No soy sommelier ni, mucho menos, enólogo, pero tengo muchos años tomando vino muy frecuentemente. Afortunadamente, entre viajes, familia, amistades, productores y distribuidores, junto con la responsabilidad de haber tenido varios restaurantes, el vino es parte de mi cotidianidad. En años recientes, se ha puesto de moda lo que conocemos como «vinos naturales», pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de vinos naturales? Fotos: Adobe Stock
No es fácil definirlo, pero podemos decir que los vinos naturales son aquellos obtenidos con el mínimo de intervención posible, tanto en el cultivo del viñedo como en el proceso de elaboración. Podríamos también decir que es un jugo de uva fermentado sin adulterar, sin aditivos en el proceso de vinificación, utilizado únicamente levaduras autóctonas. Es básicamente un vino con la menor intervención, y bajo esta misma lógica, se afirma que cuanto más baja sea la intervención, más naturales son esos vinos.
Esta tendencia ha cobrado relevancia por el interés en regresar a lo natural, a lo menos procesado. Ante esto, la pregunta que hago es la siguiente: ¿saben bien?, ¿te gustan?, ¿las características a la vista, en nariz y boca son agradables?
Existen vinos naturales de muy baja intervención muy bien hechos, ya sea producidos en México o los que son cuidados en su proceso de viaje de su lugar de origen, generalmente Europa. Sin embargo, Lo que para algunas personas conocedoras son defectos del vino tradicional, para otros se vuelven “efectos” en un vino natural. El olor a paja mojada, azufre o a humedad generalmente se consideran como defectos en la vinificación tradicional, y hacen que un vino no esté en condiciones de ser bebido. Pero, para algunos consumidores, estas características son muestra de algo artesanal, más orgánico y terrenal.

Yo me considero de la vieja escuela: prefiero que mi vino sea más limpio a la vista, nariz y boca; reconocer los frutos, flores, maderas, notas lácteas o minerales, dulces, ácidas o secas sin olores que yo considero desagradables. Lo que también tengo claro es que el mundo se encuentra ante una vertiginosa apertura en cuanto a sabores y formas de disfrutar los alimentos, dentro de lo cual se encuentran los vinos naturales.
Y tú, ¿has probado vinos naturales? ¿Cuál es tu opinión?
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