¿A qué sabe Puebla? Descúbrelo en una ruta por sus clásicos

¿A qué sabe Puebla? Descúbrelo en una ruta por sus clásicos

¿De verdad conoces Puebla? Si todavía no has probado sus sabores más tradicionales, piénsalo bien. Más allá del mole y el chile en nogada, hay una gastronomía poblana que se descubre entre panes, tortillas, trompos y salsas, con historias que quizá no conocías. Si estás pensando en una escapada para estas fiestas patrias, sigue leyendo. Toma nota, porque aquí empieza un recorrido que seguramente te abrirá el apetito. Fotos: cortesía

¡Conoce los grandes clásicos de la gastronomía poblana!

La cemita

 

Este pan redondo con ajonjolí, que hoy asociamos inmediatamente con la gastronomía poblana, tiene una historia que viene de mucho antes de convertirse en el clásico que conocemos hoy. Existen registros de las cemitas en las Actas de Cabildo de Puebla desde 1696, cuando se les llamaba pan acemite, relacionado con la harina utilizada para prepararlas.

Durante el siglo XIX, aquellas cemitas todavía eran bastante distintas a las actuales. En esa época podían llevar papa, frijol y nopal, ingredientes que hoy no son los protagonistas de la versión más conocida. Con el tiempo, la preparación fue incorporando otros ingredientes hasta llegar a la cemita que hoy reconocemos: ese pan de ajonjolí con milanesa, quesillo, aguacate, pápalo y cebolla. Por ello, su evolución también refleja la tradición panadera de Puebla, influida por técnicas e ingredientes de origen español y francés. 

gastronomía poblana - cemita

Los tacos árabes

 

La historia de los tacos árabes comienza con la llegada de migrantes libaneses a México, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Con ellos llegaron también sus costumbres y formas de cocinar, entre ellas la carne preparada en un asador vertical. En Puebla, esa tradición encontró un lugar donde echar raíces y, hacia la década de 1920, comenzaron a venderse preparaciones que aquí se conocieron como tacos árabes.

La idea era parecida a la del shawarma: carne cocinada al trompo y servida en pan plano. Así, la preparación fue tomando su propio camino dentro de la gastronomía poblana. La carne de cerdo, el pan árabe y las salsas terminaron dando forma a un taco que hoy es parte de la identidad culinaria de la ciudad. Y eso es lo interesante: no llegó como una receta terminada, sino que se convirtió en poblana al pasar por la cocina local.

Tacos árabes.

Otros antojitos que no pueden faltar en tu visita

Entre los antojitos más conocidos de la gastronomía poblana están las chalupas, esas pequeñas tortillas de maíz fritas que se sirven con salsa roja o verde, cebolla y carne deshebrada. Son sencillas, pero la combinación hace que una sola difícilmente sea suficiente.

Las chanclas son menos conocidas fuera del estado, pero también tienen un lugar importante en la cocina local. Se preparan con un pan suave bañado en salsa de chile guajillo, acompañado de longaniza, lechuga, aguacate y cebolla. Su nombre viene de la forma del pan, que recuerda a una chancla. Es uno de esos antojitos que vale la pena pedir cuando quieras probar algo que quizá no encuentres tan fácilmente fuera de Puebla.

Juntas, estas preparaciones muestran otra parte de la gastronomía poblana: la de los antojitos que se comen de manera cotidiana y que también forman parte de la identidad culinaria.

Chalupas poblanas.
Chanclas poblanas.

De conventos a fiestas patrias

 

Hay una señal bastante clara de que septiembre ya llegó: empieza la temporada de chile en nogada. Su historia está ligada a Puebla y a una de las celebraciones más importantes de México: se cuenta que las monjas agustinas del convento de Santa Mónica lo prepararon en 1821 para recibir a Agustín de Iturbide, justo después de la Independencia. Desde entonces, sus colores y sus ingredientes quedaron asociados con las fiestas patrias.

El mole poblano, por su parte, tiene una historia mucho más misteriosa. La leyenda cuenta que nació en el convento de Santa Rosa cuando unas monjas tuvieron que improvisar un platillo para recibir a un visitante importante y terminaron mezclando chiles, especias, semillas, frutos secos y chocolate. La historia tiene varias versiones, pero el resultado es el mismo: es imposible no relacionarlo con la gastronomía poblana.

gastronomía poblana - mole

Si hace tiempo que no vas a Puebla, quizá ya tienes otro motivo para regresar. La gastronomía poblana es de esas que te hacen querer probar un poco de todo y volver por lo que no alcanzaste a comer. Descubre más en: visitpuebla.mx

 

¿Vas a Puebla? No te quedes solo con lo que vas a comer. Aquí van seis experiencias que harán que tu visita tenga todavía más planes.