Mes: enero 2026

Imagina caminar por las playas de Río de Janeiro, explorar las cataratas del Iguazú o comerte un buen churrasco en São Paulo… Antes de empacar tus sandalias y hacer tu itinerario, es fundamental entender los requisitos para viajar a Brasil. Desde documentos migratorios hasta recomendaciones sanitarias, saber qué necesitas antes de despegar hará que tu aventura comience sin sorpresas. Sigue leyendo. Fotos: Adobe Stock

Una de las principales preguntas sobre los requisitos para viajar a Brasil tiene que ver con la visa.

Lo que nadie te cuenta sobre los requisitos para viajar a Brasil

Una de las principales preguntas sobre los requisitos para viajar a Brasil tiene que ver con la visa. Para turistas mexicanos, la buena noticia es que no se requiere visa para estancias de hasta 90 días, y este periodo se puede extender hasta un máximo de 180 días al año, siempre y cuando cuenten con pasaporte válido, boleto de salida y, en algunos casos, comprobante de alojamiento o solvencia económica

Sin embargo, para ciudadanos de Estados Unidos, Canadá y Australia, a partir del 10 de abril de 2025, Brasil reinstauró la obligación de visa para turistas. Esta debe tramitarse de forma electrónica antes del viaje: no se obtiene al llegar al aeropuerto. En cambio, algunos países tienen acuerdos que les permiten entrar sin necesidad de visa, por lo que siempre conviene confirmar con la embajada o consulado de Brasil en tu país

Como consejo, asegúrate de que tu pasaporte tenga al menos seis meses de vigencia, uno de los requisitos para viajar a Brasil más importantes que a menudo se pasa por alto.

Asegúrate de que tu pasaporte tenga al menos seis meses de vigencia.

Tu checklist de salud para Brasil: vacunas y prevención

Cuando pensamos en los requisitos para viajar a Brasil, la salud es un tema clave. Brasil no exige vacunas para entrar al país como turista, incluyendo COVID‑19. Sin embargo, se recomienda estar al día con las vacunas de rutina, como tétanos, hepatitis y sarampión.

La vacuna contra la fiebre amarilla es altamente recomendada si vas a zonas selváticas o rurales de riesgo, como la Amazonía o el Pantanal. Debe aplicarse al menos diez días antes del viaje para garantizar inmunidad. Aunque no es obligatoria para migración, muchas autoridades sanitarias consideran que tenerla es una medida de prevención esencial.

Otro consejo importante es contratar un seguro de viaje. Brasil cuenta con sistema de salud pública, pero la atención privada puede ser costosa para turistas. Contar con seguro te da seguridad y tranquilidad durante tu viaje.

Brasil no exige vacunas para entrar al país como turista.

Más allá de la visa: otros requisitos que debes conocer

Más allá de visa y vacunas, hay otros requisitos para viajar a Brasil que conviene tener claros:

  • Boleto de regreso: En la mayoría de los casos, se solicita al llegar para comprobar que planeas salir del país al final de tu viaje.
  • Comprobante de alojamiento: Puede ser una reserva de hotel o una carta de invitación si te hospedarás con familiares o amigos.
  • Prueba de solvencia económica: Aunque no siempre se pide, es útil demostrar que puedes cubrir tu estancia.
  • Niños o adolescentes viajando solos o con un adulto que no sea tutor: Requieren autorización formal del tutor legal, traducida al portugués y notariada.

Si planeas quedarte más de 90 días, puedes solicitar una prórroga ante la Policía Federal en Brasil, pero el trámite debe iniciarse antes de que venza tu permiso inicial.

La vacuna contra la fiebre amarilla es altamente recomendada si vas a zonas selváticas o rurales de riesgo.

Ahora que conoces todos los requisitos para viajar a Brasil, es momento de empezar a planear tu itinerario: desde elegir las playas que quieres recorrer, hasta marcar los restaurantes que no puedes perderte. 

Y si tu viaje te lleva a São Paulo, descubre dónde comer, beber y hospedarte con nuestra guía completa: São Paulo: los mejores restaurantes, bares y hoteles de la ciudad.

¿Quién dijo que en enero no hay planes interesantes en la Ciudad de México? Esta lista de recomendaciones te da muy buenos motivos para salir, explorar, sentir y hasta sudar un poco en estos primeros días del año. Nuestras recomendaciones de qué hacer en CDMX incluyen actividades para todas las edades, de gustos variados y hasta temáticas inesperadas. Sigue leyendo para descubrirlos. Fotos: Cortesía

¿Aún no sabes qué hacer en CDMX del 12 al 18 de enero? ¡Toma nota!

Clase presencial de conchas

 

Si no sabes qué hacer en CDMX durante la segunda semana de enero, prueba algo delicioso: un taller de conchas. La chef Adri Dosamantes te guiará con su experiencia en restaurantes de estrella Michelin (de Francia, Italia, Estocolmo y Copenhague) para aprender los puntos clave de la masa, hablar de la fermentación y conectar con un proceso creativo de uno de los panes más queridos en México.

