas. Si requieres más inspiración, consulta la página web de The Nassau & Paradise Island Promotion Board

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