Esta clase de tres horas te llevará paso a paso a tener tu propio pan, desde cero. Cuándo: 14 de enero. Dónde: Puebla 135, Roma. Sobremesa. Costo: $1,400 MXN por persona. Inscripciones aquí.

Obra: El mar es un pixel

 

Tecnología, viralidad y las interacciones modernas entre la sociedad son los puntos centrales de esta comedia satírica que regresa solo por una semana más a la escena tras una exitosa temporada en 2025. La historia cuenta la vida de cuatro personajes que ven trastocada su vida al comenzar a usar “el juguete”, un dispositivo inteligente que promete ayudarles a hacer más eficiente su día a día. Sin embargo, todo comienza a complicarse cuando esos mismos personajes ven mezclado su honor y exposición pública dentro del pueblo donde viven.

Aprovecha y tendrás una opción divertida de qué hacer en CDMX. Cuándo: 10 al 18 de enero. Dónde: Teatro Juan Ruiz de Alarcón, Centro Cultural Universitario. Costo: $150 MXN. teatrounam.com.mx

The Messi Experience

 

Futbol, Leo Messi y una aventura inmersiva hacen la jugada perfecta para este plan que responde a tu inquietud de qué hacer en enero. A través de nueve instalaciones y juegos interactivos podrás recorrer la trayectoria profesional de uno de los mayores ídolos del balompié, desde sus inicios en Rosario hasta su mayor momento de gloria en el Mundial de Futbol Qatar 2022.

Esta es una oportunidad para saber qué hacer en CDMX, especialmente para todos los amantes del futbol, sin importar su edad, y aquellos que quieren descubrir la vida de un personaje legendario. Cuándo: hasta el 25 de enero. Dónde: Foro Polanco Molière. Costo: desde $275 MXN. Boletos en ticketmaster.com.mx

Super Junior: 20 aniversario

 

¡Más respuestas a qué hacer en CDMX durante la segunda semana de enero! Celebra dos décadas de Super Junior. Este grupo icónico del K-pop tiene una muestra que incluye desde la cronología de su música hasta mercancía, vestuario, fotografías y una importante retrospectiva al pop coreano. La exposición está a punto de cerrar, así que es un buen momento para que fans de antaño y nuevas generaciones canten, bailen y recuerden a esta agrupación considerada como iniciadora de la ola coreana. Cuándo: hasta el 25 de enero. Dónde: Museo Casa de Carranza. Entrada libre. Conoce más en el Instagram del museo.

Shrek Run 2026

 

¿Mejor adentro que afuera? Nos referimos a tu primera carrera de este año, marcada por la nostalgia del universo de Shrek y tus propósitos fit para el 2026. Corre junto a este ogro, burro y otros personajes de los cuentos infantiles en dos modalidades: 5 y 15 kilómetros. Hay categorías tanto femenil como varonil.

Sin duda, esta experiencia te solucionará el qué hacer en domingo y te hará sentir en Muy Muy Lejano. Cuándo: 18 de enero. Dónde: salida en Paseo de la Reforma a la altura de Torre Mayor, en CDMX. Costo: desde $945 MXN. Inscripciones aquí.

Expo: Quimeras modernistas

 

La arquitectura, el urbanismo y la fotografía se entrelazan en esta exposición que retrata la faceta moderna de México en el siglo XX. A través de la lente del fotógrafo Guillermo Zamora, podrás descubrir escenarios, edificios, desarrollos de vivienda social y esos proyectos emblemáticos del arquitecto Mario Pani, considerado clave en la configuración del paisaje mexicano bajo los principios del funcionalismo europeo que adaptó a la realidad nacional.

¡Suma esta expo a tu lista de qué hacer en CDMX! Cuándo: todo enero (hasta el 3 de mayo). Dónde: Museo Nacional de Arquitectura. Costo: $70 MXN. inba.gob.mx

Además de estos planes para enero, te contamos de una práctica que seguro le caerá muy bien a tu cuerpo: Dry January. Si no sabes qué es, te contamos de qué va y te decimos por qué es una buena idea iniciarlo.

Desde sistemas urbanos innovadores hasta trayectos suspendidos sobre barrancas y montañas, los teleféricos en México se han convertido en atractivos turísticos imperdibles. Descubre los siete más representativos para inspirarte a planear tu próxima escapada y ver el país desde otra perspectiva. Fotos: Cortesía y Adobe Stock

 

7 impresionantes teleféricos en México

Zacatecas, el primer teleférico en México

 

Entre los teleféricos en México, el de Zacatecas es uno de los más emblemáticos. Conecta el Cerro del Grillo con el Cerro de La Bufa y ofrece vistas panorámicas del Centro Histórico, reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Durante el trayecto de 642 metros se aprecian las fachadas de cantera rosa, la traza urbana y el paisaje montañoso que rodea a la ciudad.

Sus siete cabinas modernas, una de ellas con piso de cristal, convierten este paseo en un momento clave para comprender la historia y la belleza de Zacatecas desde las alturas. Costo: $160 MXN. IG: telefericozac

Barrancas del Cobre, en la Sierra Tarahumara

 

Uno de los teleféricos en México más impresionantes se encuentra en el Parque Barrancas del Cobre, en la Sierra Tarahumara. Su recorrido aéreo alcanza hasta tres kilómetros de longitud sin torres intermedias, permitiendo apreciar de forma continua la magnitud del paisaje.

Desde las cabinas se observan la Barranca del Cobre, Tararecua y Urique, esta última considerada una de las más profundas del país. Costo: $350 MXN IG: parquebarrancas

Cablebús Línea 2, el más largo del mundo

 

La capital del país redefine el concepto de teleféricos en México con la Línea 2 del Cablebús. Este sistema de transporte aéreo urbano va de Constitución de 1917 a Santa Marta por 10.6 kilómetros de largo, posicionándose como el más largo del mundo en su tipo.

Ofrece vistas inéditas del oriente de Ciudad de México y se ha consolidado como un referente de movilidad sustentable, accesible y funcional, además de ser una experiencia visual sorprendente. Costo: $7 MXN. IG: transportes_electricos_cdmx

Orizaba, el segundo más alto

 

Uno de los teleféricos en México con mayor atractivo urbano y natural es el de Orizaba. Con 917 metros de longitud es el cuarto más largo y el segundo más alto de México con 320 metros de altura. Une el Centro Histórico y el Ecoparque Cerro del Borrego, elevándose sobre la ciudad hasta uno de sus principales miradores.

Desde lo alto se obtienen vistas del Valle de Orizaba y, en condiciones favorables, del Pico de Orizaba. Al finalizar el trayecto, se pueden recorrer senderos, miradores y espacios culturales que complementan la experiencia. Costo: $100 MXN. orizaba.travel

Taxco, el más «instagrameable»

 

El teleférico de Taxco, que se eleva hasta 183 metros, es uno de los teleféricos en México más fotografiados. Enlaza la ciudad con el Hotel Montetaxco y permite observar desde el aire el entramado de calles empedradas, las casas blancas y la silueta de la parroquia de Santa Prisca.

Con una duración aproximada de cinco minutos, este paseo que recorre 800 metros ofrece una de las mejores panorámicas del Pueblo Mágico. Así, es ideal para sumar una experiencia distinta a la visita tradicional. Costo: $160 MXN. montetaxcohotel.mx

Durango, el imperdible de la ciudad

 

La capital duranguense también forma parte del mapa de los teleféricos en México con un recorrido que conecta el Cerro del Calvario con el Cerro de los Remedios. Desde las cabinas se admira el Centro Histórico y la zona contemporánea. Es una experiencia tranquila, pensada para disfrutar el paisaje urbano desde una perspectiva distinta y sumar un atractivo más al recorrido turístico por la ciudad. Costo: $80 MXN. visitdurango.mx

Grutas de García, turismo verde en Nuevo León

 

Este es uno de los teleféricos en México más representativos del turismo de naturaleza en el norte del país. Con una longitud aproximada de 625 metros, facilita el acceso al Parque Ecoturístico Grutas de García. Tras un proceso de mantenimiento y reactivación, el teleférico volvió a operar como parte de la estrategia para fortalecer el turismo regional.

Además de ser un medio de transporte, el recorrido ofrece vistas panorámicas del entorno montañoso antes de iniciar la exploración de las grutas. Costo: $190 MXN. nuevoleon.travel

Desde ciudades coloniales hasta paisajes naturales monumentales, estos recorridos en teleféricos de México invitan a viajar con otra perspectiva. Elige tu próximo destino, sube a la cabina y déjate sorprender por nuestro país visto desde el aire.

 

Si necesitas más pretextos para explorar México, acá te compartimos esta ruta de haciendas en Querétaro.

¿Te acuerdas de las grandes comilonas que Hayao Miyazaki plasmó en El viaje de Chihiro? Esa misma sensación surge cuando conoces Izakaya Kura. Este restaurante de comida japonesa, que recientemente cumplió su primera década, es el sueño de cualquiera que quiera explorar la cultura de esos bares izakaya, a los que se va después del trabajo. Conoce los detalles de este spot en CDMX. Fotos: Cortesía y Cynthia Benítez

10 años de un restaurante de comida tradicional japonesa

 

Hace 19 años, el chef Takeya Matsumoto, originario de Kanagawa, Japón, llegó a México con la idea de ser parte de proyectos gastronómicos que honraran su cultura. Al observar la oferta local relacionada con la comida japonesa, notó que estaba demasiado tropicalizada o enfocada en el fine dining performático, alejado de lo que él consideraba tradicional en un restaurante.

Fue entonces que imaginó un espacio que transmitiera la tranquilidad, comodidad y cercanía que tanto valoraba: un izakaya, el primero en CDMX. Para explicar estos lugares japoneses, comentó: “es donde puedes comer y beber solo, con los amigos o con la familia. Es un lugar más casual para frecuentarse con cotidianeidad y sin tanta pretensión. Yo quería enseñar a los mexicanos que la comida japonesa es también esto”.

Así nació Izakaya Kura, un restaurante de comida tradicional japonesa donde tomarse un sake es el inicio perfecto de cualquier conversación. Un dato curioso relacionado con lo anterior es que kura se refiere a la bodega donde se resguarda esta bebida a base de arroz.

Una escena de El viaje de Chihiro

 

“Irasshai” será lo primero que escucharás del equipo de Izakaya Kura al entrar a su edificio de dos pisos. A la derecha del restaurante aparece la barra de bebidas, cuidadosamente curada, con más de 50 etiquetas de sake hechas con distintos pulidos de arroz y métodos de producción. Si te quedas en las mesas de ese nivel, podrás ver el movimiento constante de la cocina semiabierta, donde pescados frescos (mexicanos e importados) esperan para sorprenderte en la comida japonesa.

Enmarcado por el minimalismo asociado al diseño asiático, hallarás cuadros de arte japonés antiguo, como representaciones de onnagata (actores masculinos que interpretan papeles femeninos en el teatro). Todo acompañado de tarus (barriles de sake) que evocan el nombre de este restaurante de comida japonesa en CDMX.

Al subir las escaleras, además de más mesas, develarás espacios semiprivados que funcionan como cabinas. Las telas blancas, el mobiliario y los detalles de madera te trasladan a escenas de El viaje de Chihiro. Al caer la tarde, el sonido de las conversaciones, el ir y venir de las vasijas de sake y la calidez de la luz construyen una escena cinematográfica.

¿Qué pedir en este restaurante de comida japonesa?

 

Con el contexto del ambiente y la historia de Izakaya Kura, toca hablar de su mayor fortaleza: una carta de alrededor de 70 platillos. Más del 50% de los ingredientes son de origen japonés y se combinan con productos nacionales. Piensa en una variedad de hongos, verduras frescas, pescados de Ensenada y el Golfo de México, además de chiles utilizados como guiños experimentales para elevar la experiencia en este restaurante de comida tradicional japonesa.

Según la recomendación del chef ejecutivo, Matsumoto, lo indispensable es probar la calidad del producto y la técnica minuciosa con la que se trabaja en el tamaño de los nigiris y sashimi. Los primeros llegan en un platón y parecen golosinas a punto de ser devoradas por un apetito curioso; cambian según la pesca del día, pero puedes encontrarte con kamatoro, kurodai, salmón Ora King, robalo, macarela o erizo.

El sashimi revela la maestría de la conservación del atún aleta azul para mantenerlo fresco, así como la de los cortes precisos que permiten descubrir la textura del akami, chutoro y otoro, acompañados de un poco de wasabi fresco (no en polvo).

Otros imperdibles

 

Para días especiales, este restaurante de comida japonesa tiene algo más para transformar las celebraciones: el shabu-shabu. Es una preparación en cazuela donde entra en escena lo lúdico. Mientras llega el kit para calentar todo, elige el caldo; tienen curry, picante con chile de árbol o alga marina. Cuando burbujee, será momento de sumergir ingredientes como hongo shiitake, arúgula, germen de soya y la proteína de tu preferencia. Entre las selectas está la carne wagyu A5 y A4, cuyo marmoleado aporta suavidad. Rinde hasta para cuatro personas.

Pero, si lo tuyo es el ramen, prueba el mapo. Lleva fideo de trigo en salsa picante hecha con pasta de miso, pimienta de Sichuán y camarón molido. Y para ese huequito dulce está el mochi, que es adictivo. La masa de arroz se hace desde cero y se rellena con crema y helado de sabores como lichi y té verde; un bocado frío y lleno de textura.

¿Se te antoja probar la comida japonesa tradicional de este restaurante? Haz tu reservación en sus redes sociales. Dónde: Colima 378, Roma Norte, CDMX. CH: $700 MXN.

Ssabemos que eres fan de la comida asiática, revisa este conteo de restaurantes en CDMX donde comer udon.

En una época donde el tiempo libre se ha reducido y las agendas parecen no dar tregua, las micro-cations o microvacaciones se posicionan como una de las tendencias de viaje más relevantes de 2026. Te decimos de qué va esta forma de viajar y te compartimos algunas fechas y hoteles para que comiences a planear tu próxima aventura. Fotos: Adobe Stock

¿Qué son las micro-cations?

 

También conocidas como micro vacations, micro-escapadas, short breaks o incluso escapadas conscientes, son pausas de dos a máximo cuatro días replantean la manera en que viajamos: menos días, menos traslados y más enfoque en el bienestar real.

Qué son las micro-cations o microvacaciones

Lejos de la idea tradicional del fin de semana acelerado, las micro-cations o microvacaciones buscan generar una sensación profunda de descanso en un periodo corto. No se trata de acumular actividades ni de “verlo todo”, sino de elegir cuidadosamente el destino, el hotel y las experiencias que permitan desconectar del ruido cotidiano y reconectar con el cuerpo y la mente. En este tipo de viajes, el hospedaje deja de ser solo un lugar para dormir y se convierte en el eje de la experiencia.

A diferencia de otros formatos de escapada, una microvacación está pensada con intención: spas, gastronomía de calidad, entornos naturales o arquitectura que invita a relajarse. Es una respuesta directa al cansancio mental, a combatir el burnout (síndrome del desgaste profesional) y a la necesidad creciente de viajar con propósito, sin esperar a las vacaciones largas para sentirse mejor.

En Ciudad de México, esta tendencia responde a una necesidad clara alejarse del bullicio y estrés que se vive, y Valle de Bravo, San Miguel de Allende, Tepoztlán, Puebla y Querétaro, son algunos de los destinos cercanos a la capital del país que permiten despejar la mente y relajar en cuerpo, algo que las micro-cations prometen desde su propia esencia.

Lugares cercanos a CDMX para vivir unas micro vacaciones

 

Además, una de las grandes ventajas de las micro-cations es que no requieren esperar a un periodo largo de vacaciones. Con una planeación estratégica —aprovechando los puentes y días festivos oficiales en México y solicitando solo uno o dos días adicionales— es posible convertir breves pausas del calendario en escapadas de hasta cuatro días.

En 2026, los días festivos oficiales son el 2 de febrero, el 16 de marzo, el 1 de mayo, el 16 de septiembre, el 16 de noviembre y el 25 de diciembre, fechas que, bien aprovechadas, se convierten en oportunidades ideales para viajar más veces al año, reducir el desgaste del traslado y maximizar el descanso sin afectar la rutina laboral. Justamente por eso, elegir hoteles cercanos y bien pensados se vuelve esencial para que las microvacaciones rindan al máximo y cumpla su promesa de desconexión real.

Rodavento, Valle de Bravo, Estado de México

Rodeado de bosque y con una arquitectura que dialoga con el paisaje, Rodavento es uno de los grandes aliados de las micro-cations enfocadas en naturaleza y desconexión. Sus habitaciones tipo cabaña, la alberca al aire libre y el spa inmerso entre árboles crean una atmósfera de calma inmediata. Aquí es posible alternar descanso con actividades como caminatas, kayak o bicicleta, sin romper el ritmo pausado que define a este tipo de escapadas. hotelrodavento.com

Qué son las micro-cations o microvacaciones

Rosewood San Miguel de Allende, Guanajuato

Ideal para quienes buscan una micro-cation sofisticada, Rosewood San Miguel de Allende combina arquitectura colonial, amplios jardines y una propuesta gastronómica sólida. Su spa, uno de los más completos del destino, permite dedicar varias horas al bienestar sin prisas, mientras que su ubicación facilita recorrer el centro histórico a pie y regresar al hotel para largas pausas. rosewoodhotels.com

Qué son las micro-cations o microvacaciones

Banyan Tree Puebla, Puebla

Instalado en un antiguo convento del siglo XVI, Banyan Tree Puebla propone unas micro-cations urbanas con fuerte carga histórica y enfoque en bienestar. Sus habitaciones amplias, patios silenciosos y spa de inspiración asiática ofrecen un contraste perfecto con la vitalidad del centro histórico. Es una opción ideal para quienes buscan cambiar de escenario sin renunciar al descanso profundo, demostrando que las microvacaciones no siempre necesitan de naturaleza para funcionar. banyantree.com

Qué son las micro-cations o microvacaciones

La Buena Vibra, Tepoztlán, Morelos

La Buena Vibra es uno de los hoteles holísticos más reconocidos del país y un escenario natural para micro-cations enfocadas en equilibrio y reconexión interior. Sus jardines y alberca disfrutan vistas directas al Tepozteco, creando un ambiente de calma constante. Sus paquetes de hospedaje tipo retiro incluyen clases diarias de yoga y pueden complementarse con meditaciones guiadas al aire libre, masajes relajantes, circuitos hidrotermales o programas detox para unas micro-cations completas.
hotelbuenavibra.com

Qué son las micro-cations o microvacaciones

Hacienda Jurica by Brisas, Querétaro

Rodeada de extensas áreas verdes, Hacienda Jurica by Brisas es perfecta para micro-cations que buscan bajar el ritmo sin salir del entorno urbano. Su alberca al aire libre, los jardines y los espacios para caminar sin prisa invitan a una desconexión gradual. El hotel conserva el carácter de una antigua hacienda, combinado con servicios contemporáneos que permiten descansar, leer, nadar o simplemente dejar pasar el tiempo.  lasbrisashotels.com.mx

Qué son las micro-cations o microvacaciones

Las micro-cations o microvacaciones están redefiniendo la manera de viajar de los mexicanos: escapadas cortas, destinos cercanos y hoteles que entienden que el descanso real es una prioridad. Una tendencia que confirma que, a veces, 48 horas bien vividas son suficientes para volver a empezar.

 

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Encanto Fuego & Mar es un espacio inmersivo donde las brasas dialogan con el mar y la tecnología multiplica sensaciones. En su salón se despliegan pantallas de alta definición y proyecciones 360° que sincronizan escenarios visuales (olas, bosques, constelaciones, fuego) con cada servicio. Así, el relato culinario te envuelva de principio a fin y la hospitalidad sube de nivel. En lugar de meseros, te atienden Embajadores de Experiencia. Son guías que explican técnicas, ingredientes y maridajes mientras conducen el ritmo de la comida: es un servicio diseñado para conectar las emociones con el plato. Te contamos más de este restaurante. Fotos: Cortesía

Un restaurante inmersivo en Polanco

 

En este restaurante inmersivo, la idea de un “salón como escenario” se confirma con los cambios de atmósfera durante el día y la noche. Hay un bosque refrescante al mediodía, profundidades marinas por la tarde, cosmos y galaxias al anochecer; todo coreografiado para maridar con lo que comes y bebes. Esta narrativa sensorial (audio, video, cocina y mixología) es parte del concepto que el equipo describe como una experiencia completamente envolvente. 

Encanto Fuego & Mar es, ante todo, técnica liderada por el chef Germán Trejo. La casa trabaja un Wagyu cross mexicano con marmoleos altos (BMS 7–9) y una secuencia precisa. La carne va sellada y ahumada en horno Josper, tiene caramelización en parrilla argentina y remata sobre piedra volcánica a 250–450 °C. Sí: literal, llega esa piedra a la mesa, con cebolla cambray y chile toreado, para ajustar el punto a tu gusto.

En nuestra visita, la experiencia arrancó con un carpaccio de camarón de Sinaloa laminado en frío, cubierto con un “firme” de quesos y mermelada de naranja. Este se invita a comerlo de un bocado para lograr la explosión de sabores tal y como fue planeado en la ingeniería del menú.

Siguió el Salmón Encanto, patagónico y graso, caramelizado con fuego directo y terminado con salsa de cereza, y coles de Bruselas con salsa dulce de anguila y almendras. Incluye piel con queratina activada para un retrogusto redondo.

Para los carnívoros que visiten este restaurante inmersivo, el New York Oro (de wagyu cross mexicano) llega con láminas de oro de 24 K, y queda al término preferido con la piedra en que llega a la mesa. El equipo te guía para pasarlo por el paladar y sentir la grasa noble sin saturar, incluso dando la señal de que el oro es inocuo. Pero también hay creatividad vegetal: el steak de coliflor bien dorado y las gyozas de betabel concentran en un bocado todos los elementos de una ensalada, siguiendo el principio de que “en cada mordida debe saber el plato completo».

Dulce final y elíxires

 

El postre ícono de este restaurante inmersivo es el pastel Encanto: cerezas “gemelas” por fuera y, por dentro, crema con licor de cereza, bizcocho de chocolate y compota, servido con un espejo de cereza negra, el sello romántico de la casa.

En cuanto a la coctelería, creada por Cristian Ávila, existen combinaciones pensadas para limpiar o potenciar el retrogusto. Como ejemplos está el whisky con manzana verde, el mezcal con “gota” de tinta de calamar pasteurizada (sin olor ni sabor, solo técnica), el gin con pitahaya y opciones sin alcohol. La idea es que cada sorbo haga match con el plato.

Encanto Fuego & Mar es un restaurante «one-off». Un fine dining inmersivo con brasas, mar y pantallas ambientales que transforman el salón según el momento del servicio. Aquí, cada plato cuenta una historia y cada imagen proyectada la completa. ¿Listo para vivirlo? Cheque promedio: $1,200 MXN. Dónde: Av. Presidente Masaryk 123-B, Polanco, CDMX. lp.encantofuegoymar.com

 

¿Buscas nuevos restaurantes para comer en Polanco? Aquí una gran opción.

Viajar en avión está lleno de pequeñas acciones que marcan el inicio del trayecto: el cinturón que se abrocha, el respaldo que vuelve a su posición y las maletas que se acomodan por última vez en los compartimentos superiores. En medio de ese proceso previo al despegue, hay un detalle que suele pasar desapercibido: ver cómo las luces del avión se atenúan justo cuando la aeronave comienza a moverse por la pista. ¿Sabes por qué ocurre? Te lo revelamos a continuación. Fotos: Adobe Stock

Las luces del avión forman parte de una serie de señales pensadas para el viaje.

Lo que ocurre cuando las luces del avión se atenúan

Las luces del avión forman parte de una serie de señales pensadas para el viaje. No es un detalle estético: detrás de ese ajuste hay una razón específica que conecta seguridad, percepción y preparación. Y sí, es mucho más interesante de lo que parece.

El ajuste de las luces del avión durante el despegue y el aterrizaje responde a protocolos de seguridad aérea. Estas dos fases del vuelo son consideradas las más críticas, ya que es cuando existe mayor probabilidad de enfrentar una situación imprevista.

Al bajar la intensidad de las luces del avión, los ojos de los pasajeros tienen tiempo de adaptarse gradualmente a la oscuridad. Esta adaptación visual es clave en caso de una evacuación, ya que permite reaccionar con mayor rapidez al contraste del exterior, especialmente durante vuelos nocturnos o si hay humo dentro de la cabina. Con una iluminación más tenue, el cerebro procesa mejor el entorno y resulta más fácil identificar las señales luminosas del suelo y las salidas de emergencia.

Este mismo ajuste también beneficia a la tripulación, que puede detectar con mayor rapidez cualquier anomalía dentro o fuera del avión. Las luces del avión, entonces, no solo acompañan el viaje: preparan a todos a bordo para responder de forma más eficiente si algo no sale como estaba planeado.

El ajuste de las luces del avión durante el despegue y el aterrizaje responde a protocolos de seguridad aérea.

¿Por qué hay que subir la persiana antes de despegar?

Seguramente también has notado que, junto con la atenuación de las luces del avión, se pide subir por completo las persianas de las ventanas durante el despegue y el aterrizaje. No es una indicación menor ni una simple formalidad. Mantener las ventanas abiertas permite que la cabina tenga una referencia visual constante del exterior, algo fundamental en los momentos más delicados del vuelo.

En caso de una emergencia, la tripulación necesita evaluar rápidamente qué ocurre fuera del avión: si hay fuego, humo, agua o algún obstáculo en la pista. Las ventanas abiertas facilitan esa lectura inmediata del entorno y ayudan a decidir por dónde es más seguro evacuar. Para los pasajeros, esta visibilidad también permite orientarse mejor y seguir indicaciones con mayor rapidez.

La combinación de ventanas abiertas y luces del avión más bajas crea un contraste visual que prepara tanto a la tripulación como a los viajeros para reaccionar sin confusión. Es una medida discreta, pensada para ganar segundos valiosos y mantener la cabina más atenta, sin generar tensión ni romper la experiencia del viaje.

Mantener las ventanas abiertas permite que la cabina tenga una referencia visual.

Gestos silenciosos que acompañan cada viaje

La aviación está llena de decisiones que casi nunca notamos, pero que influyen en cada vuelo. Las luces del avión son una de ellas: un ajuste discreto que ocurre en los momentos más importantes del trayecto. La próxima vez que se atenúen, quizá te toque ser tú quien le cuente a tu vecino de asiento por qué sucede… o simplemente sonreír sabiendo que hay algo más detrás de ese pequeño cambio en la cabina.

 

Si este tipo de detalles despiertan tu curiosidad viajera, el siguiente paso es pensar en el destino. Aquí te contamos ¿Cuánto cuesta viajar a Japón? Una guía para planear tu viaje.

Viajar con menores cambia la forma en la que miramos el mundo: obliga a planear mejor, a anticiparnos y a poner atención en detalles que antes parecían invisibles. Entre pasaportes, filtros migratorios y cruces de frontera, existe un documento clave que no todos conocen hasta que lo necesitan: el Formato de Salida de Menores. Detrás de este documento está la tutela jurídica, el marco legal que define quién puede autorizar la salida de niñas, niños y adolescentes del país. Sigue leyendo para descubrir en qué consiste, cuándo se solicita y qué necesitas para tramitarlo sin contratiempos. Fotos: Adobe Stock

Planear un viaje con niños implica preparar documentos clave como el Formato de Salida de Menores.

¿Qué es el Formato de Salida de Menores?

El Formato de Salida de Menores es un documento oficial que permite que niñas, niños y adolescentes puedan salir de México cuando no viajan acompañados por ambos padres o por quien ejerce legalmente la patria potestad o la tutela jurídica.

Su propósito es preventivo: asegurar que la salida del país se realiza con autorización expresa y verificable. Por eso, este formato forma parte de los controles migratorios y es solicitado antes de abandonar territorio nacional.

 

¿En qué casos se solicita?

 

El Formato de Salida de Menores se requiere cuando el menor:

  • Viaja solo.
  • Viaja acompañado por un tercero que no es su madre ni su padre.
  • Viaja con una persona que no ejerce la patria potestad ni la tutela jurídica, incluso si existe un vínculo familiar (abuelo, tío o primo).

 

El Formato de Salida de Menores no es necesario cuando el menor:

  • Viaja con ambos padres.
  • Viaja únicamente con su madre o con su padre.
  • Viaja con su tutor legal, siempre que la tutela jurídica esté debidamente acreditada.
Su propósito es preventivo: asegurar que la salida del país se realiza con autorización expresa y verificable.

Sin tutela jurídica, no hay permiso

La tutela jurídica es crucial cuando un menor va a viajar y no todos los adultos involucrados tienen autoridad legal sobre él. En situaciones de custodia compartida, divorcios o cuando vive con otros familiares, este marco legal define quién puede autorizar su salida del país.

El Formato de Salida de Menores garantiza que el viaje cuenta con el consentimiento correcto. No importa si el acompañante es un familiar cercano: lo esencial es que la autorización provenga de quien tiene la patria potestad o la tutela jurídica, protegiendo tanto al menor como a quienes lo acompañan.

La tutela jurídica es crucial cuando un menor va a viajar y no todos los adultos involucrados tienen autoridad legal sobre él.

Paso a paso para tramitar el Formato de Salida de Menores

Para tramitar el Formato de Salida de Menores, es necesario presentar el documento debidamente llenado junto con documentación en original y tres copias, ya que cada una cumple una función específica durante el proceso (autoridad migratoria, aerolínea y usuario).

Documentos que se deben presentar:

  • Pasaporte vigente del menor.
  • Acta de nacimiento del menor.
  • Identificación oficial vigente de quien ejerce la patria potestad o la tutela jurídica.
  • Pasaporte del acompañante, si el menor viaja con un tercero.

Una vez revisada la información, la autoridad migratoria valida y sella el Formato de Salida de Menores. Sin esta validación, el documento no tiene efecto y el menor no podrá salir del país.

El Formato de Salida de Menores garantiza que el viaje cuenta con el consentimiento correcto.

Costo, vigencia y lo que debes saber

El Formato de Salida de Menores tiene un costo de $294 MXN por trámite. Este pago corresponde a su emisión y validación oficial.

La autorización tiene una vigencia de seis meses, pero solo puede utilizarse una vez. Cada viaje internacional requiere un formato nuevo y cada menor debe contar con el suyo, incluso si viajan juntos.

Aquí, nuevamente, la tutela jurídica es determinante: solo quien tenga la autoridad legal puede autorizar la salida, sin excepciones.

La autorización tiene una vigencia de seis meses.

Conocer cómo funciona el Formato de Salida de Menores y entender la importancia de la tutela jurídica permite planear con tiempo y evitar contratiempos en aeropuertos, puertos o cruces fronterizos.

Viajar con menores implica una responsabilidad adicional, pero también la posibilidad de hacerlo mejor: con información clara, documentos en orden y la tranquilidad de saber que todo está previsto antes de emprender el camino.

 

Después de conocer todo sobre el Formato de Salida de Menores, sigue con esto: ¿Para qué sirve el modo avión en tus vuelos? Aquí te decimos.

Hay viajes que se recuerdan por lo que se hizo despierto, y otros por lo bien que se durmió. En medio de agendas saturadas, itinerarios exigentes y hoteles que nunca terminan de apagarse, empieza a surgir una inquietud distinta entre ciertos viajeros: encontrar lugares donde el descanso tenga un papel central en la experiencia. Espacios pensados para bajar el ritmo, cambiar el pulso del viaje y darle al cuerpo una pausa real. A esa manera de viajar, más pausada y consciente, hoy se le empieza a llamar turismo del sueñoFotos: Adobe Stock

El turismo del sueño redefine la forma de viajar al poner el descanso en el centro de la experiencia.

¿Qué es el turismo del sueño?

El turismo del sueño es una vertiente del turismo de bienestar que pone el descanso profundo en el centro del viaje. No se trata solo de dormir en una buena cama, sino de crear las condiciones ideales para que el cuerpo y la mente realmente se desconecten. Incluye desde el diseño de los espacios y el control del ruido y la luz, hasta rutinas nocturnas, alimentación pensada para la noche y experiencias que preparan al viajero para dormir mejor.

A diferencia de otros viajes wellness más activos, esta tendencia propone algo más sutil: menos estímulos, menos exigencias y un enfoque más pausado. El objetivo no es llenar el día, sino llegar a la noche con el cuerpo realmente preparado para descansar.

El turismo del sueño llega para cambiar la manera de viajar.

El descanso como nuevo estándar de lujo

Durante años, el lujo en los viajes estuvo asociado al exceso: más actividades, más amenidades, más experiencias. Hoy, el turismo del sueño redefine esa idea desde otro lugar. Dormir ocho horas seguidas, despertar sin alarmas y sentir el cuerpo descansado se ha convertido en un privilegio cada vez más valorado por quienes viajan seguido y viven a otro ritmo.

Este cambio explica por qué cada vez más personas eligen hoteles por el descanso que prometen. Habitaciones silenciosas, colchones cómodos, sábanas de algodón o lino, control de temperatura, aromas suaves y una iluminación cálida que invita a bajar el ritmo forman parte de esta nueva narrativa del viaje. Dormir bien ya no es un extra: es parte del destino.

Dormir bien ya no es un extra: es parte del destino.

Hoteles y experiencias pensadas para bajar el ritmo

El turismo del sueño también ha transformado la oferta hotelera. Algunos alojamientos han desarrollado programas específicos enfocados en el descanso: menús nocturnos ligeros, rituales de relajación, sesiones de respiración, meditaciones guiadas o tratamientos corporales diseñados para preparar al cuerpo antes de dormir.

Otros apuestan por el entorno: destinos rodeados de naturaleza, lejos del ruido urbano, donde el silencio y la oscuridad natural se convierten en aliados. No es casualidad que muchos de estos proyectos se ubiquen en montañas, selvas, desiertos o costas poco intervenidas. El lugar importa tanto como una buena cama.

El lugar importa tanto como una buena cama.

Viajar para volver distinto

Más que una moda pasajera, el turismo del sueño refleja una nueva relación con el viaje y con el propio cuerpo. Viajar ya no es solo acumular experiencias, sino elegir cómo se quiere regresar. Descansado, equilibrado y con otra energía.

En un mundo que rara vez se detiene, elegir un viaje pensado para dormir profundamente es, en sí mismo, una elección consciente. Una forma de entender que a veces, lo mejor que puede ofrecer un destino no es lo que pasa durante el día, sino lo que sucede cuando se apaga la luz.

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